El tiempo... la solución para EU

Las altas tasas de desempleo y subempleo en septiembre indican que la recuperación será más lenta; la debilidad económica podría durar más tiempo de lo esperado a pesar de los estímulos acordados.
desempleados  (Foto: ThinkStock)

Durante más de un año me he referido al tibio avance de la economía estadounidense como una recuperación ‘a la parrilla'. Será lenta y a fuego bajo. El reporte oficial del empleo, anunciado el pasado viernes, no modificó en nada ese panorama.

Cierto que el informe divulgado el viernes trajo buenas noticias; más empleos fueron creados en septiembre que los esperados. Además, las cifras del crecimiento laboral en julio y agosto fueron revisadas al alza. Algunos temían, luego de que el Gobierno originalmente informara que no hubo nuevos empleos en agosto, que se registrara incluso una disminución en el número de plazas. 

"Las buenas noticias son sencillamente que no perdimos empleos", resume Bill Seyfried, profesor de economía en el Rollins College. 

No obstante, los 103,000 nuevos puestos de trabajo creados en septiembre son insignificantes; no es una cifra que impacte la tasa de desempleo, que se mantiene en 9.1%. Lo que es más, el porcentaje de los trabajadores ‘subempleados' aumentó del 16.2% en agosto a 16.5% en septiembre. Es el nivel más alto registrado este año.

Aparte, está el estancamiento de los sueldos. El Gobierno dijo el viernes pasado que los salarios por hora habían subido solamente 1.9% en los doce meses anteriores. Pero de acuerdo con los datos más recientes de la inflación, los precios al consumidor han subido 3.8% en ese mismo periodo. 

Incluso si decidiéramos excluir los volátiles precios de los alimentos y la energía, asumiendo que la gente no necesita ni comida ni transporte, la llamada inflación subyacente se ubica en 2%. Eso significa que la gente no gana lo suficiente para compensar el alza en los precios. Y mientras las tasas de desempleo y subempleo continúen altas, los salarios tampoco crecerán. 

Los empleadores son los que ahora tienen la última palabra en el mercado laboral. Si tienes un empleo, muy posiblemente te aferres a él aún si no estás conforme con el salario. Y si estás buscando trabajo, y llevas tiempo desocupado, es más probable que aceptes un empleo que pague poco. 

"Los salarios están estancados, como mucho. Lo que no indica una sólida recuperación", advierte Cam Albright, director de investigación económica en el Wilmington Trust. "Con una elevada tasa de desempleo, las compañías no se sienten presionadas para aumentar sus salarios, y ese es un problema. No creo que la tendencia cambie", agrega. 

De allí que la situación sea tan preocupante. Incluso si la economía no ha caído técnicamente en una doble recesión, la percepción es que la última recesión nunca terminó en realidad. "Algunas personas se refieren a esta circunstancia como ‘recesión del crecimiento'. Pero si estás desempleado, la terminología no tiene importancia", explica Rollins. 

Albright prevé que la economía estadounidense crezca a una tasa anualizada inferior al 2% en la segunda mitad de este año, y en el rango del 2% en 2012. Una perspectiva nada halagadora para los estadounidenses. 

A nadie le gusta escucharlo, pero no importa qué hagan la Casa Blanca, el Congreso o los reguladores respecto a los impuestos, los estímulos, el déficit, las tasas de interés o lo que sea, la triste realidad es que la única solución real para la debilidad económica es el tiempo. 

Tomó décadas de gasto desenfrenado de consumidores y gobiernos, así como de riesgos temerarios asumidos por los bancos y otras corporaciones, antes de que la economía se paralizara y dejara de funcionar con normalidad. Así que también tomará años encaminarse hacia una verdadera recuperación. 

El consumidor está ‘desendeudándose' lentamente, y el Gobierno federal pretende hacer lo mismo. Y si bien el único punto positivo y relevante en esta economía es que muchas grandes corporaciones han saneado sus hojas de balance y ahora reportan ganancias saludables, el rezago principal está en el sector financiero. Los bancos continúan languideciendo, y no van a prestar dinero a pequeños negocios que podrían ser considerados como deudores de riesgo. Eso se traducirá en más meses de lento crecimiento laboral.

"El crecimiento nos elude. Todavía estamos sintiendo los efectos residuales de la crisis financiera. Y así seguirá por un tiempo", pronostica Albright.  

Tal vez el lector que recomienda aprender de Steve Jobs para solucionar la situación laboral tenga razón. Considerando que cuando Jobs llegó a Apple en 1997, la empresa tenía 8,400 empleados y hoy tiene una nómina de 46,000 personas alrededor del mundo.   

*Paul R. La Monica es columnista de CNNMoney.

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