Tom Wilson, el CEO a favor de Obama

El presidente de la gigante de seguros Allstate apoyó a Barack Obama y sigue haciéndolo; los negocios y el Gobierno deben unirse y estimular a la economía creando empleos, advierte.
Tom Wilson  (Foto: Cortesía Fortune)
Tory Newmyer

El presidente ejecutivo de Allstate, Tom Wilson, es harina de otro costal: es un ejecutivo corporativo que no se ha agriado con el Gobierno de Obama. Después de un verano lleno de quejas fuertes de los líderes de negocios, acusando a la Casa Blanca de ser hostil con las empresas privadas, Wilson está pidiendo un cese al fuego.

Wilson es nativo de Chicago y uno de los primos partidarios de Obama. La semana pasada fue a Washington para presentar sus hallazgos sobre lo más reciente en una serie de sondeos trimestrales que el gigante de seguros está cofinanciando para estudiar las actitudes económicas de los estadounidenses. El sondeo, llamado oficialmente el Sondeo Allstate/National Journal Heartland Monitor, mostró una imagen turbia del impacto que la recesión está teniendo en la percepción del público.

El 70% de los encuestados dijo tener un pariente o amigo cercano que perdió su empleo desde que comenzó la recesión. Con la recesión vacilante, el 55% cree que la economía mejorará el próximo año, en comparación con el 70% que lo creía hace tres meses. Sólo el 8% ve que se aproximen algunas mejorías significativas. A pesar del creciente sentimiento de que los esfuerzos del Gobierno de Obama para mejorar la economía se han quedado cortos, el sondeo descubrió que los estadounidenses quieren acción en los empleos, y el 61% dice que el Gobierno debería tener un papel activo.

Wilson se sentó con Fortune para discutir cómo llegamos a este punto, y sobre lo que debería ocurrir después.

¿Qué es lo que más te llama la atención de este sondeo?

El creciente nivel de pesimismo y falta de confianza en nuestra economía, en las instituciones y en los líderes, y eso me llama la atención por un par de razones. Una es que en eso se basa una economía del mercado, en la creencia de que el sistema funciona. Si no tienes esa confianza, el mercado libre no puede funcionar. En segundo lugar, mientras más tiempo se mantenga una crisis, más afectará las filosofías y comportamientos de la gente.

Yo me siento optimista en torno al hecho de que los consumidores y la gente en Estados Unidos saben más de economía de lo que sabían hace cuatro años, y eso es algo bueno. Yo creo que lo que este sondeo está mostrando es que hace falta hacer compromisos, pues demasiados líderes son ideólogos o están tomando acciones por intereses personales.

¿A qué conclusión llegas con eso?

Una es que los consumidores pueden, y deberían, tener el incentivo para ahorrar más, lo que significa que yo no creo que ningún estímulo deba estar basado en el gasto del consumidor. Creo que es una mala idea. En segundo lugar, creo que todo depende de los empleos; lo que necesitamos es un programa de estímulos basado en el empleo. Eso es lo que nos están diciendo las encuestas: está bien gastar, pero en empleos, no en otras cosas. Por eso creo que los negocios y el Gobierno deben unirse.

¿Cuál será ese estímulo?

No creo que los recortes fiscales de Bush tengan un impacto en el gasto del consumidor para que se refleje en la economía, en caso de que estos se conserven. Si los retiran, podría haber otra caída potencial en el gasto del consumidor, porque creo que lo que los consumidores están diciendo es que van a ahorrar más.

Lo que se haga con los recortes fiscales necesita ponerse en contexto con todo lo demás, y yo haría algunas otras cosas. Me gusta el impuesto sobre la nómina, pues creo que eso acelerará los empleos pero no creo que sume empleos permanentes en Estados Unidos. Me gusta la idea de las deducciones aceleradas en las inversiones en equipo, pero creo que, como somos una economía de servicio, eso tendrá un impacto limitado. Pero lo haría porque cada empleo cuenta. Invertiría más en capacitaciones y daría más dinero a compañías para que capaciten a los empleados nuevos.

La cuarta cosa que haría, y no he escuchado a nadie hablar de esto, es acelerar la capacidad de crear construcciones nuevas para los empleados nuevos, porque no todos somos fabricantes. Nosotros somos un ejemplo: Allstate construyó un centro de atención al cliente en San Antonio.

