El obstáculo del plan de Obama

El presidente de EU presiona para conseguir la aprobación de su paquete de estímulo económico; la ley beneficiaría al crecimiento económico, pero tardará años en hacer efecto, estimó el Congreso.
Obama  (Foto: CNN)
Jeanne Sahadi
NUEVA YORK -

El presidente Obama acudió el martes al Congreso estadounidense para presionar la aprobación del plan de estímulo económico de 825,000 millones de dólares (mdd).

Pero el plan enfrenta un importante obstáculo: muchas de sus previsiones no favorecerán la economía con la rapidez necesaria.  

La Oficina de Presupuesto del Congreso (CBO, por sus siglas en inglés) divulgó el pasado lunes su primer análisis del paquete de estímulo tal como fue propuesto por los representantes demócratas. La CBO estima que aproximadamente el 64% de los 825,000 mdd del paquete se usará en 2009 y 2010, asumiendo que la ley sea aprobada a mediados de febrero.

Sin embargo, el director de presupuesto de Obama, Peter Orszag, prometió a los líderes del Congreso que el 75% de ese dinero se gastaría en los siguientes 18 meses.

La diferencia de plazos  es problemática, y la pregunta en torno a la rapidez con que agencias y estados gastarán ese dinero -sea construyendo carreteras o modernizando edificios-  será central en los futuros debates legislativos.

Por otro lado el proyecto de ley corre urgencia, por lo que ayer mismo varios comités del senado estadounidense debatieron una versión de la ley y es posible que la Cámara de Representantes vote hoy miércoles. Según dijeron los líderes demócratas, la intención es que la ley esté lista para ser promulgada por Obama el día del Presidente (16 de febrero).  

Impacto en la economía ¿pero cuándo?

Lo que la CBO resaltó sobre todo es que las provisiones de la ley "tendrán un impacto perceptible sobre el crecimiento económico y el empleo en los próximos años." Pero no todas las medidas tendrán un efecto a corto plazo.

Las provisiones que involucran pagos directos a individuos -tales como ampliar los beneficios por desempleo y los cupones de alimentos- así como las reducciones fiscales a empresas y particulares, tendrán un efecto veloz.

Pero el gasto gubernamental en proyectos de infraestructura -ya sea directo o a través de subvenciones a gobiernos locales y estatales- tendrá un efecto considerablemente más lento.

Por ejemplo, la CBO dijo que los fondos destinados a aumentar la eficiencia energética y el uso de la energía renovable serán gastados en el lapso de 7 años. Asimismo, la Oficina calcula que tomará cinco años gastar el 85% del dinero asignado a carreteras y otros proyectos de infraestructura.

La ley aumenta el gasto en infraestructura mucho más allá de los niveles actuales, pero los críticos sostienen que gran parte de ese gasto será desperdiciado. Además, el análisis de la CBO revela que, en el pasado, las autorizaciones del Congreso al aumento del gasto son seguidas por "una notable rezago" en el gasto.

"La CBO prevé que las agencias federales, así como los estados y otros destinatarios de los fondos, encontrarán difícil el gestionar adecuadamente y supervisar una rápida ampliación de los programas ya existentes, como también encontrarán difícil gastar los fondos aumentados con la misma rapidez con la que gastan los recursos facilitados para sus programas actuales" declaró la agencia federal.

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