Ciudades de EU, al borde de la quiebra

Detroit es una de las localidades que podrían enfrentar la imposibilidad de pagar sus deudas; el impago de los pasivos municipales aumentó a 6,400 mdd en 2009 y los expertos temen un alza.
detroit cnn.jpg  (Foto: CNNMoney)
Sara Behunek

Varias ciudades estadounidenses están a punto de no poder pagar sus deudas, forzando a  estados y contribuyentes, ya de por sí oprimidos financieramente, en la necesidad de ayudarles. De acuerdo con la National League of Cities, los gobiernos municipales enfrentarán un déficit de entre 56,000 millones de dólares (mdd) y 83,000 mdd entre 2010 y 2012. Esa factura representa décadas de derroche y los impagos de deuda municipal que ahora son la resaca colectiva de los estadounidenses.

Históricamente los bonos municipales, emitidos para financiar proyectos públicos como caminos o edificios, fueron vistos como el lugar más seguro para invertir, razón por la cual el 80% de los tenedores de eso bonos son familias e inversores en fondos mutuos, explica Jeffrey Cleveland, analista de bonos municipales en Payden & Rygel Investment Management.

Pero el impago de deuda municipal ha aumentado, y se espera que la tendencia continúe. El año pasado, 183 deudores (en su mayoría emisores de papeles municipales "riesgosos", como los desarrolladores suburbanos en Florida) no pudieron pagar 6,400 mdd. Una cifra muy superior a los 31 impagos por 348 mdd que se registraron dos años antes, según la publicación Distressed Debt Securities.

El año pasado, sólo una ciudad cayó en el impago: Menasha, Wisconsin. Pero esa situación podría multiplicarse, sostiene Matt Fabian, director de la firma consultora Municipal Market Advisors.

El desempleo galopante, el tibio gasto del consumidor y las infradotadas pensiones públicas son las principales causas de los problemas de balance de las ciudades. Pero también contribuyeron los años de artimañas políticas y pésimas decisiones financieras de las autoridades municipales.

Las tres ciudades que corren el mayor peligro de quebrar son:

Jefferson County, Alabama

Es el condado más poblado de Alabama, con 665,000 habitantes, arrastra una deuda de 5,000 mdd, la mayoría de la cual fue emitida para renovar su sistema de alcantarillado a mediados de los años 90. Pero sus verdaderos problemas comenzaron en 2003, la ciudad intentó beneficiarse de menores tasas de interés y cambio los bonos a tasa fija a bonos de tasa variable.

Jefferson también compró miles de millones de dólares en swaps de tasas de interés (instrumentos financieros complejos que intentaban cubrir contra las tasas de interés cambiantes). Sobra decir que dichos contratos no tuvieron el desempeño que anunciaban y terminaron costándole a la ciudad más debido a las comisiones.

La mayor parte de los bonos de Jefferson County está garantizada por las aseguradoras Financial Guaranty Insurance Corp. y Syncora. Pero estas firmas también han tenido problemas financieros, sin esa red, el condado ha advertido que podría acogerse a la bancarrota.

Harrisburg, Pennsylvania

La capital de Pennsylvania debe en este año 68 mdd en pagos de intereses de bonos (3 mdd más que todo su presupuesto anual). Las autoridades, que emitieron los bonos para construir un incinerador de basura, se han retrasado ya en varios pagos. También adeudan 20 mdd a la empresa propietaria de las instalaciones del incinerador, Coventa Energy. En abril el gobierno municipal no pagó 637,500 dls a Coventa, actualmente está negociando una indulgencia de morosidad.

El alcalde ha dicho que la ciudad no se declarará en bancarrota, pero el gobernador del estado ha votado en contra de rescatar a Harrisburg. Entretanto, la ciudad está escudriñando sus activos para ver si pueden servirle de algo antes de que venza otro pagaré.

Detroit

Para resarcir el déficit presupuestario de 280 mdd, Detroit emitió en marzo notas municipales a 20 años por 250 mdd, la emisión se hizo luego de que las autoridades advirtieran que si la situación financiera no mejoraba, la ciudad podría verse obligada a declararse en bancarrota. Los bonos se vendieron, gracias en parte a la garantía que dio el estado de hacer los pagos si la ciudad caía en la insolvencia.

En 2009, el estado asumió el control de Sistema de Educación Pública de Detroit, que enfrentaba un déficit presupuestario de más de 300 mdd. Ahora cada centavo se gasta bajo la supervisión de un "gestor financiero de emergencia" asignado por el gobernador.

¿Riesgo de contagio?

No hay un protocolo para cuando una ciudad o condado comete impago, en algunos casos el estado interviene con un préstamo, y en otros la afectada se declara en bancarrota, aunque esto no ocurre con frecuencia.

Pero la bancarrota no es siempre la mejor opción, ni la más efectiva. "El capítulo 9 de la bancarrota debería ser el último recurso, no la primera opción" apunta Cleveland. La ciudad queda expuesta a embargos de propiedad pública e incluso privada, supervisión judicial del gasto y el embargo preventivo de su recaudación fiscal.

Los analistas coinciden en que la amenaza de un contagio de deuda tipo Grecia es poco probable en Estados Unidos. Sin embargo, el impago o la bancarrota serían un fuerte impacto para la confianza de los inversionistas, como sucedió con el Condado Orange en 1994.

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