Crisis por deuda europea empeora

Analistas temen que las recientes medidas del BCE y del Fondo de Estabilización carezcan de fondos; cualquier retraso en dichas medidas puede perturbar más a los mercados, según un reporte de BofA.
presidente de BCE  (Foto: Cortesía CNNMoney)
Ben Rooney
NUEVA YORK -

Después de un verano marcado por la incertidumbre, los inversionistas inician la semana con información que apunta a que la crisis de deuda soberana de la zona euro podría estar empeorando.

La Unión Europea realizó un gran gesto el pasado julio, prometiendo más fondos de rescate para Grecia y ratificando su apoyo a otras naciones con deudas masivas y economías débiles. 

Pero desde entonces la situación se ha deteriorado. En agosto, los mercados de valores de toda Europa cayeron debido a un empeorado panorama económico mundial.

El dolor no cedió el lunes pasado: las Bolsas de Londres, Frankfurt y París continuaron su descenso. Las acciones europeas repuntaron brevemente este martes, luego de que el Banco Nacional Suizo tomara medidas para estabilizar la moneda del país. Pero volvieron a retroceder a medida que avanzó el día. Los inversionistas siguen preocupados de que el euro no sobreviva a la crisis.

"Creemos que estamos por entrar a un periodo crítico para la eurozona y que la amenaza de algún tipo de escisión es hoy más grande que nunca desde el comienzo de la crisis", señaló Alastair Newton, estratega de renta fija del banco Nomura Securities, en Londres. 

El Banco Central Europeo (BCE), que el mes pasado amplió su programa de compra de bonos para incluir a la deuda emitida por Italia y España, parece ser la única cosa que mantiene a los mercados de deuda soberana. No obstante, el programa polémico del BCE fuerza ciertas reglas de la Unión Europea y los analistas opinan que no puede continuar indefinidamente. Eso hace que la ejecución de la ampliación del Fondo Europeo de Estabilización Financiera sea aún más crítica. 

El lunes pasado, el rendimiento de los bonos italianos registró un aumento ante los temores de que Roma pueda dar reversa a las recientes medidas de austeridad aprobadas. En contraste, los rendimientos de los bonos alemanes retrocedieron a medida que los inversionistas buscaban activos más seguros. 

Como parte del acuerdo alcanzado en julio, los líderes europeos anunciaron planes para autorizar que el Fondo de Estabilización pueda adquirir bonos gubernamentales en el mercado secundario. La medida, que debe ser aprobada por las 17 naciones de la zona euro, fue bien recibida inicialmente. Pero numerosos analistas señalan que no hay suficiente dinero en el fondo de 440,000 millones de euros para llevar a cabo lo que se pretende.

"EL BCE está aportando una medida provisional hasta que el recién ampliado Fondo Europeo de Estabilización Financiera esté sobre la marcha. Pero los inversionistas aún dudan que dicho fondo sea lo suficientemente grande", advierte Nick Stamenkovic, estratega de mercado para Ria Capital Markets en Londres. 

Se espera que la ampliación propuesta sea ratificada este mes por los parlamentos de Alemania, Finlandia y Bélgica. 

Los inversionistas también están en espera de un veredicto clave que el miércoles dará el Tribunal Constitucional de Alemania sobre el primer rescate para Grecia. No se espera que la corte determine la ilegalidad del rescate de 110,000 millones de euros otorgado el año pasado, pero los analistas opinan que podría establecer condiciones para futuros rescates.

"Si bien esperamos que todas las medidas sean aprobadas con el tiempo, cualquier retraso en el proceso, o indicio de riesgo, puede perturbar más a los mercados", explicaron en un reporte los analistas de Bank of America Merrill Lynch. 

Las acciones de los principales bancos europeos ya han sufrido los efectos. Estas instituciones poseen miles de millones de euros en deuda soberana y los inversionistas no saben cuál será el valor de esos bonos en el futuro. Además, la liquidación de pánico registrada el mes pasado ha avivado los temores de que pueda presentarse una retirada masiva de depósitos bancarios en alguna institución financiera europea.

Los líderes de la eurozona, por su parte, sostienen que los exámenes de estrés aplicados el pasado julio demuestran que los bancos europeos cuentan con capital suficiente.

Por otro lado, el segundo rescate para Grecia se ha visto amenazado por enfrentamientos políticos. El paquete de préstamos por 109,000 millones de euros anunciado en julio sufrió un revés el mes pasado, luego de que Finlandia exigiera a Atenas garantías que avalaran los préstamos de Helsinki. La medida provocó que Austria, los Países Bajos y otras naciones solventes demandaran acuerdos de colateral similares. Los líderes de la eurozona rechazaron el acuerdo bilateral entre Finlandia y Grecia y criticaron a la primera por congraciarse con las fuerzas políticas que se oponen a la Unión Europea.

El presidente del Eurogrupo, Jean-Claude Junker, ha dicho que los ministros de economía de la zona euro están trabajando en un acuerdo alterno, pero la situación es incierta. 

Para empeorar las cosas, la semana pasada aparecieron reportes de que Grecia podría no cumplir con los objetivos fiscales fijados por la Unión Europea, el Fondo Monetario Internacional y el Banco Central Europeo. Sin embargo, el ministro de economía heleno declaró el martes que las conversaciones con estos tres organismos fueron "positivas". 

Grecia ha sufrido para implementar las severas medidas de austeridad diseñadas para reducir los insostenibles déficits presupuestarios y para satisfacer las condiciones bajo las cuales se le otorgaron los préstamos de rescate. Esa falta de progreso ha incrementado las tensiones entre ese país y sus benefactores europeos. 

La situación política incierta en Europa se suma, por lo demás, al sombrío panorama económico de la región. En el segundo trimestre, el PIB de 27 miembros de la Unión Europea apenas creció 0.2%, comparado con el segundo trimestre del año previo.

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No obstante, los datos más recientes sugieren que la economía europea probablemente se escapará a la recesión, comenta Alan Brown, director de inversiones en Schroders. El experto sostiene que algunas acciones europeas ya se negocian a precios bastante bajos, por lo que las condiciones económicas no se deteriorarán más. Además, el volumen de transacciones crecerá este mes, una vez que los inversionistas regresen de sus vacaciones, lo que atenuará la volatilidad del mercado.

"Tras la pasmosa volatilidad registrada en agosto, es posible que tengamos un respiro temporal en septiembre antes de que las cosas vuelvan a empeorar en el año. Si bien creo que a la zona euro le llegará su día de ajuste de cuentas, no pienso que ese día esté ya aquí", señala Brown.

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