EU busca reforma ‘anti-rescate’

La propuesta de los demócratas intenta que el sector financiero deje de ser apoyado en crisis; pero los republicanos acusan que se quiere una regulación imposible de controlar por el Gobierno.
capitol eu congreso noche  (Foto: Jupiter Images)
Jennifer Liberto
WASHINGTON -

Todos en Washington dicen que detestan los rescates de Wall Street, así que en material de reformas legislativas al sector financiero de Estados Unidos, parte de la misión es evitar los rescates que ocurrieron durante la crisis financiera. Que las leyes ante el Congreso logren su cometido es la última batalla que se libra en Washington.  

Los demócratas, en propuestas de ley separadas en el Senado y en la Cámara, dicen que sus propuestas prohibirán que los rescates bancarios vuelvan a ocurrir. Muchos republicanos dicen que las leyes ocasionarán incluso más rescates.

La disputa de los rescates se concentra en tres zonas de ataque dentro de las propuestas de ley.

Autoridad de resolución: en las reformas de ley que revisan a Wall Street, los legisladores crearán una reserva de dinero financiada por un impuesto a los bancos más grandes: un fondo de 50 millones de dólares en la propuesta de ley del Senado, y un fondo de 150,000 millones de dólares en la medida de la Cámara que fue aprobada en diciembre. Los reguladores federales emplearán el dinero para pagar los costos de dividir o liquidar a las enormes empresas financieras cuyo colapso implique una amenaza para el sistema financiero, y resolviendo así el problema de los llamados "demasiado grandes para fracasar".

Los demócratas dicen que como los bancos (no los contribuyentes) financiarán el fondo, cualquier acción que se tome pondrá en riesgo a una compañía y no a un rescate.

La regularización: no es la caída del capitalismo, sino su salvación

"La idea de hacer que estas instituciones aporten dinero por adelantado es que, en caso de que fracasen, ellos paguen el costo", dijo el senador Christopher Dodd, por el estado de Connecticut, quien está a la cabeza del comité bancario. "Nadie se opondrá a eso, nadie lo está haciendo".

Pero muchos republicanos se burlan de esta idea, pues dicen que cualquier acción gubernamental, sin importar cuál sea la fuente de su financiamiento, es un rescate, pues permite al Gobierno, incluso temporalmente, apoyar a las empresas en caída que deberían estar cayendo por su propio peso.

"Hay quienes piensan que mientras el Gobierno no termine pagando por esto, no se le puede considerar un rescate, y creo que eso es incorrecto", dijo Philip Swagel, profesor invitado en la Universidad de Georgetown, quien fue asistente del secretario del Departamento del Tesoro durante la administración de George W. Bush.

Los conservadores temen que la creación de un nuevo poder federal que intervenga en Wall Street pueda crear una garantía de ayuda implícita por parte del Gobierno. Si así fuera, los bancos de Wall Street seguirían realizando apuestas riesgosas, trabajando bajo el supuesto de que podrían obtener algo de todo esto.

"Lo que intentan hacer es darle al Gobierno suficiente poder para intervenir cuando lo necesite, sin que parezca que es probable que lo hagan", dijo Doug Elliott del Instituto Brookings, un bloque de pensamiento liberal. Elliott cree que la ley de Dodd ofrece el balance adecuado.

Pagar a los acreedores: los legisladores quieren que los acreedores y los accionistas soporten el peso de las pérdidas cuando una empresa atraviesa las presiones impuestas por el Gobierno.

En las propuestas de ley del Senado y de la Cámara por parte de los demócratas, al Gobierno federal le toca la primera rajadura de cualquier dinero que se obtenga de los activos vendidos durante el proceso de resolución. Los acreedores no podrán recuperar dinero de sus pérdidas en una acción gubernamental, como en una bancarrota, según Raj Date, director ejecutivo del Centro de Políticas de Instituciones Financieras Cambridge Winter, un grupo de pensamiento financiero.

Pero la legislación permite a los reguladores que paguen a los acreedores más, si eso comprueba ser benéfico para el Gobierno. La Corporación Federal de Seguros de Depósito (FDIC por sus siglas en inglés), dice que necesita esta discreción, y que la emplea todo el tiempo al hacerse cargo de bancos comerciales.

