La llave del crédito se cierra en EU

Los bancos restringen en mayor medida los financiamientos, lo que pone en riesgo la recuperación; analistas advierten que esta medida podría afectar a las Pymes en sus planes de crecimiento.
Tarjeta de crédito  (Foto: AP)
Colin Barr
NUEVA YORK -

Con los malos presagios de la economía estadounidense, los préstamos bancarios se están secando más rápido que nunca.

Los balances de créditos en los bancos comerciales cayeron a su ritmo más rápido desde hace 25 años durante el tercer trimestre, como indicó el martes la Corporación Federal de Seguros de Depósito (FDIC, por sus siglas en inglés).

Los préstamos extraordinarios han bajado durante cada trimestre desde el otoño pasado, cuando el colapso de Lehman Brothers y otras empresas financieras grandes convirtieron a la recesión en una crisis financiera de alta velocidad.

Pero la caída registrada entre julio y septiembre pasados ha sido la peor, dejando a los balances bancarios 7% más pequeños de cómo estaban a estas alturas del año pasado.

El freno en los préstamos bancarios está alimentando los temores de que la recuperación financiada por los contribuyentes podría quedarse sin combustible a medida que los prestatarios otorgan algo de crédito. La preocupación es particularmente grave para los pequeños negocios, quienes representan gran parte de la creación de empleos en Estados Unidos.

"Hay gente con proyectos legítimos pero que no pueden obtener un préstamos, y no podemos sostener una recuperación real sin acceso al crédito", dijo Brian Olasov, director administrativo en el despacho legal McKenna Long & Aldridge, quien se especializa en finanzas de bienes raíces.

El freno en los préstamos ocurre incluso cuando las instituciones más grandes como Bank of America, Citi y JP Morgan Chase disfrutan de enormes subsidios gubernamentales, incluyendo la decisión de la Reserva Federal de mantener bajas las tasas de interés a corto plazo, lo cual reduce los costos de financiamiento de los bancos.

Al mismo tiempo, han estado recuperando sus actividades de préstamo.

Por ejemplo, Bank of America anunció en sus resultados del tercer trimestre que "aumentó 183,700 millones de dólares en crédito durante dicho trimestre". Pero terminó el periodo con menos préstamos de con los que comenzó, pues los créditos cayeron 28,000 millones de dólares. 

JP Morgan Chase dijo durante su informe del tercer trimestre que "sigue ayudando a los consumidores y a las comunidades durante esta economía tan retadora". Aun así, sus préstamos se redujeron 4% durante el trimestre y 14% durante el año pasado.

Mientras tanto, los bancos están filtrando más de los financiamientos de bajo costo gracias a las garantías del depósito federal en valores. Los fondos emitidos por el Departamento del Tesoro que poseen los bancos se dispararon 49% durante el último trimestre, según la FDIC.

Los bancos están reduciendo los préstamos después de que Estados Unidos disfrutara de décadas de expansión de créditos, impulsados parcialmente por los préstamos bancarios y en parte por el crecimiento de los mercados de valores.

Dado que los inversionistas huyeron del mercado por la deuda privada sobre las hipotecas en 2007, los mercados de valores que en su momento eran la sensación ahora se están marchitando.

Las compañías emitieron 753,000 millones de dólares en valores respaldados por préstamos automotrices, préstamos de tarjetas de crédito y otros valores respaldados por activos en 2006. Ese número se redujo a 139,000 millones de dólares el año pasado, según la Asociación de Mercados Financieros y Valores Industriales, y llegó a un total de 118,000 millones de dólares durante el tercer trimestre de 2009.

El colapso de la emisión de valores limita las opciones de los prestatarios y podría conducir a más oportunidades para los bancos, pero por ahora están ocupados recuperándose de los préstamos residenciales y comerciales agrios.

Los créditos en la categoría de "incobrables" se han casi duplicado desde hace un año durante el tercer trimestre, a 136,000 millones de dólares, según la FDIC.

Mientras tanto, los consumidores están saliendo de una fuerte deuda y están intentando arreglar sus propios balances arruinados.

"El consumidor se está limitando mientras los bancos intentan recortar sus libros de préstamos", dijo Dan Seiver, profesor de finanzas en San Diego State. "No es ninguna sorpresa, pero no son buenas noticias para los pequeños negocios que merecen el crédito y que no pueden obtener más dinero para crecer".

Los bancos están reduciendo sus balances al mismo tiempo que la economía está siendo atacada y los consumidores están cortos de dinero, lo cual no es ninguna sorpresa, dijo Olasov. Dijo que la reducción en los préstamos es un buen recordatorio de las limitaciones de los bancos.

"Las opciones para los bancos son bastante escuetas", dijo. "Puedes arreglar tus balances o construir tu portafolio de préstamos, pero no puedes hacer ambas cosas al mismo tiempo". 

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