¿Repetirá la Fed su peor error?

El Banco Central de EU podría endurecer su política monetaria para atenuar riesgos inflacionarios; funcionarios temen que la Reserva pierda credibilidad por no actuar para frenar el alza de precios.
bernanke-obama-fed-RT.jpg  (Foto: CNN)
Colin Barr

¿Está condenada la Reserva Federal (Fed) a repetir su error más famoso -el endurecimiento de la política monetaria en 1937, responsable de alargar la Gran Recesión-

La respuesta, si consideramos lo que dice la Reserva Federal de EU, es no. Pero la negativa no es tan contundente si reparamos en lo que ha dicho un alto oficial de la Reserva: los comentarios del presidente de la Fed de Saint Louis, James Bullard, apuntan hacia un endurecimiento de la política en aras de controlar la inflación.

De acuerdo con Gauti Eggertsson, economista de la Fed de Nueva York, el Banco Central no cometerá los mismos errores, pues la Fed en los años 30 podía reaccionar de forma desproporcionada a los impactos de los precios de los productos, pero actualmente sabemos cómo digerir las ocasionales alzas en los precios de las materias primas.

¿Y por qué ahora somos más inteligentes? Eggertsson argumenta que el principal avance en los últimos 70 años es que los economistas ahora tienden a ver más allá de los inestables números de la inflación y atienden más a la llamada inflación básica o subyacente, que no incluye los precios de alimentos y energía.

Si las nerviosas autoridades del Banco Central, allá por 1937, hubieran considerado más la inflación básica, se hubieran dado cuenta de que el alza inflacionaria que enfrentaban era, de hecho, una mera perturbación en la oferta que se limitaba a un puñado de productos clave, como el maíz y el cobre.  

"Un economista moderno hubiera identificado, muy probablemente, el alza en los precios en 1936 y 1937 como un alza temporal en los precios de las materias primas que no apuntaba hacia un incremento importante en la inflación generalizada", explica Eggertsson.

Sin embargo, algunos economistas actuales son menos modernos de lo que Eggertsson imagina. Tomemos por ejemplo a James Bullard, quien preside la Fed de Saint Louis. El mes pasado, Bullard publicó un artículo donde calificaba a la inflación básica como un "pésimo concepto" y urgió a la Fed a no prestarle atención.

"Es hora de quitarle el énfasis a la inflación básica como una forma significativa de interpretar el proceso inflacionario en EU", dijo el funcionario el 18 de marzo.

Los comentarios de Bullard son relevantes porque él apoyó a Ben Bernanke en la política de flexibilización cuantitativa, que se tradujo en la implementación, hace un año, de un programa de compra de bonos. En ese entonces Bullard era un entusiasta seguidor de la inflación básica. ¿Por qué ahora reniega de ella? Quizás Bullard quiere demostrar que la Fed sabe que la gente no come iPads.  En una reciente entrevista, el funcionario dijo que cree que la Fed se arriesga a perder credibilidad ante el público si ignora los precios de los productos que representan gran parte del gasto de los hogares.

"Es prejudicial para la Fed hablar sobre la inflación básica cuando todos ven que la inflación general está aumentando. Necesitamos hablar de nuestro reto en términos de inflación general, no reformularla en términos de otra cosa", indicó Bullard el mes pasado.

Pero aunque esa proclama suene bien, es peligroso lucirse asociando la política monetaria con las cifras más volátiles, especialmente en un momento en que la tasa de desempleo en EU se ubica en 9.1% y no da visos de mejoría. Cierto, los precios de los alimentos y de la energía han subido, pero ¿se trata de algo que una política monetaria restrictiva puede solucionar? ¿Y a qué costo?

Como apunta Eggertsson, las restricciones monetarias implementadas por la Fed en 1937 interrumpieron una recuperación que tomó años desarrollar y afectaron el empleo y la producción. Si en esta ocasión se repite una respuesta similar y apresurada ante los altos precios de la energía, las consecuencias serán también negativas para la recuperación económica actual.

Hay incluso quienes consideran que la Fed se ha mostrado más restrictiva hoy que en 1937, quizás buscando compensar la era de laxitud que condujo a la 'burbuja'. David Beckworth, profesor de Economía y autor de un blog sobre las políticas de la Fed, menciona como ejemplo la reunión que sostuvo el Comité Federal del Mercado Abierto (órgano de decisión de la Fed) el 16 de septiembre de 2008, un día después de la caída de Lehman Brothers y el día en que la Fed se preparaba para rescatar a la aseguradora AIG con un préstamo por 85,000 millones de dólares.

Pese a que todos indicadores de la inflación mostraban un descenso y la economía registraba claramente una desaceleración, el Comité Federal decidió mantener la tasa de los fondos federales en 2%, concluyendo que "los riesgos de corrección a la baja del crecimiento y los riesgos de corrección al alza de la inflación preocupan ambos, por igual, al Comité".

Como el tiempo demostró, que los riesgos de un alza inflacionaria no se materializaron. Por el contrario, la quiebra de Lehman Brothers y el colapso del sistema bancario provocaron una severa crisis crediticia.

Inicia el día bien informado
Recibe todas las mañanas las noticias más importantes para empezar tu día.

Las tasas de interés reales, que restan la tasa de inflación a la tasa de interés nominal para reflejar el verdadero costo de una operación de crédito, se dispararon como resultado hasta 8%, mientras la demanda de bienes y servicios se desplomaba y los precios caían.

 

Ahora ve
El número de turistas mexicanos en EU se desplomó en el último año
No te pierdas
×