Wall Street mejorará en 2009: BlackRock

Un directivo de BlackRock cree que éste será un buen año para las acciones estadounidenses; prevé ganancias de dos dígitos para los títulos y que el S&P 500 subirá por sobre los 1,000 puntos.
NUEVA YORK (Dow Jones) -

Para aquellos inversionistas en el mercado de acciones que buscan alguna señal de esperanza para este año, la opinión de un prominente analista podría otorgar una razón para levantar los ánimos.

Bob Doll, director general de inversiones de renta variable de la administradora de inversiones BlackRock Inc. (BLK), cree que el 2009 será un buen año para el mercado accionario, período en el que las acciones estadounidenses registrarían avances de dos dígitos porcentuales.

Pero ese optimismo fue atenuado por otras predicciones de Doll, que se basan en el hecho de que -en su opinión- Estados Unidos está experimentando una recesión "horrible". Sus expectativas incluyen la primera caída del producto interno nominal -PIB más inflación- en 50 años y un crecimiento mundial inferior al 2% por primera vez desde 1991.

Doll también cree que este año se producirá una caída porcentual de dos dígitos en los resultados contables corporativos, lo que equivaldrá a la primera caída anual de dos dígitos consecutiva desde los años 30. Prevé un descenso del 12% para este año, tras la caída de 21% en 2008.

"Las estimaciones de ganancias se han reducido recientemente, pero creemos que aún deben caer mucho más", sostuvo Doll.

Entre sus otras predicciones: los precios de las viviendas residenciales tocarán fondo; "cientos y cientos" de instituciones financieras desaparecerán; habrá más problemas en Europa; y, a la larga, se producirán aumentos en los impuestos.

"Sin duda, en los próximos años las tasas impositivas van a subir. Un montón", afirmó Doll.

El estratega agregó que los mercados de crédito seguirán experimentando problemas. "Existen más problemas en el crédito que deben emerger y será un problema para los próximos años", señaló.

S&P 500, de vuelta por sobre 1000

Pese al sombrío panorama general, Doll permanece optimista hacia las acciones estadounidenses. Prevé una recuperación para el segundo semestre de 2009 y que el índice Standard & Poor's 500 cierre el año entre 1,000 y 1,050. El S&P 500 cerró en a 909.73 puntos el jueves.

Doll indicó que el mercado ha subido casi un 25% desde su cierre del 20 de noviembre, cuando se ubicó en 752 unidades, y atribuyó en parte el ascenso a las expectativas de nuevas medidas federales para enfrentar la crisis.

"Parte del ascenso generalizado del 25% gira alrededor del soporte a los componentes del plan de estímulo" del presidente electo, Barack Obama, afirmó Doll. Destacó además el hecho de que nunca ha habido más efectivo, como porcentaje del valor del mercado accionario, que se está absteniendo de participar en el mercado, lo que considera una señal de que hay dinero que está preparado para entrar en juego en caso de que mejore la situación.

"Con estímulos fiscales y monetarios récord, unos precios del crudo sustancialmente más bajos, valuaciones mucho más baratas, una percepción significativamente negativa y mucho efectivo en los márgenes, es probable que la acciones (...) experimenten un ascenso notable", dijo Doll.

Entre los sectores, Doll observó que es demasiado pronto para regresar a las acciones financieras, pero que las de servicios de salud, energía y tecnología de la información parecen atractivas.

Doll también se muestra optimista hacia las acciones de los mercados emergentes pues cree que las caídas en esos países durante el 2008 fueron cíclicas, en lugar de reflejar problemas seculares como los observados en los países desarrollados. El crecimiento de la población, el ascenso de la clase media, los ascensos en los niveles de educación y la mejora en la productividad impulsarán el desempeño en 2009.

Sin embargo, indicó que el panorama es mucho más sombrío en Europa, donde problemas de liderazgo darán lugar a tiempos difíciles durante el próximo año.

"Europa tiene más madera que cortar", dijo Doll. Resaltó las preocupaciones sobre la población, un alto nivel de deuda de los consumidores y, especialmente, la falta de consenso entre los gobiernos del continente y el manejo errado por parte del Banco Central Europeo.

"Piense en esto: apenas en julio, el BCE aumentó las tasas", señaló Doll. "Hay una ausencia (entre los países europeos) de discusiones sobre la política fiscal para impedir una deflación y estimular la economía".

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