¿Cómo pagarán la reforma de salud en EU?

La propuesta de Barack Obama pretende dar cobertura a 45 millones estadounidenses no asegurados; el costo será de unos 950,000 mdd, pero el Gobierno asegura que el plan ya está pagado.
obama-presidente-g8-RT.jpg  (Foto: CNN)
Jeanne Sahadi
NUEVA YORK -

El 22 de febrero el presidente de Estados Unidos, Barack Obama, dio a conocer su propuesta de 950,000 millones de dólares para la reforma del cuidado a la salud, y aseguró que el plan ya está completamente pagado e incluso reducirá el déficit a 10 años por 100,000 millones de dólares.

El nuevo plan es un compromiso de las reformas de ley de la Cámara baja y del Senado aprobadas el año pasado.

Los costos estimados de la Casa Blanca se basaron en hechos a partir de las reformas del Congreso realizadas por la Oficina Presupuestal del Congreso (CBO por sus siglas en inglés). La CBO no realizará ningún análisis distinto para la propuesta del presidente, al menos que en algún momento sea presentada formalmente como proyecto de ley.

El presidente propone, entre otras cosas, subsidiar la cobertura de los seguros de salud para la mayor parte de los casi 45 millones de estadounidenses no asegurados, y garantizar la cobertura de seguro para cualquiera sin importar su condición de salud.

También pretende subsidiar los costos estatales para una expansión de Medicaid, y crear un supermercado de seguros donde aquellos que compran pólizas por su cuenta puedan fácilmente comparar los costos, y donde los miembros del Congreso tengan que comprar sus propias pólizas.

La propuesta del Ejecutivo, al igual que las propuestas de ley del Senado y de la Cámara, también ofrece una serie de reformas al sistema de aplicación del cuidado a la salud que aseguren la reducción de los costos del cuidado a la salud con el paso del tiempo, y también ofrece la reducción del desperdicio en el gasto de Medicare.

Muchos de los cambios que se proponen no serán gratuitos; Barack Obama propone pagar la carga adicional con ayuda de las arcas federales de formas distintas. Entre las acciones que tendrán un peso directo en negocios y particulares se encuentran las siguientes:

Imponer un gravamen a los planes médicos costosos: una tasa impositiva interna a las aseguradoras que ofrezcan pólizas de salud costosas. Así pretenden convencer a los trabajadores y empleados a elegir los planes de menor precio. Aunque técnicamente el impuesto se aplicará a las aseguradoras, se espera que ellos pasen el costo sus clientes.

Cuando los empleadores comiencen a gastar menos dinero en el cuidado de la salud, usarán el dinero ahorrado para pagar a los trabajadores sueldos más altos, o al menos eso busca la teoría económica. Los trabajadores, por ende, tendrán que pagar impuestos sobre ingresos sobre dichos sueldos, lo que generará ganancias que ayudarán a pagar por la reforma.

En relación a la propuesta de ley del Senado, la del presidente fijará el umbral para los planes que serán sujetos al impuesto, de 8,500 dólares a 10,200 dólares para solteros, y de 23,000 dólares a 27,500 dólares para las familias.

Los umbrales más altos aplicarán a aquellos planes que ofrezcan cobertura a las profesiones de alto riesgo, como a los bomberos. También se ajustarán a aquellos planes que cubran a un número no proporcional de mujeres o trabajadores de edad madura, pues estos grupos tienden a pagar primas más altas.

El plan del Ejecutivo también retrasará la promulgación del nuevo impuesto por cinco años en relación a la propuesta del Senado, de 2013 a 2018.

Aumentar el impuesto a Medicare en las viviendas con mayores ingresos: en la actualidad, el tasa impositiva sobre las nóminas para Medicare es de 2.9% para todos los sueldos, pagando 1.45% tanto el trabajador como el empleador.

La propuesta del presidente aumentará el porcentaje pagado por los individuos de altos ingresos en 0.9%, así que pagarán 2.35%.

La propuesta de Barack Obama también se aplicará a los ingresos de inversión de las viviendas con altos ingresos, como dividendos, intereses y rentas, así como al impuesto de 2.9% de Medicare. Aquellos que califiquen tendrán que pagar por su cuenta el 2.9% íntegro sobre los ingresos de inversión.

Viviendas de altos ingresos son aquellas que ganan más de 200,000 dólares al año, y 250,000 dólares en el caso de las parejas que hagan contribuciones en conjunto.

Exigir cobertura de seguro: se impondrá una penalización onerosa a la mayoría de los estadounidenses que no compran seguro de salud.

Los individuos tendrán que pagar hasta 325 dólares, o hasta el 2% de sus ingresos en 2015, y hasta 695 dólares o el 2.5% de sus ingresos a partir de 2016. La penalización de 695 dólares se ajustará a la inflación a partir de 2016.

Exigir a los empleadores que paguen si no ofrecen cobertura: se impondrán requisitos a los empleadores con más de 50 empleados para que paguen al sistema si no ofrecen cobertura para sus trabajadores, o si ofrecen un plan que resulte no ser costeable para algunos de sus empleados.

Las compañías sólo tendrán que pagar por aquellos empleados que califiquen para recibir los subsidios de seguro de salud financiados por los contribuyentes cuando compren una póliza de seguro por cuenta propia.

Las penalizaciones serán de 3,000 dólares por cada trabajador de tiempo completo si la cobertura que se le ofrece en su lugar de trabajo no es costeable, o de 2,000 dólares por aquellos de tiempo completo si la compañía no ofrece un plan.

Durante un periodo de transición, las empresas sólo tendrán que pagar las penalizaciones por una porción de los empleados que califiquen para los subsidios.

Mientras que la propuesta del presidente no define a lo que se refiere con "pequeños negocios", su plan ofrecerá 40,000 millones de dólares en créditos fiscales para fomentar el ofrecimiento de cobertura, y si tienen menos de 50 empleados, quedarán exentos de la obligación del pago al sistema.

Imponer nuevas cuotas a la industria de salud: la propuesta del presidente impondrá cuotas nuevas a las firmas de cuidado a la salud como farmacéuticas, fabricantes de utensilios médicos y aseguradoras. Tales cuotas se fijarán a cambio del esperado flujo de nuevos estadounidenses que comenzarán a asegurarse y a emplear más servicios médicos.

La propuesta también "limitará las compensaciones excesivas pagadas por algunas compañías de seguros".

Reducir algunos frenos fiscales relacionados a la salud: una penalización adicional de 10% a aquellos retiros monetarios no relacionados a la salud de las cuentas de ahorro destinadas a gastos en este aspecto que reciben ventajas fiscales.

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Esto limitará la cantidad de dinero que los trabajadores pueden agregar desde su trabajo a sus cuentas de gastos de salud a 2,500 dólares. También aumentará la cantidad que aquellos que no padecen de sus facultades físicas y mentales tendrán que pagar en gastos médicos antes de que se les permita deducir los gastos sobre esa cantidad de sus retribuciones del impuesto por ingresos federal.

 

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