Rick Perry, un ‘caos fiscal’ para EU

El aspirante presidencial propone un impuesto fijo opcional para mejorar las finanzas del Gobierno; la propuesta del gobernador complicaría la declaración fiscal de los contribuyentes, dicen expertos.
gobernador perry  (Foto: CNN)
Howard Gleckman*

Uno de los mayores problemas que enfrenta el impuesto fijo opcional propuesto por el gobernador de Texas, Rick Perry, es la elección que da a los contribuyentes. 

Perry dice que el contribuyente estadounidense puede pagar su nuevo impuesto o pagar según el sistema vigente; el que resulte en la tributación más baja. Suena estupendo, pero es un desastre político. Estamos hablando del código fiscal, no de un programa de juegos por televisión. 

Perry dice que quiere un sistema sencillo. Pero esta opción podría complicar mucho más la declaración fiscal de las personas, en especial de las familias de ingreso medio. Perry dice que quiere certeza, pero el impuesto opcional creará más confusión. 

El gobernador quiere que la gente pueda optar por ese impuesto con sólo tachar una tarjeta, pero esto quizás demande que los contribuyentes preparen sus declaraciones tres veces. Perry busca resolver el problema de la naturaleza regresiva de cualquier impuesto sobre el consumo diciéndoles a las personas de bajos ingresos que, si su plan no les beneficia (que así es), ellos pueden continuar pagando bajo el sistema actual. 

Y eso contribuirá a ampliar aún más el hoyo en el presupuesto. Para el funcionario texano -acostumbrado a un Gobierno de dimensiones moderadas- eso tal vez sea bueno, pues redundará en más recortes al gasto. Y, si puede evitar describir qué recortes aplicaría para cerrar esa brecha, el plan hasta podría ser una buena plataforma política, al menos en las elecciones primarias.

El problema es que la alternativa de Perry crea un caos en el cumplimiento de las obligaciones tributarias

Hay, además, otro punto que el político todavía no aclara: ¿Con cuánta frecuencia podremos elegir qué impuesto queremos pagar? 

Si podemos decidirlo cada abril, la declaración fiscal será aún más complicada para la mayoría de los estadounidenses, aunque la oportunidad de cambiar de impuesto cada año también serviría para que la gente maximice sus ahorros fiscales.

Por otro lado, Perry podría plantear que la elección se tome una única vez en la vida. Eso simplificaría la declaración, pero hay una desventaja: cometer un error al elegir el tipo de tributación nos podría costar cientos de miles de dólares a lo largo de nuestra vida de contribuyentes. Una tercera opción es permitir el cambio del código fiscal cada 10 años, o cuando ocurra un evento importante en nuestro ciclo vital.  

Elegir entre el sistema fiscal y el plan de Perry será sencillo para los muy ricos, quienes estarán mejor bajo el sistema del gobernador. Y también será fácil para las familias de clase trabajadora con bajos ingresos, en especial si tienen hijos; ellos estarán mejor bajo el sistema vigente, que contempla créditos fiscales reembolsables.

Pero para cualquier otra persona, elegir entre las dos leyes fiscales será un enorme dolor de cabeza. La única forma de saber cuál es la mejor opción será hacer la declaración dos veces. Y si estás entre los millones de estadounidenses que deben pagar el temido Impuesto Mínimo Alternativo, entonces tendrás el placer de hacer tu declaración tres veces cada año. 

Tomar la decisión una sola vez en la vida evitaría este viacrucis anual, claro. Pero ¿se puede? Cuando comiences a pagar tus impuestos, tendrás que anticipar cuántos hijos tendrás, cuánto dinero ganarás, detallar lo que sucederá dentro de décadas... Si adivinas bien, puedes maximizar los ahorros fiscales en toda tu vida. Si calculas mal, serás un contribuyente descontento de por vida. 

Ah, y nos queda otra pregunta: si puedes elegir entre el impuesto de Perry y el sistema fiscal en vigor, ¿a qué sistema actual se refiere? ¿Asume Perry que los recortes fiscales implementados en la era Bush se ratificarán indefinidamente o que expiran? Nada ha dicho sobre el asunto.

Sin importar lo que pensemos sobre el resto del plan de Perry, darles a los contribuyentes la opción de escoger cuántos impuestos pagar es una tontería. Si Perry quiere que su código tenga una naturaleza progresiva, hay mejores formas de conseguirlo. 

* Howard Gleckman es investigador residente del Urban Institute y editor de TaxVox, blog del organismo independiente Tax Policy Center. Las opiniones expresadas aquí son responsabilidad del autor. 

 

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