Stiglitz propone gravar a los más ricos

El plan de EU para reducir el déficit presupuestario es “casi suicida”, afirma el Nobel de Economía; Joseph Stiglitz propone, en su lugar, recaudar más impuestos entre la población de mayor ingreso.
Joseph Stiglitz premio nobel de economia  (Foto: AP)
Charles Riley
NUEVA YORK -

El ganador del premio Nobel de Economía 2001, Joseph Stiglitz, expresó este lunes una dura crítica a la propuesta Bowles-Simpson para la reducción del déficit presupuestario, indicando que el plan haría más lento el crecimiento económico y debilitaría aún más a Estados Unidos. De ser aprobado, el plan sería "contraproducente" y "constituiría un pacto casi suicida" escribió Stiglitz en un artículo de opinión publicado en Politico.

¿Qué es lo que objeta Stiglitz?

El plan esbozado en diciembre por la Comisión de deuda de la administración de Barack Obama, dirigida por Erskine Bowles y Alan Simpson, recortaría el gasto discrecional doméstico y el gasto en defensa, finalizaría la mayoría de las exenciones fiscales a la vez que disminuiría las tasas y reduciría el gasto en salud.

Le daría solvencia al sistema de Seguridad Social, aumentando la edad de jubilación y elevando los impuestos, así como también incrementaría el impuesto a la gasolina.

Pero Stiglitz tiene su propio plan: "La reducción del déficit es importante, pero constituye un medio para un fin, no un fin en sí mismo", escribió.

En contraste, impulsaría las inversiones en proyectos del sector público como una forma de promover el crecimiento y reducir el déficit, indicó el experto.

"Años de inversiones insuficientes en el sector público -en infraestructura, educación y tecnología- significa que hay amplias oportunidades de obtener altos rendimientos", dijo.

Y reformar el sistema fiscal sería una forma equitativa de incrementar los ingresos y reducir el déficit presupuestario, apuntó el Nobel.

"Dado que una cuarta parte de todo el ingreso generado en Estados Unidos va a parar al 1% de la población, la más rica, y que la clase media estadounidense enfrenta menores ingresos que hace una década, sólo hay una manera de recaudar más impuestos: gravar a los más ricos", propone.

Las autoridades no deberían eliminar las exenciones tributarias que recibe la clase media para vivienda y salud, apuntó Stiglitz. Aunque se haga de forma gradual, el mercado inmobiliario sufriría, lo que sólo serviría para exacerbar el malestar del sector.

Además, el gobierno debería gastar menos en programas militares obsoletos, algo que la propuesta Bowles-Simpson defiende. Pero Stiglitz pide aún más reducciones. "La Guerra Fría terminó hace más de dos décadas, pero continuamos gastando miles de millones de dólares en armas que no funcionan contra enemigos que no existen".

A la larga, Stiglitz coincide con el plan Bowles-Simpson de que reducir los costos del sistema sanitario será el mayor reto. Y la Affordable Care Act (ley de Atención Médica Asequible) no será la solución.

"El Congreso y la administración Obama no han ido demasiado lejos", escribe el premio Nobel, argumentando que el Gobierno debería negociar de forma más agresiva el precio que paga a las farmacéuticas.

Para Stiglitz, el plan Bowles-Simpson está demasiado comprometido con intereses políticos, y adolece de una perspectiva limitada.

"Necesitamos pensar sobre qué tipo de economía, qué tipo de sociedad queremos crear; y cómo los programas fiscales y de gasto pueden ayudar a alcanzar esos objetivos", dijo.

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