La fortuna de los funcionarios de la Fed

Richard Fisher, jefe de la Fed de Dallas, es uno de los más ricos: posee 2,832 hectáreas en EU; además, varios jefes regionales tienen acciones en firmas como Amazon, Apple y BofA.
richard fisher  (Foto: Cortesía CNNMoney.com)
Annalyn Censky
NUEVA YORK -

Los estadounidenses han podido echar un vistazo sin precedentes a la fortuna de los altos mandos de la Reserva Federal (Fed), pues el Banco Central dio a conocer casi 600 páginas de documentos informativos de las finanzas de los actuales presidentes regionales de la entidad gubernamental. El año pasado la Fed publicó las declaraciones financieras de su titular, Ben Bernanke, y de los gobernadores de su Junta, pero esta es la primera vez que se divulga el patrimonio de los presidentes de la Fed. Como jefes de los bancos regionales de la entidad, estos doce funcionarios participan en las decisiones que el Banco Central toma en materia de política monetaria y juegan un papel clave en la regulación de la industria financiera.

A diferencia de Bernanke, cuyos activos estaban en simples cuentas de jubilación, mercados de dinero y bonos del Tesoro estadounidense, varios altos funcionarios de la Fed reportan inversiones mucho más interesantes.

Richard Fisher, presidente de la Fed de Dallas, es uno de los más ricos de los doce. Acumuló un portafolio de al menos 21 millones de dólares (mdd) luego de trabajar 22 años en el sector financiero como banquero, corredor de bolsa y gestor de fondos.

Fisher posee más de 7,000 acres (unas 2,832 hectáreas) en Texas, Georgia, Iowa y Missouri, además tiene más de un millón de dólares en acciones de SPDR Gold Trust (oro) y al menos 50,000 dólares en platino y una cifra similar en uranio. También posee acciones ordinarias en al menos 43 compañías, incluida una participación de más de 500,000 dólares en Google.

Las inversiones de otros presidentes de la Fed son un poco más normales. El presidente de la Fed de Minneapolis, Narayana Kocherlakota, invirtió en fondos indexados y en algunos bonos de ahorro. Jeffrey Lacker, presidente de la Fed de Richmond, tiene poco más que una cuenta bancaria en Bank of America y menos de 50,000 dólares invertidos en un fondo del mercado monetario.

Eric Rosengren, de la Fed de Boston, posee acciones de Jetblue, Intel y Pfizer. Dennis Lockhart, quien preside el banco de la Reserva Federal de Atlanta, posee participaciones en Apple, Amazon, Boeing, Coca-Cola, eBay, Exxon Mobil y Oracle, sólo por nombrar algunas.

En tanto que James Bullard, presidente de la Fed de St. Louis, presentó una declaración que reveló algunas cosas, como las organizaciones externas en las que participaba, pero no dijo nada sobre sus activos. El oficial de ética de la Fed de St. Louis dijo que las inversiones de Bullard (como su casa y sus aportaciones a un plan de beneficios para empleados) no entraban dentro de la obligación de informar sobre sus finanzas.

Aparte de las inversiones básicas, los documentos desvelaron algunas situaciones curiosas.

Alrededor de dos semanas antes de que la Fed decidiera lanzar el programa de estímulo denominado QE2, en noviembre de 2010, Lockhart colocó 289,000 dólares en fondos indexados que siguen el Rusell 1000 y el S&P 500, y otros 47,000 dólares en un fondo Vanguard de mercados emergentes. Mantuvo esas inversiones hasta finales de 2010.

Como muchos otros presidentes de la Fed, los activos de Lockhart son gestionados por un tercero. Una portavoz de la Fed de Atlanta indicó que Lockhart posee una combinación de activos, algunos controlados directamente por él y otros no.

Los funcionarios de la Fed, como cualquier empleado de otra dependencia pública, tienen prohibido poseer acciones de las compañías que supervisan, explica Craig Holman, cabildero de asuntos gubernamentales para Public Citizen.

A los presidentes de la Fed también se les prohíbe vender o comprar valores de ningún tipo durante los siete días previos y posteriores a las reuniones del Banco Central.

Quizás los activos más polémicos son los del presidente de la Fed de Nueva York, William Dudley, pues una investigación emprendida el año pasado por la Oficina de Auditoría del Gobierno reveló que existían potenciales conflictos de intereses.

Dudley poseía, entre otras cosas, 500 acciones de AIG y 4,500 acciones de General Electric, que mantuvo en su poder a pesar de que la Fed negociaba una ayuda de emergencia para la aseguradora AIG y para la industria financiera en general.

Dudley adquirió los activos antes de unirse a la Fed, y en el momento en que el Banco Central sopesaba las medidas para ayudar a la industria de los servicios financieros, la entidad consideró inoportuno que se deshiciera de esas acciones, pues alguien podría alegar que lo hizo por contar con información privilegiada. En su lugar, la Fed decidió que el funcionario vendiera los títulos en el futuro según una fecha azarosa. Así, Dudley se deshizo de sus acciones de AIG en 2010 y de los papeles de GE en 2011. 

Inicia el día bien informado
Recibe todas las mañanas las noticias más importantes para empezar tu día.

Por lo general, las declaraciones financieras no ofrecen necesariamente una radiografía completa del patrimonio total de cada miembro de la Fed. Los documentos de Dudley, por ejemplo, detallan inicialmente que posee un mínimo de 8.6 mdd en activos. Pero luego de que la Fed dijera que los 1.45 mdd que tenía en TIPS (títulos del Tesoro protegidos contra la inflación) representaban menos del 5% de sus activos, quedó claro que su portafolio valía, cuando menos, 29 mdd.

 

Ahora ve
Nobel de la Paz 2017 advierte el peligro “de que alguien pierda los estribos”
No te pierdas
×