Los reguladores quieren crear "bancos puente" que paguen a los proveedores de servicios tecnológicos, de mantenimiento de propiedad y a otros para mantener encendidas las luces de la empresa de Wall Street, para "mantener así el valor de la franquicia mientras se resuelve la situación de la institución", dijo Andrew Gray, vocero de la FDIC. 

Los conservadores dicen que los bancos de Wall Street son fundamentalmente diferentes a los bancos comerciales que toman depósitos. Ellos creen que los activos de Wall Street, así como los valores, son demasiado grandes y complicados para un regulador gubernamental. Ellos no quieren dar un nuevo aliento a los bancos, ni siquiera temporalmente. 

En particular la industria bancaria preferiría que un juez fuera quien hiciera las exenciones especiales y aplicara la discreción, en vez de que lo hiciera un regulador que pueda ser susceptible a presiones políticas.

"Creemos que varios tipos de presión podría ocasionar que el financiamiento logre rescatar a los acreedores o a otros", dijo el vocero de la Asociación de Banqueros de Estados Unidos, Wayne Abernathy.

El senador Bob Corker, por el estado de Tennessee, quien formuló gran parte de la legislación, ha dicho que estas exenciones son lagunas jurídicas, aunque también dijo que pueden corregirse "en cinco minutos".

Préstamos de emergencia de la Fed: las propuestas de ley de los demócratas restringirán, más no eliminarán, la capacidad de la Reserva Federal (Fed) de realizar préstamos de emergencia. Hay quienes consideran que este poder de préstamo es una forma de rescatar a las empresas, pero otros creen que el papel de la Fed como prestamista de última instancia es clave para la seguridad financiera del país.

Tanto las propuestas de ley de la Cámara como las del Senado estrecharán los poderes de préstamos de emergencia, instalando nuevas revisiones como la obtención de la aprobación del Tesoro y prevenir que los préstamos favorezcan a una sola compañía dañada. 

Aún así, el Banco Central puede seguir haciendo préstamos "con el propósito de ofrecer liquidez al sistema financiero", según la propuesta de ley del Senado, lo que ha destapado críticas por parte de los republicanos, encabezadas por el líder de la minoría en el senado, Mitch McConnell, por el estado de Kentucky.

Los republicanos creen que la propuesta de ley da la a Reserva Federal demasiado espacio para hacer préstamos a los sectores económicos o grupos de compañías vacilantes. Los republicanos explicaron el jueves que reconocen que la Reserva Federal necesita poderes de emergencia, pero creen que la propuesta de ley del senado es demasiado generosa.

La titular del Fondo de Garantía de Depósitos (FDIC por sus siglas en inglés) de Estados Unidos Sheila Bair, quien generalmente está a favor de las reformas de ley ante el Congreso, se preocupó de que los poderes de emergencia de la Fed no estén lo suficientemente limitados y puedan "ser sujetos a los mismos estándares del programa de apoyo de emergencia de la FDIC", dijo el vocero de la FDIC, Gray.

El senador Mark Warner, por el estado de Virginia, enfatizó ante el Senado el miércoles pasado que la Fed no podrá ayudar a instituciones específicas. Agregó que algunos aspectos de los poderes de préstamos de la Reserva Federal son "una herramienta importante" porque pueden prevenir una situación que inhiba los préstamos de una forma que ponga en riesgo la supervivencia del sistema financiero. 

Inicia el día bien informado
Recibe todas las mañanas las noticias más importantes para empezar tu día.

El siguiente paso: el líder de la mayoría en el senado, Harry Reid, por el estado de Nevada, dijo que planea llevar las revisiones de la propuesta de ley de Wall Street al senado la semana entrante. Los principales republicanos están contando a sus miembros para ver si pueden sumar 41 votos para retrasar la propuesta de ley.

Mientras tanto, Dodd y el senador republicando, Richard Shelby, por el estado de Alabama, están negociando sus diferencias.

Ahora ve
Wayne Van Niekerk, el hombre que podría ser el heredero de Usain Bolt
No te pierdas
×