El empleo en EU sufre deterioro

El mercado laboral es un foco rojo y el Congreso evalúa ampliar las prestaciones a desempleados en los últimos nueve meses se han perdido 760,000 plazas laborales por la crisis financiera.
Más de 760,000 personas han perdido su empleo. (Reuters)  (Foto: )
Colin Barr
NUEVA YORK -

La próxima misión que los legisladores estadounidenses atacarán será la situación del afligido consumidor, dado el gris panorama del empleo.

Nancy Pelosi, portavoz de la Cámara de Representantes, anunció que el Congreso discutirá un paquete económico destinado a ampliar las prestaciones por desempleo. Al mismo tiempo, el candidato presidencial demócrata Barack Obama presentó un plan para ayudar a la clase media.

La perspectiva de un mayor gasto gubernamental para atacar estos frentes en un momento en que el presupuesto federal es deficitario no es una buena noticia para los contribuyentes, considerando que el gobierno de EU se ha comprometido ya a pagar miles de millones de dólares para apuntalar el sector financiero. Además, la administración Bush también ha entregado este año miles de millones de dólares de reembolso fiscal como parte del paquete de estímulos aprobado por el Congreso.

A pesar de estos esfuerzos, los economistas creen que los legisladores deberían crear otro paquete para estabilizar el mercado laboral e impulsar la economía en su conjunto.

“Los inversionistas se han resistido a admitir que este ciclo, a diferencia de la crisis crediticia de 1998, está incrustado en la economía real. El gobierno puede idear planes de liquidez y refinanciamiento, pero los propietarios de viviendas se verán imposibilitados para pagar sus hipotecas y otras deudas si el flujo de liquidez no se estabiliza a través del empleo” explica el estratega de Merrill Lynch Rich Bernstein.

El empleo en EU se deteriora a pasos agigantados, de acuerdo al Bureau of Labor Statistics en los últimos  nueve meses se han perdido 760,000 plazas, mientras que las solicitudes del subsidio por desempleo son muy superiores comparadas con las de 2007.

Este escenario va de la mano con la recesión, indica la economista de Northern Trust Asha Bangalore. “Las proyecciones de un débil crecimiento económico sugieren que es casi seguro que en los meses próximos aumenten las solicitudes por desempleo” apunta.

Bill Gates, fundador de Microsoft, también piensa que la tasa de desempleo podría dispararse del 6.1% actual al 9%. Ello añadiría presión a los precios de la vivienda y afectaría los mercados crediticios, que los gobiernos mundiales tratan desesperadamente de activar.

La resaca
La turbulencia económica llegó tras una fiesta de endeudamiento asociada al incremento de los precios de la vivienda en la primera mitad de esta década. El gasto del consumo como proporción del PIB aumentó a un 71% en 2005 y 2006, comparado con el 65% en 1980. Para financiar ese gasto, consumidores y empresas aprovecharon la política monetaria impulsada por el anterior presidente de la Reserva Federal de EU (Fed), Alan Greenspan: muchos préstamos, bajas tasas de interés y desregulación permitieron que las entidades como Lehman Brothers y Bear Stearns registraran ingentes ganancias.

Sin embargo, el boom sólo se limitaba al sector financiero, el empleo no creció mucho y los salarios seguían estancados. El ingreso de las familias de clase media era de hecho inferior en el 2007 que en los años del boom tecnológico en los 90’s.

“Desde el 2000, buena parte del crecimiento económico ha sido ficticio. Ahora que la burbuja de los activos finalmente estalló comienzas a darte cuenta de que nuestra economía realmente no progresó tanto” sostiene Len Blum, director del banco de inversión Westwood Capital.

Hoy la desaceleración del gasto del consumidor está afectando el empleo. Y las noticias tampoco son halagüeñas: General Motors recién anunció que cerrará sus plantas en Wisconsin y Michigan, despidiendo a 2,500 trabajadores; y las firmas financieras han recortado 65,000 plazas laborales este año. Mientras tanto, la Fed ha tenido que implementar un rescate multimillonario para empresas como Fannie Mae, AIG y otras similares.

Pocas opciones
Ese rescate deja al gobierno con pocas opciones para estimular la demanda. El profesor Menzie Chinn de la Universidad de Wisconsin afirma que la mejor manera de estimular la economía es que el gobierno federal apoye el gasto en infraestructura, ayudando a los gobiernos locales y estatales –que tienen pocos fondos-. Esa medida aumentará más la actividad económica que cualquier recorte fiscal.

Pero las autoridades tienen poco margen de movimiento, explica Chinn, debido al enorme déficit presupuestario que EU acarrea desde hace algunos años.

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