Lehman, ¿lección no aprendida? II

EU no hizo caso a los síntomas en la banca que indicaban una crisis hipotecaria, dice Mario Vergara; la recesión fue causada por prácticas bancarias no sólidas y la compra de instrumentos de riesgo.
ECONOMIA MONEDAS  (Foto: Thinkstock)

Aparentemente, el Gobierno no calculó correctamente los efectos de la quiebra de Lehman Brothers, ya que puso al borde del colapso al sistema financiero estadounidense.

La Comisión creada específicamente por el Gobierno de ese país para analizar los impactos de la crisis, señala que en 2008 el Gobierno fue forzado a escoger entre dos "dolorosas alternativas": permitir el colapso del sistema financiero de Estados Unidos o inyectar trillones de dólares de los contribuyentes al sistema financiero.

Una conclusión fundamental de dicha Comisión es que la crisis era evitable, contraria a lo que argumentan el Estado o los bancos de Wall Street, que la crisis era inevitable, había signos que apuntaban a serios problemas; sin embargo, muchos de ellos fueron ignorados.

En términos generales, la crisis financiera del 2008, que alcanza su punto más dramático con la quiebra de Lehman, se debió a tres elementos fundamentales:

a. Los bancos incurrieron en riesgos muy grandes otorgando créditos a solicitantes con muy bajas credenciales crediticias, para posteriormente bursatilizarlo con características importantes de riesgo.

b. Los reguladores fallaron en asegurar prácticas bancarias sólidas y de administración de riesgos. Asimismo permitieron a las instituciones financieras llevar a cabo compras masivas de instrumentos de alto riesgo para su propio balance.

c. Los bancos de inversión magnificaron el riesgo promoviendo instrumentos estructurados relacionados con hipotecas riesgosas.

Derivado de lo anterior parecería claro qué elementos había que controlar: 1) cuidar la calidad del otorgamiento de crédito; 2) controlar a los bancos de inversión y 3) crear los elementos que permitan cubrir las fallas de los reguladores.

Como respuesta a la crisis financiera, Estados Unidos tomó diversas acciones, dentro de éstas, tres son esencialmente importantes:

  • El programa de rescate TARP (Troubled Asset Relief Program), el cual autorizaba gastar 700 billones de dólares para detener el colapso de las instituciones financieras.
  • Programas de emergencia de la Reserva Federal (Fed, por sus siglas en inglés).
  • La ley Dodd-Frank, por medio de la cual se amplió la capacidad regulatoria de las distintas agencias para tratar de prevenir futuras crisis, consideraba diversos elementos.

La secuela

La situación a nivel global parece ser difícil para los bancos. Incluso no está claro si la quiebra de Lehman fue el final o el inicio de una crisis.

Diversos hechos están afectando y obligan a la pregunta si en general el sistema bancario y los bancos van por el camino correcto. Podemos dividir las crisis financieras en dos grandes grupos, las crisis que tiene su origen en algún incumplimiento del Gobierno de su deuda externa o interna o ambas y las crisis bancarias.

¿Por qué tantos bancos en problemas, Société Générale, UBS, Bank of America, etc.? En este sentido vale la pena recordar cómo opera un banco.

Un banco es un intermediario financiero que transfiere recursos de aquellos agentes que tienen excedentes de recursos a aquellos que les faltan, es decir, un banco otorga créditos y capta recursos. El sistema financiero, en particular, estas empresas son las 'arterias' de la economía, si las arterias en el ser humano están obstruidas se puede sufrir un ataque cardiaco y morir.

Las instituciones bancarias captan recursos por un cierto monto y otorgan financiamiento en cualquier monto que requieran los solicitantes. Transforman el plazo ya que normalmente captan a corto plazo, por las necesidades de liquidez de los depositantes y prestan a largo plazo a las empresas para sus proyectos de inversión. Transforman la calidad, al bursatilizar un crédito cambia la contraparte, ya no es el solicitante de crédito original, sino el vehículo que empaquetó y colocó los recursos.

Derivado de todo lo anterior es claro que los bancos son un intermediario financiero que tienen elevados niveles de endeudamiento, no tienen liquidez y la mayoría de sus deudas son con los depositantes quienes están protegidos.

El hecho de que tengan elevado nivel de endeudamiento, significa que la relación de capital a activos es muy baja, lo que provoca que exista muy poco espacio para absorber pérdidas.

