Crisis de EU, simple evolución económica

El crecimiento sostenido por décadas se debió, en gran parte, a cuestiones sociales y guerras; el estancamiento financiero es un evento dado luego de factores de alza en otros países.
dolaravion  (Foto: Photos To Go)
Michael Elliott

Tristemente, los comentarios en torno al estado de la economía de Estados Unidos volvieron a tocar el tema de los supuestos fracasos de Estados Unidos en relación al resto del mundo. Por ejemplo, en un mencionado seguimiento a su informe de 2005, Rising Above the Gathering Storm, un ilustre comité de las Academias Nacionales llegó a la conclusión unánime de que, cuando se trata del principal ingrediente para la innovación y la competitividad, "el pronóstico para nuestro país ha empeorado".  ¿Qué está mal aquí? Hay que comenzar con todos los problemas de la competitividad. Ya pasaron 16 años desde que el economista Paul Krugman etiquetara a la competitividad como una "obsesión peligrosa" en un famoso artículo publicado en Foreing Affairs, pero sus argumentos siguen siendo tan ciertos hoy como lo fueron en 1994. Señaló que los países no son corporativos; no tienen balances ni resultados finales de la misma forma que los negocios.

De hecho, Krugman escribió que mientras que las economías industriales más importantes venden productos que compiten entre sí, ellos mismos son sus propios compradores y proveedores. En vez de reconocer la independencia benéfica de las naciones, los expertos de hoy amenazan a la economía global con la sofisticación que suele guardarse para un juego infantil: si a Juan le va bien, a Pedro le debe ir mal. Pero creo que hay algo más profundo detrás de las analogías confusas entre países y corporativos. Fundamentalmente, en el Estados Unidos de hoy hay un anhelo tácito, incluso entre los que son muy jóvenes para recordarlo, por el crecimiento económico sustentable y por la prosperidad de la clase media después de 1945. 

Hace mucho tiempo escribí un libro sobre esa época, y la nostalgia por esos años no está fuera de lugar: después de la Segunda Guerra Mundial, Estados Unidos realmente construyó la primera economía del mundo, en la que las oportunidades estaban esparcidas ampliamente y en la que la mayoría de la gente (aunque no toda) podía vivir en cierto grado de comodidad que impresionaba a sus padres. Pero muchos estadounidenses no logran darse cuenta de que esos años fueron una enorme ‘chiripa' histórica.

En 1945, Estados unidos generaba cerca del 50% de la manufactura mundial total, dos veces más de lo que genera ahora. ¿Por qué? Porque la mayor parte del resto del mundo industrial estaba en ruinas. Si la historia hubiera tomado otro rumbo, Estados Unidos no habría tenido el monopolio de la riqueza que disfrutó las tres décadas siguientes. Hay que considerar que al principio del siglo pasado, Alemania era un gran centro neurálgico industrial y científico, pero dos guerras mundiales y el nazismo pusieron fin a su fuerza. Si no hubiera sucumbido ante el militarismo en la década de los 20 y 30, Japón habría tenido una economía basada en la tecnología desde 1940, no hasta 1970.

En gran medida, la pérdida de la competitividad estadounidense no es nada más que un proceso inevitable para que algunos países se actualicen antes que otros (primero Europa occidental y después Japón; en 1960, el Producto Interno Bruto (PIB) per capita de Japón era del 15% del de Estados Unidos, y ahora es del 71%). En los últimos 20 años, China e India se han librado de sistemas económicos que reducen el crecimiento potencial, y adoptaron sistemas que lo fomentan. Las Academias Nacionales informan asombrados que China se encuentra en el segundo lugar de publicaciones de ensayos de investigación biomédica en el mundo. Para este asombro sólo hay una respuesta posible: "¿en verdad pensaban que la quinta parte de la población mundial era tonta?".

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Si tan sólo pudiéramos deshacernos de la idea de que el hecho de que otros hayan seguido el éxito de Estados Unidos con la creación de la prosperidad de la clase media es un problema, podríamos ver nuestro propio potencial con mayor claridad. Hal Sirkin, socio en Boston Consulting Group y coautor del libro de 2008, Globality, señala que partes de Estados Unidos se han convertido en zonas para invertir muy adecuadas y de relativo bajo costo. Si quieres vender en el mercado de Estados Unidos, tiene sentido fabricar ahí, como lo saben los fabricantes de autos alemanes y japoneses (y en Estados Unidos también hay compañías chinas: lee Hecho en Estados Unidos, propiedad de China).

¿Estados Unidos enfrenta retos serios asegurando oportunidades para todos en una economía cada vez más estratificada, reconstruyendo la primera infraestructura moderna del mundo y mejorando la educación primaria? Claro que sí. ¿Estados Unidos tiene los medios para superar esos retos, como recursos naturales abundantes, una población joven, las mejores universidades del mundo y un largo historial de ingenuidad para los negocios? Sí, y mucho. Pero, ¿la clase media de Estados Unidos volverá a ser masivamente más próspera que las clases medias de otros países? ¿Estados Unidos tendrá el dominio que solía tener en descubrimientos científicos y tecnológicos? No, y no. Y hay que hacernos a la idea.

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