Bancos regionales EU también hacen fila

Muchas instituciones financieras están interesadas en recibir capital federal, hay 250,000 mdd; la mitad de ese monto se ha reservado ya para 9 de los más grandes bancos estadounidenses.
Hay 125,000mdd para repartir, ¿quién dijo yo? (Archivo)
David Ellis
NUEVA YORK (CNNMoney) -

Los bancos regionales de Estados Unidos serán los primeros en presentarse para recibir los fondos que el gobierno federal distribuirá entre las instituciones financieras en problemas.

En las últimas semanas los reguladores han aplicado medidas para activar el préstamo bancario, siendo la más reciente la propuesta de inyectar directamente 250,000 millones de dólares (mdd) a las firmas financieras.

La mitad de ese monto se ha reservado ya para las 9 principales instituciones del país (entre las que están Citigroup, Bank of America y Goldman Sachs). Los 125,000 mdd restantes serán repartidos entre los más de 8,000 bancos y cajas de ahorro operantes en la nación.

Según indicó el secretario del Tesoro, Henry Paulson, “bancos de todos los tamaños” se han interesado por este programa de ayuda financiera. Pero como las instituciones a escala comunitaria están bien capitalizadas y los principales bancos ya recibieron su parte, los expertos piensan que son los bancos regionales los que solicitarán los fondos gubernamentales con mayor ahínco.

Ejecutivos de PNC y BB&T Corp, por ejemplo, han declarado que están interesados en el programa. También la firma Regions Financial dijo, tras reportar una caída del 80% en sus ganancias en el tercer trimestre, que planea solicitar fondos gubernamentales antes de que venza el plazo del programa, el 14 de noviembre.

Asimismo, los bancos National City y KeyCorp podrían ser candidatos para recibir la inyección monetaria, pues ambos han registrado pérdidas trimestrales como resultado del incremento en los préstamos impagados.  Tras un reporte de pérdidas, la institución Fifth Third Bancorp indicó que también estaba considerando solicitar capital del gobierno.

“Creo que estas tres instituciones pedirán capital adicional debido a la incertidumbre en el ambiente económico” señala Fred Cummings, ex analista bancario y presidente del fondo de cobertura Elizabeth Park Capital Management.

Estigma y duda
Para ser honestos, el plan del gobierno estadounidense se ha recibido con cierto escepticismo. Muchas compañías todavía esperan conocer más detalles del plan antes de registrarse como receptoras, según informan grupos del sector. Al mismo tiempo, expertos han indicado que los bancos se muestran nerviosos ante el estigma que supone entregar parte de sus acciones al gobierno.

Es decir, a cambio del capital recibido, los bancos deben entregar participaciones al gobierno de EU, pero también deben aceptar pagar un dividendo por esas acciones así como restringir las compensaciones que dan a sus más altos ejecutivos.

No obstante, los analistas coinciden en que la inversión del gobierno sería una forma barata de reunir capital en un momento en que éste es tan codiciado por las instituciones financieras. Y aunque Paulson ha enfatizado que hay suficiente dinero para todos aquellos bancos que necesiten capital, aún no está claro cuáles bancos o cajas de ahorro serán elegibles para recibirlo.

Se especula que los reguladores federales no entregarán fondos a instituciones poco saludables sólo para mantenerlas operantes, por el contrario, dejar que algunos de esos bancos emproblemados quiebren sería una forma de limpiar el sistema bancario.

También se cree que el gobierno preferirá entregar los fondos a compañías que posiblemente puedan sortear la crisis crediticia sin necesidad de ayuda, pero que estarían más dispuestas a otorgar préstamos otra vez si contaran con capital adicional.

Hasta hoy, los reguladores no han querido dar detalles sobre cómo elegirán a los bancos susceptibles de ayuda, pero han señalado que tendrán en cuenta una serie de factores, como la salud de la institución, su acceso a otras fuentes de capital y su capacidad de préstamo.

Cómo funcionará
La pregunta más relevante es si el plan funcionará. Uno de los temores que encierra es que proveer de capital a los bancos podría provocar que las compañías usen ese dinero para tapar hoyos en sus hojas de balance en lugar de hacer lo que el gobierno pretende: prestar ese dinero a los consumidores, a las empresas y a otros bancos.

“Pienso que tendrán que prestar hasta cierto punto, pero al mismo tiempo los bancos querrán construir su posición de capital” advierte Jennifer Thompson, analista de la banca regional para la firma de servicios financieros Portales Partners.

En efecto, los bancos han restringido el crédito en los últimos meses rechazando a muchos prestatarios potenciales. Como resultado, una inyección de capital no se traduciría necesariamente en más préstamos si los bancos siguen evitando a deudores de riesgo.

Otros analistas sostienen que los bancos receptores de los fondos federales podrían simplemente usar el capital para impulsar su crecimiento, especialmente a través de adquisiciones.

Bajo la misma línea argumentativa, una inyección de capital gubernamental no asegurará necesariamente la independencia de los bancos. Debido al bajo precio en que se cotizan hoy día las acciones bancarias, muchos bancos fuertes querrán comprar bancos débiles. Eso ocurrió ya con JPMorgan Chase comprando acciones de Washington Mutual y Wells Fargo haciendo lo mismo con Wachovia.

A este respecto los analistas han sugerido que incluso antes de la implementación del programa, la consolidación de la industria bancaria era algo inevitable. “Tiene que haber consolidación, hay demasiados bancos persiguiendo a muy pocos clientes aptos” concluye Fred Cummings

Ahora ve
No te pierdas