EL FMI ¿renovarse o morir?

El organismo debe estar dispuesto a apuntar los errores aciertos de países ricos y pobres; para adecuarse al mundo moderno deberá ayudar a regular el sistema financiero mundial.
La OCDE piensa que el costo de la crisis será menor al prono
Lesley Wroughton
WASHINGTON (CNN) -

La peor crisis financiera desde la década de 1930 ha forzado al Fondo Monetario Internacional (FMI) a volver al centro de la escena global, en momentos en que los países que se habían independizado de su ayuda encuentran que la necesitan de nuevo.

Ahora, el organismo tiene que encontrar la forma de recuperar la relevancia y el respeto entre las naciones ricas que pagan sus cuentas, pero que no quieren su asesoramiento.

El fuerte crecimiento económico de los últimos seis años permitió que países como Brasil, Argentina, Turquía y algunas naciones de Africa pudieran cortar sus vínculos con el Fondo después de años de recibir su asistencia financiera.

Algunos de esos países están contrariados por lo que ven como una reticencia del FMI a hablar cuando la turbulencia económica golpea al mundo desarrollado.

Ellos quieren que el Fondo sea igual de directo al señalar los errores de las políticas de las naciones ricas, como lo hace con las economías emergentes.

El primer ministro británico Gordon Brown dijo el miércoles que el FMI debe reconfigurarse para ayudar a regular el sistema financiero mundial y evitar una repetición de la crisis global del crédito.

"El FMI debe reconstruirse y ser apto para servir en el mundo moderno", dijo Brown en Bruselas, al pedir un sistema de advertencias anticipadas para la economía internacional y una mayor supervisión transfronteriza de las compañías financieras multinacionales.

Pero cuando el FMI sí advertía el año pasado sobre los problemas del sector inmobiliario de Estados Unidos, pocos prestaban atención.

En abril, cuando el FMI dio una evaluación económica desfavorable y predijo que las pérdidas de la crisis del crédito podrían acercarse al billón de dólares, los funcionarios de varios países ricos se quejaron amargamente de que el Fondo estaba siendo demasiado pesimista.

La semana pasada, el organismo elevó su estimación de la pérdida a 1,4 billones de dólares y advirtió sobre recesiones en Estados Unidos y partes de Europa. Esta vez no hubo quejas.

Franqueza

Los críticos del Fondo, e incluso algunos de sus grandes defensores, creen que el organismo sólo puede ser efectivo cuando está dispuesto a decir lo que realmente piensa sobre las cuestiones que afectan a las naciones ricas y pobres.

"Se necesitarán decisiones de los principales aportantes para cambiar la situación actual en la que por lejos prefieren manejar sus propios problemas en clubes más pequeños y exclusivos, y dejar que el Fondo se dedique a las naciones menos ricas y más pequeñas", dijo el gobernador del Banco de Israel y ex número dos del FMI Stanley Fischer en un panel de discusión el domingo pasado.

Durante los encuentros del fin de semana del FMI y el Banco Mundial entre autoridades económicas de todo el mundo en Washington, el Fondo trató de recuperar la posición al emitir fuertes advertencias para que los países actúen rápido y cooperen a fin de limitar el daño de la crisis.

Pero los países emergentes y en vías de desarrollo están furiosos con la incapacidad del FMI para hablar con franqueza sobre los problemas estadounidenses que ahora amenazan con desestabilizar sus economías.

"¿Porqué el FMI está tan remoto de esta situación? Esta es la mayor crisis financiera del mundo", dijo el ministro de Finanzas de Sudáfrica Trevor Manuel, quien lidera un panel sobre la conducción del FMI. "El Fondo debe ser oído (y) claro entre los tomadores de decisiones de todo el mundo".

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