El efecto de la Fed sobre el oro

El metal registró pérdidas durante el testimonio de Ben Bernanke ante el Congreso de EU; su cotización está ligada a las expectativas de un QE3, lo que podría suceder en el año.
oro  (Foto: Thinkstock)
Paul R. La Monica
NUEVA YORK -

Podríamos llamarlo el resfriado del oro.

El metal amarillo cayó 4% el miércoles pasado luego de que los inversionistas interpretaran los comentarios del presidente de la Reserva Federal (Fed), Ben Bernanke, en su audiencia semestral ante la Cámara de Representantes, como una señal de que la Fed no lanzará una tercera ronda de flexibilización cuantitativa o QE3.

La plata y otros metales preciosos también se vieron afectados. En general, los inversionistas consideran la mayor flexibilización cuantitativa de la Fed -es decir, la compra de bonos a largo plazo con el fin de mantener las tasas bajas- como un movimiento alcista para las materias primas.

Eso es porque la QE y sus derivadas Q2 y Operación Twist -el intercambio de bonos de corto plazo por bonos de largo plazo- esencialmente aumentaron la impresión de dinero por parte de la Fed. Esto reduce el valor del dólar, impulsa el precio de los activos negociados con esta moneda (como el petróleo) y aumenta los temores de una inflación. Todo esto es música para los oídos de alguien que apuesta al oro.

Así que la falta de fuertes indicios de una QE3 por parte de Bernanke debe ser una pésima noticia para el oro, ¿verdad? Incorrecto. Al igual que muchos de los virus comunes, el resfriado del oro parece ser del tipo que sólo dura 24 horas.

El oro y otros productos básicos se recuperaron el jueves. Y varios expertos creen que la venta excesiva del miércoles probablemente sea un problema de corto plazo.

"Una ola gigante de aversión al riesgo enturbió los mercados de metales preciosos el miércoles. Fue un movimiento extraordinario para el oro y la plata, un retroceso tipo teórico", dijo Richard Ross, estratega técnico global de Auerbach Grayson, una firma de corretaje en Nueva York. "Pero el oro aún luce fuerte".

Ross señaló que si los inversores hubieran estado realmente nerviosos por los comentarios de Bernanke, el oro hubiera continuado su caída el jueves; especialmente porque Bernanke tampoco dio indicios de una QE3 durante su audiencia en el Senado.

De hecho, la caída del oro del miércoles no debe ser una sorpresa tan grande, ya que los precios del oro habían subido más del 10% en lo que va del año, antes del testimonio de Bernanke.

"Lo que el repunte del jueves nos muestra es que los inversores utilizan el descenso como una excusa para volver al oro. La medida no parece provocar ningún daño psicológico", dijo Ross.

Madeline Schnapp, directora de investigación macroeconómica de TrimTabs, una firma de investigación con sede en Sausalito, California, estuvo de acuerdo. Llamó a la caída del metal el miércoles una "reacción exagerada".

Schnapp dijo que a pesar de que Bernanke no respaldó explícitamente la idea de una QE3, el mercado todavía está anticipando algún tipo de estímulo adicional de la Fed más adelante este año. Después de todo, la Operación Twist termina en junio.

Además, Bernanke no dijo que la economía esté en buena forma. Es por eso que la Fed se ha comprometido a mantener una tasa clave de corto plazo cercana a cero hasta el final de 2014. Todas las señales siguen apuntando a que la Fed permanecerá en un modo de flexibilización durante un largo tiempo. Eso es bueno para el oro.

"El mercado quiere liquidez. Se alimenta de ella. Si hay alguna pista de que esa fuente se eliminará, eso va a ser malo", dijo Schnapp. "Pero el mercado está esperando formas adicionales de flexibilización y el mercado del oro está anticipando un continuo descenso en el dólar".

Jeff Sica, presidente y director general de inversiones en SICA Wealth Management en Morristown, Nueva Jersey, dijo que cree que Bernanke está en un dilema. El hecho de que Bernanke no haya enviado señales acerca de una QE3 no quiere decir que a la larga no existirá más flexibilización

El presidente de la Fed probablemente tendrá que aterrizar la posibilidad de una QE3 porque no quiere que los precios de las materias primas, de por sí altos, se disparen aún más.

"En el momento en que mencionas la impresión de dinero, los precios de las materias primas se disparan. Así que Bernanke va a esperar hasta que las cosas se pongan feas de nuevo antes de hablar de nuevo acerca de la QE3", dijo Sica.

Sin embargo, Sica está convencido de que Bernanke está listo para apretar el gatillo de la QE3 más adelante este año; especialmente si el crecimiento económico y la reciente recuperación en el mercado laboral comienzan a enfriarse otra vez.

Es por eso que Sica dijo que él compró más metales preciosos el miércoles, incluso cuando los precios estaban cayendo. Compró los fondos cotizados Physical Swiss Gold Shares (SGOL), Physical Silver Shares (SIVR), Physical Palladium Shares (PALL) y Physical Platinum Shares (PPLT).

"Bernanke tiene una sola carta bajo la manga. Si los elevados precios del petróleo socavan la recuperación económica, va a jugarse esa carta; incluso pese al hecho de que una mayor flexibilización cuantitativa podría producir precios aún más altos en las materias primas", dijo Sica.

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