Este año hubo muchos golpes entre los presidentes ejecutivos y el Gobierno, pues los presidentes ejecutivos dijeron que Obama era malo para los negocios, en parte por lo que ha dicho pero también en parte por la esencia de lo que buscan lograr. ¿Crees que el Gobierno es malo para los negocios?

Creo que todos estamos en esto juntos, y creo que es culpa de todos. Yo he dicho lo mismo sobre nuestra compañía, sobre nuestro comportamiento y sobre lo que hemos hecho. Creo que es cierto para el Gobierno y cierto para las compañías. También creo que no hemos hallado la forma de unirnos.

Los negocios, claramente, tomaron malas decisiones. Soy parte de la industria financiera, miembro de la Mesa Redonda de Servicios Financieros, del Foro de Servicios Financieros y de la junta de la Reserva Federal de Chicago. Hicimos las cosas mal, el Gobierno hizo las cosas mal y los consumidores hicieron las cosas mal. Comprar una casa de 750,000 dólares cuando ganas 50,000 dólares al año no es lo más inteligente, y la gente lo sabía pero lo hicieron de todas formas, pensando que las circunstancias podrían cambiar.

Y lo hicimos todos juntos. El problema que percibo entre el Gobierno y los negocios es que debe haber una mejor relación, y no la hay. Lo que intento explicar al Gobierno es que se trata de algo similar a la teoría de la paternidad, que cada vez que dices algo negativo a tu hijo, te dirán que debes decirles 10 cosas positivas. Creo que lo que pasa es que el Gobierno dice una cosa positiva y una negativa, y los negocios escuchan la negativa 10 veces más.

¿Apoyabas a Obama?

Sí, voté por Obama, lo apoyaba, y todavía lo hago.

¿Cómo calificas su desempeño?

Le llegó un paquete que nadie pensó que fuera a recibir. Creo que ha hecho un buen trabajo intentando avanzar con la legislación económica, y creo que lo que les falló fue su desempeño en el camino, que se suponía debía girar en torno a los empleos y a la economía. Creo que el equipo económico no ha logrado fusionar a los negocios y al Gobierno para crear más empleos ahora.

¿El presidente debería sumar rostros nuevos a su equipo económico?

Sólo él puede decidir eso. Yo creo que tiene a gente brillante, y estoy convencido de que el Secretario del Departamento del Tesoro, Tim Geithner, y el director del Consejo Económico Nacional, Larry Summers, son personas muy inteligentes. Creo que el reto del equipo es que no tienen a una persona que se encargue de las relaciones.

Esa ha sido una crítica constante de los ejecutivos, que no haya alguien con experiencia ejecutiva.

Es cierto, y creo que fue un error de contratación por parte del Gobierno.

¿Crees que el dominio republicano en el Congreso será aleccionador para los legisladores y los hará buscar el tipo de bipartidismo que crees que falta?

Mi preocupación es que con el triunfo de los republicanos, serán más intransigentes con sus puntos de vista, y no lograrán hacer que los demócratas se les unan, así que sólo habrá más pleitos. Eso no es lo que la gente está pidiendo.

¿La Casa Blanca debería realizar una cumbre con los líderes de los negocios?

Creo que una cumbre es una buena idea. Yo pasaría menos tiempo con el G20 y más con el US100. Creo que necesitamos algo simbólico, y debemos llegar a esa fiesta con la idea de dar algo, y creo que la administración está dispuesta a hacer eso.

Inicia el día bien informado
Recibe todas las mañanas las noticias más importantes para empezar tu día.

¿Has visto evidencias de que la Casa Blanca esté trabajando en su relación con los negocios?

Hace tres o cuatro semanas asistí a una cena en Chicago con dos funcionarios del Gobierno y ocho presidentes ejecutivos, todos hablando claro, sin restricciones, todos expresaron sus puntos de vista. Los funcionarios del Gobierno fueron totalmente abiertos, honestos y directos. Ellos lo saben, pero no sé si sepan cómo llevarlo a cabo. Es muy difícil ponerlo en marcha mientras tú eres el que debe sostener el timón.

Ahora ve
Testigo relata momentos de terror en La Rambla, Barcelona
No te pierdas
×