‘Sale el sol’ para desempleados de EU

Reactivar proyectos de energía solar daría miles de empleos en construcción, ingeniería y finanzas; expandir el grupo de inversionistas en el rubro es un buen inicio, dice el CEO de Recurrent Energy.
obama perplejo  (Foto: CNN)
Arno Harris

La Casa Blanca anunció que el presidente Barack Obama se dirigirá a la nación para hablar de empleo después del Día del Trabajo. Tengo una sugerencia de dónde podría encontrar el presidente parte de la respuesta: aligerando la concentración de los 30-gigavatios de los proyectos de energía solar de Estados Unidos estancados en la última fase de desarrollo.

Aquí está la parte asombrosa: lo podría hacer sin comprometerse a gastar un sólo dólar federal adicional, y el resultado se mostraría en ahorros netos para el Gobierno a través de la creación masiva de empleos y una ola de inversión privada en la infraestructura nacional. 

Permítanme describir la situación. Hace algunos años, los costos de la energía solar a la baja y los programas estatales de los Estándares del Portafolio Renovable (RPS, por sus siglas en inglés), la cual exige que las compañías de servicios públicos generen un porcentaje de energía de recursos de energía renovable, se unieron para crear 30 gigawatts (GW) de proyectos de energía solar en las últimas fases de desarrollo. Eso es suficiente energía para abastecer a cerca de 6 millones de hogares. Para poner esto en perspectiva con otros recursos de electricidad, la energía solar tiene más megavatios en desarrollo que el viento, el carbón, el gas o la energía nuclear, de acuerdo con un análisis realizado por la American Public Power Association. 

Todos estos proyectos de energía solar representan muchos miles de nuevos trabajos de construcción, y una gran cantidad de trabajos en ingeniería, finanzas y servicios. La única razón por la que esos proyectos y trabajos no están presentes ahora es porque están retenidos por un conjunto de retos de permisos, finanzas e interconexión. Para generar estos empleos libres, necesitamos hacer sólo tres cosas: 

1.    Hacer más eficientes los permisos ambientales

2.    Alinear las políticas de interconexión con los planes de adquisición de compañías de servicios públicos, y

3.    Expandir el grupo de los posibles inversionistas en proyectos de energía solar.

Los permisos ambientales son ineficientes, hay redundancias, los organismos se traslapan, y existen los temas jurisdiccionales. No me malinterpreten: necesitamos reglas fuertes para proteger el medio ambiente y las especies en peligro de extinción.  De cualquier manera, podemos seguir teniendo fuerte protección ambiental mientras hacemos más eficientes las reglas y lineamientos para mejorar el proceso de obtención de permisos. El impacto neto de reducir las regulaciones sería: menos derroche del Gobierno, menos desperdicio de la industria y más empleos. 

La interconexión es un problema bastante técnico, pero lo que se necesita es una visión directa para comprenderlo. La interconexión se refiere al proceso de conexión de un generador a una red de energía. Bajo el sistema actual, la interconexión es vista como un ‘operador de sistemas independientes' que coordinan la planeación de la energía y deciden quién se conecta en qué momento. La adquisición, es decir, la forma en que las empresas de servicios públicos compran energía, es supervisada por comisiones de servicios públicos que determinan si la compra se ajusta a los requisitos regulatorios. Necesitamos que nuestros líderes políticos dejen claro que la interconexión debería seguir a la adquisición de servicios públicos. Ahora son tratados como dos procesos separados, que es un poco tonto cuando lo piensas. Esto da como resultado situaciones ridículas en las que la interconexión es cedida a una compañía de servicios públicos, generadora de recursos, que no la quiere; o en la que la interconexión es negada a un recurso que el mercado considera importante. El impacto neto de arreglar la interconexión es: menos derroche del Gobierno, menos desperdicio de la industria y más empleos. 

Lo más sencillo que el presidente Obama puede hacer es expandir el grupo de los posibles inversionistas en proyectos de energía solar. No se construirá ninguno de los oleoductos solares de 30 gigawatts si no se permite que el capital de inversión desemboque en los proyectos. Para ser claros, estoy hablando de buenos proyectos con tecnología comprobada, créditos fuertes y rendimientos atractivos. Este tipo de proyectos deberían ser fáciles de financiar, pero no es así.

Permítanme explicar el muy complicado tema del financiamiento orientado al impuesto. Proyectos de energía solar en los Estados Unidos califican para el Crédito Fiscal de Inversión (ITC, por sus siglas en inglés). Pero, ni los proyectos ni los desarrolladores suelen tener suficientes facturas de impuestos para hacer uso de los créditos en sus devoluciones. Así que los desarrolladores llegan a un acuerdo financiero con un inversionista, quien tiene una larga factura de impuestos. El inversionista pone su dinero en el proyecto y recibe una combinación de flujo de efectivo del proyecto y créditos fiscales a cambio. El problema es que tenemos muy pocos inversionistas elegibles para participar en financiamientos orientados a impuestos porque las reglas son sumamente restrictivas. Este problema fue temporalmente arreglado por el Programa de Concesiones Gubernamentales (TGP, por sus siglas en inglés), el cual provee a los desarrolladores con la opción de recibir una subvención en efectivo en lugar de créditos fiscales. El Programa de Concesiones Gubernamentales 1603 está programado para expirar a fines de este año, dejando los proyectos de energía solar abandonados. 

El arreglo es un ajuste a las reglas que permite más inversionistas privados para participar en proyectos de energía solar. El presidente tiene tres opciones para alcanzar esta meta: 1) extender el Programa de Concesiones Gubernamentales, 2) hacer reembolsable el Crédito Fiscal de Inversión, o 3) permitir que la Asociación Limitada Máster (MLPs, por sus siglas en inglés, comúnmente usadas para financiar proyectos del estado y de petróleo/gas) se estructure para los Proyectos del Programa de Concesiones Gubernamentales. El impacto neto: no habrá costos adicionales porque el Programa de Concesiones Gubernamentales ya existe en los libros hasta 2016 y ninguno de los arreglos mencionados arriba incrementarían el gasto del Gobierno. 

Aquí está lo que es incluso más convincente. Existe una lógica fuerte que dice que los cambios mencionados anteriormente generarían un ahorro neto para el Gobierno. Un estudio de EuPD Research descubrió que cualquier costo de extender el Programa de Concesiones Gubernamentales 1603, está más que compensado al eludir el costo del desempleo y al tener ingresos adicionales por los impuestos generados por los nuevos trabajos resultantes de la extensión. Lean esto de nuevo: los ingresos y ahorros para el Gobierno al crear todos esos trabajos en la energía solar podría exceder el costo de la extensión de concesiones.

¿Qué estamos esperando, señor Presidente? 

Arno Harris es presidente ejecutivo de Recurrent Energy, un desarrollador líder de proyectos de energía solar y veterano de la industria energética. Como la principal compañía de desarrollo solar para Sharp Corporation en todo el mundo, Recurrent Energy combina las capacidades técnicas y el acceso al capital necesario para desarrollar servicios de energía solar a cualquier escala. Arno también comparte su visión sobre energía renovable en su blog Clean Energy Future.

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