130,000 mdd que pueden ‘salvar’ a Grecia

El país necesita un plan de austeridad para obtener dinero que le permita seguir en la eurozona; analistas temen que el país heleno elija un nuevo Gobierno incapaz de hacer pactos políticos.
Protestas Grecia  (Foto: AP)
Chris Isidore
NUEVA YORK -

La amenaza de contagio por la crisis en Europa creció esta semana cuando Grecia anunció que convocaría a nuevas elecciones en junio luego de no poder formar un Gobierno de coalición.

La situación aumenta el riesgo de que Grecia salga de la zona euro, lo que podría causar más problemas para otras economías europeas que siguen en terreno inestable.

El presidente griego, Karolos Papoulias, informó de la nueva votación dos días antes de la fecha en la que muchos esperaban el anuncio formal, y si bien no fue una absoluta sorpresa, causó nerviosismo en los inversionistas de toda Europa.

Muchos creen que la nueva votación supondrá la entrada de un partido antiausteridad y comportará el final de las medidas severas, incluyendo recortes de gastos y aumentos impositivos, profundamente impopulares entre los votantes griegos.

Sin embargo, un plan de austeridad es un requisito clave si Grecia quiere recibir los 130,000 millones de euros de rescate y realizar la reestructuración de la deuda que necesita para evitar un incumplimiento (default) desordenado del pago de sus bonos.

Aunque la mayoría de los griegos quieren permanecer dentro de la eurozona, numerosos economistas dudan de que sea posible si se derrumba el acuerdo de rescate. Si eso ocurre, podría acarrear rescates costosos para las economías más importantes de España e Italia, o tal vez la salida de otros miembros más pequeños del bloque en situación de riesgo, como Portugal.

"Hasta que no se forme un Gobierno, Grecia no puede mantener sus obligaciones conforme los acuerdos firmados en marzo", señala Carl Weinberg, jefe economista de High Frequency Economics. "Esto pone a la nación en camino de un inminente y duro default y  la paralización de los servicios gubernamentales, a menos que algo cambie la secuencia de los acontecimientos".

El martes, los costos de los préstamos se dispararon para los países de la eurozona más vulnerables mientras los inversionistas inyectaban dinero a la deuda soberana. Los altos rendimientos de esas notas mantendrán la presión sobre los presupuestos que ya se encontraban bastante disminuidos.

El temor que surge es que un  default heleno y la salida del euro podrían provocar una crisis en el sistema financiero mundial, empezando por los bancos europeos. La misma noche del lunes, la agencia Moody's rebajó la calificación de 26 bancos italianos, arguyendo que "La posibilidad de un ulterior cambio en la calificación se ve reforzada por la posibilidad del rápido aumento en los préstamos problemáticos".

Weinberg explica que la gran preocupación es que los problemas de Grecia detonen una crisis similar a la que ocurrió en septiembre de 2008 después de que Lehman Brothers se declarara en quiebra. Lo que derivó en un congelamiento del crédito que impactó a los mercados financieros del mundo.

"Lo que importa a los mercados financieros es el ‘momento Lehman' que pueda presentarse si se da (y cuando se dé) el caso de que Grecia incumpla sus obligaciones de deuda. Lo denominamos un ‘momento Lehman' porque un fuerte default desencadenará una serie de eventos que podrían fácilmente - nos atrevemos a decir que casi con toda seguridad - salirse de control y debilitar todo el sistema financiero de la zona euro", escribió Weinberg el martes.

Algunos economistas expresaron su esperanza de que un impago por parte de Grecia y la subsecuente salida de la unión monetaria no resulte tan catastrófico como muchos temen, pero solamente si  la Unión Europea, el Banco Central Europeo y el Fondo Monetario Internacional adoptan medidas adicionales.

"Parece claro que los actuales ‘cortafuegos' son insuficientes," dice Jonathan Loynes de Capital Economics, quien indica que su firma prevé que solamente Portugal e Irlanda sigan los pasos de Grecia y abandonen la eurozona, pues el riesgo de un colapso total de la moneda incitaría la intervención de los líderes europeos.

"(Sin embargo) siempre hemos destacado el riesgo de que los responsables políticos simplemente no puedan prevenir que los efectos de contagio provoquen una mayor ruptura", advierte. "Y ahora, ese riesgo es más grande que nunca".

Los rendimientos de los bonos griegos treparon hasta 30%, el nivel más alto desde principios de marzo, cuando Grecia llegó a un acuerdo para reestructurar su deuda.

Los bonos españoles a 10 años también escalaron a un rendimiento superior al 6%, una marca considerada como la primera señal de una potencial necesidad de rescate. España sería el país más grande, hasta el momento, en necesitar ese tipo de asistencia. Al tiempo, los rendimientos de la deuda italiana se acercaron peligrosamente a la marca del 6%.

Inicia el día bien informado
Recibe todas las mañanas las noticias más importantes para empezar tu día.

Incluso los rendimientos de las notas francesas y alemanas, generalmente consideradas más seguras, subieron.

Mientras tanto, los inversores se trasladaron a los bonos del Tesoro estadounidense, considerados un refugio seguro. Lo que empujó a la baja la rentabilidad de las notas de referencia a 10 años a 1.78% el martes, a 0.1 puntos porcentuales del mínimo histórico.

Ahora ve
México y EU avanzan en combatir al crimen organizado, afirma Osorio Chong
No te pierdas
×