Dentro de su actividad de transferencia de recursos, los bancos son altamente sensibles a los movimientos macroeconómicos, por lo que la caída en los términos de intercambio, una recesión, una burbuja en el otorgamiento de crédito y la fuga de capitales afectan la administración financiera de un banco.

¿Los bancos aprendieron?

La historia se repite, como lo señala Reinhart en su libro 'This time is different. Eight Centuries of Financial Folly' un factor común en las crisis estudiadas es que "la excesiva acumulación de deuda (trátese de Gobiernos, bancos, empresas o consumidores) por lo general lleva a riesgos estructurales más grandes de lo que podría pensarse en medio de un boom financiero". Las inyecciones de capital pueden hacer creer que un Gobierno está creciendo cuando esto no es así.

A tres años de la quiebra de Lehman parece ser que no aprendemos, hoy hay diversos eventos que repiten situaciones del pasado:

a. Excesivo endeudamiento de los gobiernos, crisis de la deuda europea. Grecia tiene una deuda que es el 152% de su PIB; Italia el 120%; Irlanda el 120%; Portugal el 100% y España el 64%. Es posible que algunos países de estos caigan en incumplimientos de pagos. 

Los bancos europeos poseen cantidades importantes de esta deuda pública, al aproximarse una posible suspensión de pagos, se podría presentar una corrida en contra de los bancos europeos y, dado que en estos países el sistema bancario es el centro del sistema financiero, se verían afectados los flujos de crédito con un posible credit crunch y generando una posible recesión.

b. Las pérdidas hasta por 2 billones de dólares de UBS. Aparentemente derivadas de 'apuestas' no autorizadas llevadas a cabo por un trader con dinero del banco en ETF (Eexchange traded funds) que permiten a los clientes adquirir un instrumento que replica el desempeño de los grandes índices.

La pregunta es donde se encontraba la administración de riesgos de UBS. El caso particular de UBS llama la atención porque después de la crisis del 2008, se había propuesto mejorar sus sistemas de control y de administración de riesgos, ya que sufrió importantes pérdidas por sus inversiones en instrumentos ligados a hipotecas.

El  punto es que los bancos deben de revisar sus sistemas, checar e incluso limitar sus posiciones y conciliar sus cuentas diariamente, entonces como es posible que esto suceda. El punto más importante es que las altas compensaciones de los traders incentiva un comportamiento riesgoso sobretodo en momentos de inestabilidad que hace difícil para ellos el cumplimiento de sus metas. El hecho es que los gobiernos se deben de asegurar que éstas pérdidas no sean cubiertas con dinero de los contribuyentes.

c. La situación de Bank of America (BofA) es un claro ejemplo de que los efectos de la crisis inmobiliaria aún no terminan. BofA es el banco norteamericano más grande por el tamaño de su activo.

Aparentemente la situación financiera de BofA es saludable, tiene más de 400 millones en activos líquidos, el problema es que el mercado piensa que vale mucho menos de lo que la administración dice que vale.

El valor total de su capital, según diversos analistas, debe ser impactado hasta en 100 billones de dólares de posibles contingencias ligadas al sector hipotecario y a su exposición de la deuda europea. Considerando lo anterior, la capitalización de 5 billones de dólares que a finales de agosto llevó a cabo Warren Buffet casi ha desaparecido.

Pero en lo que va de este año, la acción de BofA ha perdido aproximadamente 53% de su valor, en enero la acción alcanzó un precio de 15.41 dólares, muy superior al cierre del 16 de septiembre de 7.23 dólares. Simplemente como referencia, en octubre de 2007 la acción se cotizaba a 47 dólares. La administración anuncio un recorte de 5 billones en sus costos anuales, que incluyen una eliminación de 30,000 puestos de trabajo, el 10% de su staff.

Con todo lo anterior la hipótesis planteada por Reinhart se confirma con los hechos de la realidad, no aprendemos. ¿Qué pasa si Grecia se declara en insolvencia de pagos? ¿Qué pasaría si Bank of America quiebra? Que pasa si otro rogue trader golpea otra institución bancaria grande? Lo más seguro es que la historia se repita.

*El autor es profesor de cátedra del Tecnológico de Monterrey, campus Ciudad de México.

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