Demócratas de EU ‘manufacturan’ campaña

El partido lanzó su proyecto para impulsar a la industria como su solución a la crisis económica; su plan se ve como parte de su plataforma electoral para las elecciones intermedias en noviembre.
manufactura fabrica proceso indice  (Foto: Cortesía Fortune)
Tory Newmyer

Hoy no hay muchas señales alentadoras de la industria de la manufactura, mientras la recuperación económica lucha por ganar tracción. Los trabajadores desempleados de fábricas pueden haber recuperando un poco la esperanza, cuando la semana pasada, los demócratas de la Cámara hablaron de su plan "Hecho en Estados Unidos".

Como dijo la vocera de la Cámara, la Nancy Pelosi, cuando su partido lanzó la campaña el jueves pasado, "los demócratas están luchando para restaurar los productos hechos en Estados Unidos para que se conviertan en el centro de nuestro éxito económico". 

Pero el esfuerzo va más dirigido a salvar el empleo de los demócratas en peligro, que a crear empleos nuevos en líneas de producción. Los demócratas enfrentan pérdidas potencialmente devastadoras en las elecciones intermedias, unas elecciones que ambos partidos saben producirán más empleo. Se estima que la tasa de desempleo llegue al 10% en noviembre, por lo que los demócratas están desesperados por generar algo de calor con su impulso al empleo.

Así surgió la campaña por impulsar la manufactura, un plan que surgió de un sondeo. Una encuesta realizada por el encuestador demócrata Mark Mellman, y el republicano Whit Ayers, realizada en la primavera, se volvió un tema candente entre los líderes nacionales de los partidos el mes pasado, y se volvió muy popular con la caída del poder de la manufactura estadounidense.

Cerca de cuatro de cada 10 personas dijeron que la industria es la fuerza más importante de la economía estadounidense, por encima de otros sectores. Cerca de seis de cada 10 creen que Estados Unidos ya no tiene la economía más fuerte del mundo, y la mayoría de los encuestados identificó a China como el país que tomó su lugar. El 78% quiere que Estados Unidos desarrolle una estrategia nacional de fabricación para responder a esto.

Los resultados de la encuesta, aunque fueron escuetos, ofrecieron a los demócratas una oportunidad: el partido se ha dedicado a debatir cómo poner a actuar este elemento en la economía. La mayoría de los demócratas de la Cámara creen que se necesita más dinero de estímulos para prevenir un desliz económico, mientras el impulso del paquete económico del año pasado sigue disminuyendo. Pero como los votantes se quejan de los déficits, también ven cualquier gasto significativo nuevo como políticamente tóxico. Además, dicen, no tiene ningún sentido. Con la probable oposición republicana dominando el Senado, sólo las leyes obligatorias tienen posibilidades de ver el escritorio del presidente este año.

La estrategia de noviembre

Con su plan de manufactura, los demócratas podrían eliminar tanto el debate del estímulo como el del recorte del déficit de una vez. El partido se aferra a sus planes con el paquete legislativo entero, que planea sacar semana tras semana hasta que los legisladores abandonen Washington para la adherirse a la carrera de campañas en octubre. Pero hasta ahora, parece ser que las medidas caerán en dos categorías: las leyes que no apruebe el senado, y las leyes que no importa que se aprueben.

Los demócratas lanzaron la campaña la semana pasada, aprobando la "Ley de Reforzamiento a la Manufactura en Estados Unidos", un vehículo mundano para limitar los aranceles que el partido renombró para que se ajustara al mensaje que quieren transmitir. Lo más importante de la semana: "La Ley Nacional de Estrategia para la Manufactura", dirigiendo al presidente para crear una estrategia de manufactura cada cuatro años; "La Ley del Fin del Déficit Comercial", creando una comisión para desarrollar estrategias para reducir el déficit comercial; y "La ley de Tecnología de Energía Limpia y Ayuda a la Fabricación y a la Exportación", pidiendo al Secretario de Comercio que asesore las fuentes de energía limpia.

Mientras tanto, los demócratas trabajan con grupos de la industria para eliminar cualquier disposición que genere oposición por parte del sector privado. Un problema anticipado es la propuesta de la republicana Betty Sutton, por el estado de Ohio, que obligaría a los fabricantes extranjeros a ser legalmente responsables por los productos que venden en Estados Unidos. La Asociación Nacional de Fabricantes alega que la ley obligaría efectivamente a las compañías que cubre a renunciar a su derecho de defenderse contra demandas, y un demócrata sugirió que esta ley debería ser abandonada.

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De hecho, el punto de los demócratas es manejar victorias sencillas para los que corren más peligro, sobre todo para los que han resultado más afectados por la recesión, los que pertenecen al sector industrial. "Esto le da a los nuestros un mayor impulso para agosto", dijo otro líder demócrata, refiriéndose al próximo receso del Congreso, que el año pasado estuvo dominado por escenas de protestas furiosas por parte de la población por el asunto de la reforma a la salud. "Es un mensaje más agudo dirigido al empleo, y tiene un buen desempeño en nuestros distritos. Es una marca conocida y la gente la entiende".

El impulso de las relaciones públicas surgió cuando algunos presidentes corporativos comenzaron a evangelizar sobre la necesidad de reconstruir la base de la manufactura en Estados Unidos. El presidente ejecutivo de General Electric (GE), Jeff Immelt, llamó a Estados Unidos un "exportador patético" en una reunión privada reciente, según el Financial Times. En entrevista con Fortune a principios de este mes, Immelt imploró al presidente Obama que prestara más atención a los empleos y a la economía para que las compañías como la suya volvieran a tener la disposición de invertir. El presidente ejecutivo de Intel, Andy Grove, apoyó la renovación de la manufactura nacional en un comentario reciente al BusinessWeek de Bloomberg, lamentando que "desvalorar de forma general a la manufactura, por tener la idea de que el "trabajo intelectual" debe quedarse en Estados Unidos, permite que se le reste importancia al trabajo de los obreros".

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