El rescate de EU: impopular y prolífico

Los pagos al Tesoro de EU para el rescate de la Fed consisten en enormes ganancias a la entidad; esta vez Fortune presentó los detalles de cómo se recuperaron los pagos para los contribuyentes.
geithner tesoro  (Foto: AP)
Allan Sloan

Cuando escribimos nuestra historia sobre cómo el rescate del sistema financiero estaba rindiendo frutos para los contribuyentes, mis colega de Fortune, Doris Burke, y yo, junto con nuestros editores, decidimos que mientras menos, mejor. Por eso mostramos al público nuestras cifras del rescate, pero no entramos en detalles sobre cómo las calculamos. 

El artículo ha tenido mayor resonancia de la esperada; fue citado por el presidente de la Reserva Federal (Fed), Ben Bernanke, en la audiencia del Congreso del 13 de julio, como respuesta a las acusaciones del crítico de la Fed, Ron Paul. Barney Frank lo ha citado dos veces, y generó cientos de comentarios en Fortune.com y en Washingtonpost.com

Los críticos del artículo (hubo muchos, pues refutamos la idea convencional de que el rescate había sido un desastre financiero) se quejaron de la ausencia de detalles para afirmar que habíamos inventado los números, y que éramos unos analfabetas financieros, cómplices de la plutocracia en el bolsillo del presidente Obama, o alguna combinación de críticas. 

Por eso, ahora vamos a entrar en los detalles que dejamos en el aire.

El mejor resumen de las supuestas fallas en nuestro artículo es una crítica que la semana pasada publicó Bob Eisenbeis, economista en jefe de Cumberland Associates, quien también envió su publicación como una carta al editor. Ya publicamos la nota de Bob y mi respuesta, que consiste en una versión revisada y reacomodada de la respuesta que yo envié a algunos sitios financieros web que publicaron a Bob. 

Además, aprecio el civismo de Bob, aunque creo que sus cifras y análisis son fallidos, tal como él considera los míos. 

Cuando el editor de Fortune, Andy Serwer, me pidió que redactara una nota sobre el costo que el rescate ha tenido en los contribuyentes, tuve que decidir en qué consistía el rescate y cuáles eran los costos y ganancias para los contribuyentes. Mi colega, Doris, me ayudó a recopilar información, confirmó las cifras y la mayor cantidad de asunciones que pudo, pero el análisis es mío.

Decidí que la única forma de obtener cifras útiles era usando efectivo: los desembolsos del rescate del Gobierno, no el efectivo que obtuvo (y que es casi seguro que obtendrá) de las cuotas de garantía, la venta de valores que obtuvo en el proceso de rescatar a los prestatarios y los emisores de deuda, y (la parte más controversial) los pagos que la Reserva Federal hizo al Departamento del Tesoro, que consiste en ganancias que la Fed ha tenido a partir de su papel en el rescate. 

Estas ganancias relacionadas con el rescate no son ajenas al informe financiero de la Fed; calculé esto comparando los pagos anuales pre-crisis de la Fed con el Departamento del Tesoro entre 2003 y 2006, y entre 2007 y 2010.

Doris y yo calculamos los costos en efectivo del rescate hacia los contribuyentes; repito, efectivo. E-F-E-C-T-I-V-O. No riesgos morales, no dólares ajustados al riesgo. Pensamos que era obvio que estábamos midiendo efectivo, no usando métricas complicadas. No estábamos incluyendo costos o beneficios de los programas de rescate de la Fed degradando al dólar o arruinando a los ahorradores prudentes manteniendo las tasas de interés ultra bajas, o posiblemente preparando el escenario para una inflación futura. No estábamos incluyendo los beneficios de la creación de empleos creada por un dólar más barato supuestamente reduciendo importaciones y aumentando las exportaciones, o los beneficios de no ver caer a todas las instituciones financieras importantes de Estados Unidos, o de no tener compañías con una fuerte dependencia sobre los préstamos a corto plazo (que se secaron en el pánico del mercado), con nóminas perdidas o fuera del negocio.

