Clase media, ‘miel’ para los candidatos

Este sector es pieza fundamental en la estrategia de los presidenciables en México, estima S&P; debido a ello, confía en que el elegido mantendrá la disciplina macroeconómica y fiscal del país.
clase media  (Foto: Thinkstock.)
Isabel Mayoral Jiménez
CIUDAD DE MÉXICO (CNNExpansión) -

La clase media mexicana será una pieza fundamental en la estrategia electoral de los candidatos a la Presidencia de México, de acuerdo con un análisis de la calificadora Standard and Poor's.

Este sector, en continuo crecimiento, es el que más respalda la política pragmática responsable y busca que la estabilidad macroeconómica proteja los estándares de vida y las mejores oportunidades de educación y trabajo, dice la agencia.

Por ello, confía que los candidatos del PAN (Josefina Vázquez Mota), Andrés Manuel López Obrador (de la Coalición Movimiento Progresista) y Enrique Peña Nieto (de la Coalición Compromiso por México) tengan el compromiso de mantener un marco macroeconómico estable -con niveles bajos de inflación y déficits fiscales-.

S&P considera que los candidatos también están de acuerdo en la necesidad de alcanzar tasas de crecimiento más altas, y en cuales son los pasos intermedios para lograr un crecimiento más rápido, tales como una mejor infraestructura y educación, mayores niveles de intermediación crediticia, y más competencia, dice en su Análisis 'Elecciones en México y la calificación soberana'.

Sin embargo, las diferencias se encuentran en la manera de alcanzar esos objetivos y, particularmente, si esto implica una mayor o menor participación del sector privado o del Estado, menciona Lisa M. Schineller, analista de riesgo soberano de S&P.

En cuanto a las propuestas de los candidatos, probablemente el PAN buscaría una mayor inversión del sector privado (quizás a través de asociaciones público privadas), y el PRD dependería de un aumento en la inversión pública para hacer frente a las deficiencias en infraestructura.

Los asesores tecnocráticos de Peña Nieto apoyarían la dependencia del sector privado. Sin embargo, su base de apoyo también depende de la gran maquinaria del PRI, que incluye un estilo más anticuado e intereses concedidos que han tendido a estar menos orientados al mercado; así, la ejecución de las políticas podría ser más mixta.

Sin duda, las políticas que el nuevo Gobierno pudiera implementar, para bien o para mal, podrían tener implicaciones para las calificaciones de México.

"Tenemos una perspectiva estable sobre las calificaciones, dado que bajo nuestro escenario base no prevemos un deterioro, ni grandes avances a través del ciclo político de 2012 o en el siguiente sexenio".

En el informe 'Estrategia México', elaborado por analistas de la Casa de Bolsa Accival, entre ellos Julio Zamora, se destaca que en las elecciones actuales todos los candidatos presidenciales se han comprometido a una estabilidad macroeconómica.

Su escenario base sobre las elecciones presidenciales considera una victoria del candidato Enrique Peña Nieto, del PRI, aunque por un margen menor del que tiene actualmente, con la probabilidad de que, por vez primera desde 1997, el control del Congreso esté en manos del mismo partido que el del presidente.

Las encuestas realizadas en marzo, agrega, así lo reflejan. "Y también indicamos por qué no vemos posible un resurgimiento (al estilo de Ollanta Humala en Perú) de Andrés Manuel López Obrador".

Considera que en 2012 existen dos importantes diferencias respecto a 2006. Una, hace seis años, había una inquietud razonable de que uno de los dos principales candidatos presidenciales renunciaría al compromiso de mantener la estabilidad macroeconómica que se había convertido en el sello distintivo de las políticas fiscal y monetaria de México, las cuales habían sobrevivido a la transición de los gobiernos del PRI.

La campaña de AMLO en 2006 enfatizaba políticas heterodoxas y populistas. En las elecciones de 2012, hasta ahora, los tres principales candidatos a la presidencia abogan por la estabilidad económica como uno de los puntos clave de sus campañas.

La segunda diferencia de la que habla el informe de Banamex Citi, es que es improbable que se repitan los disturbios civiles de 2006. La campaña de AMLO enfatiza la amabilidad, el afecto y el respeto (campaña también conocida como AMLOVE).

El candidato ha tratado de construir buenas relaciones con el sector empresarial y de establecer paralelismos con el ex presidente brasileño Lula da Silva. De todo esto se puede inferir que AMLO y su equipo han interiorizado el hecho de que los disturbios de 2006 le restaron apoyo entre los sectores más moderados del electorado, lo que explica su baja base de apoyo, a pesar de los casi seis años de campaña y el gran reconocimiento que tiene su nombre.

Reformas paralizadas por el Congreso

Para S&P destaca que un amplio consenso para mantener la inflación y los déficits en niveles bajos, y un marco institucional con un enfoque a la política fiscal basado en reglas y la existencia de un banco central formalmente independiente, además de otras instituciones, limitan las posibilidades de que se presente un deterioro de las políticas.

Al mismo tiempo, los fuertes poderes fácticos y la necesidad de obtener apoyo entre los partidos, en particular para la aprobación de legislaciones constitucionales o controvertidas, han frenado el impulso de las reformas.

Prevé que esto continúe limitando el potencial de políticas que han estado avanzando en México, aunque a un ritmo lento y gradual.

Tras referirse a las propuestas de los candidatos, S&P menciona que si bien probablemente el PAN buscaría una mayor inversión del sector privado, el PRD dependería de un aumento en la inversión pública para hacer frente a las deficiencias en infraestructura.

Probablemente Vázquez Mota es la candidata más orientada al mercado y buscaría (idealmente) depender principalmente del sector privado.

Sin embargo, la menor representación del PAN en el Congreso, en comparación con el PRI, afectaría su capacidad para hacer avanzar políticas orientadas al mercado en ausencia de un esfuerzo exitoso para formar un gobierno respaldado por una coalición.

"Como hemos señalado, dada la falta de un historial de gobierno a nivel nacional, sin duda una administración de López Obrador, tendría que redoblar esfuerzos al principio para mantener la confianza de los inversionistas y convencer al sector privado mexicano e internacional de su compromiso con la política macroeconómica pragmática".

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El equipo de López Obrador subraya el papel y la necesidad de aumentar la inversión pública para superar los obstáculos que frenan una inversión más robusta por parte del sector privado.

Su plataforma también es más abierta respecto a la corrupción y a los excesos de la economía mexicana asociados con la privatización que cambió algunos monopolios públicos privados (en esencia) con regulación y supervisión inadecuadas.

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