El problema de género del Banco Mundial

Jim Yong Kim, quien aspira a dirigirlo, parece tener un historial cuestionable en la materia; el candidato de EU al organismo es señalado por no tomar en cuenta la importancia de las mujeres.
jim yong kim  (Foto: CNN)
Colleen Leahey

¿Qué tienen que ver las novatadas universitarias con el Banco Mundial? Mucho más de lo que parece.

La más reciente edición de la revista Rolling Stone incluye un relato colorido y perturbador de la experiencia desgarradora del ex miembro de fraternidad de la Universidad de Dartmouth, Andrew Lohse, como hermano de Sigma Alpha Epsilon. Lleno de anécdotas asquerosas sobre ingerir y vestirse unos a otros con vómito, el sensacionalismo del artículo resta protagonismo al papel del hombre detrás del equipo a quien Lohse reportó su novatada: el presidente de Dartmouth, Jim Yong Kim.

Kim es el receptor de la codiciada nominación estadounidense para ser presidente del Banco Mundial. Antropólogo, médico, cofundador de la ONG Partners in Health, y ex director del Departamento de VIH/sida de la Organización Mundial de la Salud, Kim sin duda cuenta con un currículum impresionante. Sin embargo, en Dartmouth -y en su visión recientemente publicada acerca del futuro del Banco Mundial- parece haber olvidado un elemento muy importante: las mujeres.

De acuerdo con el artículo de Rolling Stone, el predecesor de Kim en Dartmouth, James Wright, enfrentó críticas inmensas por parte de ex alumnos y estudiantes cuando, con la esperanza de calmar a la comunidad de fraternidades, impulsó un sistema mixto tipo griego en 1998. Un año después, Wright agitó una bandera blanca y aplicó reformas más suaves. Kim se reunió con los alumnos de Dartmouth poco después de asumir el cargo en 2009. Como fanático del sistema griego, él "les aseguró que no tenía intención de reorganizar las fraternidades", a pesar de que la reputación de éstas realizar novatadas y agresiones sexuales no era ningún secreto.

Su actitud indulgente de aquel entonces genera una pregunta: Si Kim no pudo enfrentar la cultura de fraternidades en una pequeña universidad de New Hampshire, ¿cómo podrá enfrentar la cultura patriarcal en un escenario global?

El bloguero de Reuters Felix Salmon escarbó en la pesadilla de relaciones públicas que Kim enfrenta después de ignorar los abusos sexuales en la comunidad de fraternidades de Dartmouth. Pero, la postura poco clara de Kim acerca de los problemas de las mujeres podría ir más allá. El miércoles, Kim abogó por un Banco Mundial inclusivo en un artículo de opinión en el diario Financial Times; no hubo una sola mención acerca de la igualdad de género.

Las mujeres representan 40% de la fuerza laboral del mundo, pero sólo poseen 1% de la riqueza del mundo. Y, de acuerdo con el Banco Mundial, eliminar barreras para las mujeres aumentaría la producción por trabajador entre 3% y 25% en una serie de países. En el 2008, los analistas de Goldman Sachs citaron que un aumento de 1 punto porcentual en la educación de la mujer elevaría el nivel promedio del PIB en 0.37 puntos porcentuales y aumentaría las tasas anuales de crecimiento del PIB en 0.2 puntos porcentuales en promedio. En pocas palabras, hay una gran oportunidad en promover el desarrollo económico de las mujeres.

"Todo se reduce a lo básico. Si tienes 50% de la población mundial que no alcanza su realización personal, pero que además no contribuye a las sociedades, estamos perdiendo una gran oportunidad para el desarrollo", dice el actual presidente del Banco Mundial, Robert Zoellick, en un vídeo que presenta el Informe de Desarrollo 2012 del Banco Mundial. "Los países que prestan atención a estas cuestiones están mejor. La igualdad de género no es sólo lo correcto, sino que es economía inteligente".

Gayle Lemmon, quien es miembro del Council on Foreign Relations, dice que la cultura a menudo es utilizada como una excusa para no invertir en las mujeres. Curiosamente, Kim defendió su respuesta a la escena de fraternidad en Dartmouth diciendo a Rolling Stone: "Una de las cosas que se aprenden como antropólogo: no llegas y cambias la cultura".

En Arabia Saudita, a las mujeres se les proporciona la educación y la formación para convertirse en abogadas, pero no pueden obtener licencias para ejercer. Chad -y muchas otras naciones- exigen a las mujeres que obtengan el permiso de sus esposo para abrir cuentas bancarias. Estas políticas son intimidatorias, pero no insuperables. El libro The Dressmaker Khair Khana de Lemmon, que fue publicado el año pasado, sigue a la empresaria afgana y sostén de familia Kamila Sidiqi, quien creó su negocio dentro de los confines de su hogar durante los años del movimiento talibán.

La Organización Internacional del Trabajo (OIT) estima que la región Asia-Pacífico está perdiendo entre 42,000 millones a 47,000 millones de dólares al año a causa del acceso limitado de las mujeres a las oportunidades de empleo. Aumentar el acceso a las mujeres empresarias a los recursos y capital de la Corporación Financiera Internacional es una forma en que el Banco Mundial puede evadir las cuestiones culturales, dice Lemmon. "Cuando las mujeres ganan dinero, cambia la forma en que los hombres las ven. Puede desencadenar un cambio generacional".

La educación y salud son también esenciales en la ecuación. Un mayor nivel educativo se correlaciona con un menor número de matrimonios infantiles, que tienden a conducir a menos embarazos no deseados, menos abortos y otros problemas de salud. Las mujeres sanas e instruidas dan lugar a una fuerza laboral más productiva.

El potencial económico de invertir en las mujeres parece obvio. Pero, ¿es obvio para Kim? Fortune se acercó a Kim para buscar sus comentarios, pero no recibió respuesta. "Las mujeres no son un proyecto personal", dice Lemmon. "Son indicadores de estabilidad. Tenemos que enfocarnos en ellas hasta que ya no sean un grupo de interés especial. Un campo de juego igualitario aún no existe".

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La candidata africana Ngozi Okonjo-Iweala, tiene, al igual que Kim, un impresionante currículum. Su tiempo como ministro de Finanzas de Nigeria y el director gerente del Banco Mundial podría darle una ligera ventaja competitiva de gestión sobre Kim, pero su deseo de invertir en las mujeres es lo que diferencia su candidatura. En una charla en el ciclo de conferencias TED en 2007 durante un viaje de negocios en Africa, Okonjo-Iweala dijo: "Quiero decir que algunas de las mejores personas para invertir en el continente son las mujeres", antes de dar varios ejemplos de exitosas empresarias africanas. Ella además es miembro emérito de la junta directiva de Vital Voices, una organización no lucrativa enfocada en invertir en las mujeres líderes a nivel mundial.

Por supuesto, existe el acuerdo informal de que el candidato estadounidense dirigirá el Banco Mundial y un candidato europeo dirigirá el FMI. Pero si el Banco Mundial toma en serio su misión, necesita un presidente que capte plenamente la importancia económica de priorizar la inversión en las mujeres, y no tenga miedo a encarar el desafío.

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