¿Quién tiene cifras objetivas, confiables y a prueba de pruebas para estas cosas? Nosotros no, ni nadie. 

Y una última cosa: no incluimos los 787,000 millones de dólares del paquete de estímulo económico en nuestro análisis.

Pensamos que todo esto era obvio, pero al parecer, para mucha gente no lo fue.

También pensamos que era obvio que estábamos usando ‘contribuyentes' y ‘Tesoro' de forma intercambiable. Después de todo, cuando el Departamento del Tesoro gasta, lo llamamos ‘dinero de los contribuyentes'. Así que cuando el Departamento del Tesoro toma más de lo que gasta, la lógica sugiere que es una ganancia para los contribuyentes. Muchos comentaristas insisten en que no había ganancias para los contribuyentes porque no habían recibido un cheque del Gobierno. Esto me impresionó, pues ellos llamaban al Programa de Alivio para Activos en Problemas (TARP, por sus siglas en inglés) ‘dinero de los contribuyentes', aunque nadie les pidió que enviaran un cheque al TARP.

La principal diferencia entre nuestro número del costo de rescatar a los acreedores de Fannie y Freddie (los accionistas se han quedado fuera) es que estábamos hablando de los costos en efectivo para los contribuyentes, que actualmente son de 130,000 millones de dólares. Está proyectado que el Departamento del Tesoro, la Oficina Presupuestal del Congreso (CBO, por sus siglas en inglés) y el fondo asignado por el Gobierno para supervisar los asuntos de la institución ahora nacionalizada lo reduzcan. 

El CBO no está midiendo desembolsos de efectivo, sino que está calculando el subsidio a los acreedores de Fannie y Freedie por parte de las garantías que el Gobierno da a la deuda de las compañías, no cobrando las cuotas en proporción con el riesgo. El valor de ese subsidio es considerado un costo para los propósitos del presupuesto federal, y con justa razón. Pero yo estaba midiendo los dólares en efectivo regular, no los dólares ajustados al riesgo. 

Algunos comentaristas en línea se sintieron ofendidos porque no mencioné el riesgo de la Fed al tener valores respaldados por hipotecas y otros activos que podrían volverse perjudiciales, y por tener valores del Departamento del Tesoro a largo plazo cuyo valor en el mercado caerá cuando las tasas de interés se eleven inevitablemente. 

¿Por qué no mencioné eso? Porque la Fed, a diferencia de una institución financiera convencional, tiene resistencia ilimitada, y no tiene que vender nada en su portafolio a menos que así lo quiera. Puede esperar a que los mercados se calmen, como lo ha hecho en el mercado de 2008 y 2009. No tiene que entrar en la deuda a corto plazo porque puede imprimir dinero de forma efectiva. Y su costo de fondos, como el costo del Departamento del Tesoro sobre los valores que compró como parte del rescate, es de esencialmente cero si usa dinero prestado en lugar de imprimirlo. En cualquiera de los casos, cualquier costo de la Fed asociado a su portafolio de rescate se ve reflejado en el tamaño del cheque que envió al Departamento del Tesoro.

Todos los valores que tiene la Fed como parte del QE1 y el QE2 existirían y pagarían intereses en efectivo a costa del Gobierno, aún si la Fed no hubiera adoptado ningún programa. Dejando de lado el QE1 y el QE2, los contribuyentes obtienen el interés generado por las tenencias de la Fed. Así que considero legítimo contar estas recaudaciones como ganancias relacionadas con el rescate, y las sustraigo del costo del rescate

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Podría entrar en muchos más detalles, pero llegué al punto de rendimientos a la baja. Estaré ausente por cuestiones familiares hasta finales de este mes, y después me iré de vacaciones a la playa. Nos vemos en septiembre.

 

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