¿Cómo sentirá la crisis A. Latina?

Las economías de la región pueden resistir el temporal económico mundial, pero saldrán mal heri entre las secuelas financieras se verán menor crédito y depreciación de las monedas locales.
La estabilidad financiera del bloque europeo garantiza un re
CARACAS (CNN) -

Puede que América Latina logre capear el temporal de los coletazos de la crisis global, pero sus economías se resentirán y quedarán mal heridas con menores tasas de crecimiento y un deterioro en las grandes cuentas.

Pero las consecuencias de la peor crisis financiera en 80 años no quedarán allí.

Analistas y funcionarios de algunos de los países de la región han advertido que entre las secuelas financieras están la disminución del crédito externo, tanto para al sector público como para el corporativo; la depreciación de monedas locales y restricciones de liquidez bancaria.

A este rosario hay que sumar otros dos duros golpes: la previsible reducción de exportaciones de la región a grandes economías que se ralentizarán, como la de Estados Unidos; y bajas de precios de las materias primas.

El paso del "vagón de la muerte", como llamó a la crisis el presidente venezolano, Hugo Chávez, ha hecho que algunos Gobiernos hayan comenzado a tomar medidas para contraatacar. La duda es si serán suficientes para contener la ola expansiva.

El impacto en la zona dependerá también de la propagación de la crisis, su duración y las medidas globales para contenerla, advierten los expertos, algunos de los cuales sostienen que la región no será devastada por el trance. Por lo menos por ahora.

Por lo pronto, la Comisión Económica para América Latina y el Caribe (CEPAL) revisará a la baja su cálculo de crecimiento para América Latina y el Caribe en el 2009 ante los efectos de la crisis. El organismo había estimado una expansión de un 4,7 por ciento para el 2008 y de un 4,0 por ciento para el 2009.

"La crisis va a afectar el crecimiento de la región y eso va a hacer que todos los indicadores se deterioren. ¿Qué tanto se deterioren? Esa es la gran pregunta. Probablemente el deterioro será bastante pero no será de crisis", dijo Pedro Tuesta, analista de 4CAST, basado en Washington.

EN EL OJO DEL HURACAN
Pese a que el Congreso de Estados Unidos aprobó el viernes un plan de rescate del sector financiero de 700.000 millones de dólares, la incertidumbre persiste, los mercados desconfían y el lunes se desplomaban en buena parte del planeta.

Por si fuera poco, en Europa varios Gobiernos hacen frenéticos esfuerzos por calmar los temores de los inversores y han ofrecido garantías a los ahorristas, luego de que Alemania anunciara el salvamento del banco hipotecario Hypo Real Estate.

"Ya estamos empezando a ver las consecuencias y todo va a depender qué tan larga es la caída de la actividad en los países desarrollados. Ya se están empezando a reducir las expectativas de crecimiento y empeorando las expectativas de la cuenta corriente, así como elevando el tipo de cambio en algunos países", agregó Tuesta.

Y para muestra un botón: México, cuya economía está estrechamente ligada a la de Estados Unidos, espera una desaceleración económica por la reducción en las remesas desde su socio del norte, así como menos exportaciones y turismo.

Pero, el secretario mexicano de Hacienda, Agustín Carstens, dijo que su país "está en buena posición para enfrentar estos periodos turbulentos sin precedentes que estamos viviendo".

El Gobierno de México ya recortó en dos ocasiones este año su cálculo de crecimiento del 2008. En enero, lo redujo del 3,7 al 2,8 por ciento y en el recorte más reciente, a principios de mes, lo bajó al 2,4 por ciento.

"En términos de materias primas, los países más afectados serán Argentina, Chile y Perú y en torno al tipo de cambio, Brasil y Colombia", previó Tuesta.

Argentina, que se verá golpeada por la caída de los precios de los "commodities" y un menor financiamiento externo, anunció un recorte a los subsidios energéticos y recortó el gasto público.

¿OLA SIN DAÑOS?
En el caso de Brasil, la mayor economía de América Latina, analistas ven su economía golpeada por restricción de crédito, que afectará su crecimiento por la vía de la demanda agregada.

Y de hecho, ya el ministro de Hacienda de Brasil, Guido Mantega, advirtió que el ritmo de crecimiento del país puede caer en el 2009 por el agravamiento de la crisis. Consideró como "oportuna" la depreciación del real, la moneda local, y ofreció líneas de crédito a través de bancos estatales.

El real caía un 5 por ciento el lunes, a 2,149 unidades, tras ceder un 1 por ciento el viernes en medio del trance.
El presidente brasileño, Luiz Inácio Lula da Silva, dijo el domingo que pondrá a discusión del Congreso medidas para enfrentar el eventual impacto en Brasil de la crisis, pero estimó que su nación no corría riesgos.

Para el mandatario, el sacudón financiero llegó a Brasil como "una onda que no causa ningún daño, porque se trata de una crisis de crédito y eso podemos resolverlo con el dinero (de reservas) que tenemos".

Otros ponen al mal tiempo buena cara, como el ministro de Hacienda de Chile, Andrés Velasco.

"Estamos entrando a un ciclo más lento de la economía internacional con un tipo de cambio real más competitivo, que incide en los precios de los productos importados pero que favorece a los exportadores", dijo.

En tanto, Perú se siente "blindado". El ministro de Economía, Luis Valdivieso, afirmó recientemente que no está revisando a la baja sus proyecciones de crecimiento económico y que podría usar sus ahorros para enfrentar la turbulencia global si empeora la crisis financiera de Estados Unidos.

Y Venezuela dijo que no moverá sus previsiones de crecimiento del 2008 del 6 por ciento y que puede soportar la crisis, pero analistas sostienen que si el precio del petróleo baja más allá de 80 dólares, el Gobierno de Chávez se verá en aprietos.

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