Obama, las cifras engañosas

Los republicanos destacan que el déficit se ha elevado desde que el presidente de EU tomó el cargo; sin embargo, expertos destacan que la recesión y los rescates fueron la causa de muchos gastos.
Obama gastos  (Foto: Cortesía CNNMoney)
Jeanne Sahadi
NUEVA YORK (CNNMoney) -

¿Es el presidente de Estados Unidos, Barack Obama, un gran gastador que ha inflado la deuda nacional de Estados Unidos?

Los republicanos dicen que lo es, y los demócratas dicen que no lo es. Y ambos utilizan cifras y registros de presidentes pasados para defender su postura.

El problema es que "puedes hacer que los números digan lo que tú quieras si los torturas lo suficiente", dijo Rudolph Penner, un ex director de la Oficina de Presupuesto del Congreso (CBO, por sus siglas en inglés).

Esto es lo que sabemos sobre el gasto y el déficit durante el Gobierno de Obama: Ambos rubros comenzaron a subir drásticamente a finales de 2008, incluso antes de que asumiera el cargo, y se han mantenido altos desde entonces.

De hecho, tanto el gasto como la deuda han estado muy por encima de sus niveles históricos como porcentaje del PIB. Los ingresos, por su parte, han estado rozando mínimos de 60 años.

Pero esos números por sí solos no abordan la cuestión. El contexto importa y hay factores a considerar:

1. Obama asumió el cargo cuando la economía se estaba hundiendo: Las condiciones económicas se estaban deteriorando seriamente a finales del Gobierno de George W. Bush y descendieron hasta ser infernalmente malas en el primer año de Obama a cargo.

Para el año fiscal 2008, que terminó el 30 de septiembre de 2008, el país había acumulado 459,000 millones de dólares en déficits, o 3.2% del PIB. En septiembre, el sistema financiero mundial se desplomó y el declive de la economía estadounidense se aceleró.

El país acumuló 563,000 millones de dólares en déficit solamente en los primeros cuatro meses del año fiscal 2009. Bush fue presidente durante tres meses y medio durante ese periodo.

Para todo 2009, el déficit registrado fue de 1.43 billones de dólares, o 10.1% del PIB. La cifra mejoró sólo ligeramente en 2010.

Estas llamativas cifras surgieron en gran parte porque el Congreso aprobó el plan de rescate bancario TARP (Programa de Alivio para Activos en Problemas, por sus siglas en inglés) por 700,000 millones de dólares en octubre de 2008, bajo el Gobierno de Bush, y luego la Ley de Recuperación por 787,000 millones de dólares en febrero de 2009, con el Gobierno de Obama.

La red de seguridad de gastos en prestaciones por desempleo, Medicare y Medicaid aumentó durante ese tiempo. Los ingresos tributarios se hundieron.

"Fue totalmente apropiado aumentar el gasto durante la recesión", dijo Penner.

Y puesto que ese tipo de gasto en recesión está destinado a terminar, añadió, "no dice mucho acerca del patrón del crecimiento del gasto a largo plazo, ya sea para cualquiera de los dos (Bush u Obama)".

Es más, el hecho de que la red de seguridad de gasto se elevara automáticamente durante las dificultades económicas era previsible, sin importar quien estuviera sentado en la Oficina Oval.

2. Los recortes de impuestos contribuyeron a abrir el agujero fiscal: La historia se vuelve más complicada en el año fiscal 2011. La economía estaba en medio de una lenta recuperación y el déficit superó 1 billón de dólares por el tercer año consecutivo.

Aunque los republicanos frecuentemente atribuyen los desmesurados déficits del Gobierno de Obama al gasto, la razón principal de que el déficit de 2011 fuera tan alto son los recortes de impuestos.

Obama y los republicanos recortaron un compromiso fiscal de 858,000 millones de dólares que extendió los recortes fiscales de Bush durante dos años. También promulgaron una tregua fiscal de un año en los impuestos de Seguridad Social y una reducción del impuesto al patrimonio.

En total, el compromiso de reducción de impuestos sumó alrededor de 410,000 millones de dólares al déficit de 2011, estima la CBO.

3. Cuando se trata de política fiscal, ningún presidente es una isla: Ese acuerdo de recorte de impuestos plantea otro factor a considerar al juzgar la trayectoria de gasto de Obama.

El Congreso y los anteriores presidentes tuvieron una gran influencia en la determinación de las políticas presupuestarias de un presidente en funciones.

Por ejemplo, Obama realizó grandes aumentos en gastos de defensa y en cuidado de salud para los veteranos debido a los continuos esfuerzos militares en Irak y Afganistán.

Y ningún presidente ha tenido el control sobre el gasto por intereses exigidos en una deuda acumulada en la historia del país. Debido al crecimiento desmesurado de la deuda durante los últimos años, éste será un gran tema para los futuros presidentes.

"Al asignar culpa o dar crédito a los presidentes se pasa por alto el hecho de que deben trabajar con un Congreso entero para aprobar las legislaciones. Su presupuesto puede verse afectado significativamente por las decisiones de los anteriores congresos y presidentes", señaló el Comité para un Presupuesto Federal Responsable (CRFB) recientemente.

4. Los planes a futuro de Obama podrían decir más: Considerando las circunstancias económicas que Obama enfrentó al tomar posesión, una mejor visión sobre la cuestión de si es un gran gastador o no puede encontrarse en su propuesta de presupuesto para 2013, dijo Penner.

En la propuesta para 2013 de Obama, el gasto como porcentaje de la economía promediaría 22.5% durante la próxima década, por debajo de su nivel de los últimos años, pero por encima del promedio histórico del 20.8%, según la CBO.

Los gastos obligatorios en programas de ayuda social promediarán 14.2% durante la próxima década, frente a 13.5% en la actualidad.

Ese aumento se debe en parte a las condiciones demográficas.

"No se puede culpar a Obama por el envejecimiento de la población", dijo Donald Marron, ex director interino de la CBO. El aumento de las jubilaciones de la generación baby boom incrementará el gasto en prestaciones, independientemente de quién sea el presidente.

Y en parte, eso se debe a la reforma de salud - la legislación insignia de Obama.

La Ley de Asistencia Asequible de 2010 incrementa de forma permanente el gasto en prestaciones sociales debido a un subsidio para un nuevo seguro. Pero, en general, se estima que la reforma de salud reducirá modestamente los déficits -en la primera década- debido a sus medidas de reducción de costo y aumento de impuestos.

Por supuesto, existe la preocupación de que algunas de esas medidas de ahorro no funcionen como se espera.

Mientras tanto, los llamados gastos discrecionales en el presupuesto de Obama -el dinero que es destinado a muchos de los programas más básicos del Gobierno, incluyendo la Defensa- caerían al nivel más bajo respecto al PIB en 50 años, indicó la CBO.

Eso se debe en parte a los controles de gasto establecidos en la Ley de Control del Presupuesto, que los republicanos presionaron fuertemente para aprobar.

Así que, ¿es Obama un gran gastador o no?

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La respuesta política será siempre sí para los republicanos y no para los demócratas. Para los indpendientes expertos en presupuesto, el debate político no es productivo en un momento en que los legisladores enfrentan decisiones fiscales verdaderamente apremiantes.

En efecto, el CFRB señaló: "El juego de las culpas es mucho menos importante que tratar de encontrar una solución bipartidista a nuestros problemas de presupuesto".

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