Obama vs. Romney, en el ‘ring’ fiscal

Los candidatos a la presidencia estadounidense planean cambiar el código tributario; mientras el presidente busca más equidad impositiva, el republicano quiere aumentar los empleos.
Obama Romney  (Foto: Cortesía CNNMoney)
Jeanne Sahadi
NUEVA YORK -

La reforma fiscal. Ambos candidatos presidenciales de Estados Unidos hablan de ella; ambos dicen que la quieren. Y hay una buena probabilidad de que quien gane en noviembre acabe presidiéndola.

Pero ni el presidente Barack Obama ni Mitt Romney han ofrecido un plan integral de cómo quieren reformar el código tributario.

En vez de ello, cada uno ha hecho declaraciones generales acerca de lo que la reforma fiscal puede lograr. Y muchas de las propuestas fiscales que han ofrecido funcionarían con la estructura actual del código.

Obama insiste en la reforma tributaria como una forma de lograr una mayor equidad.

"Lo que arrastra toda nuestra economía hacia abajo es cuando la brecha entre los que están muy, muy en la cima y el resto sigue creciendo más y más", dijo Obama en abril, al defender su proyecto de Regla Buffett.

Romney destaca la reforma fiscal como un vehículo para estimular el empleo. "Vamos a sustituir las políticas fiscales contrarias al empleo de Obama con una reforma fiscal radical que impulse la creación de empleo", señaló en un discurso reciente.

Ambos hombres, por su parte, se han comprometido a mantener las tasas bajas para la mayoría de los estadounidenses; propuestas que incrementarán los considerables déficits del país.

Pero han prometido pagar por esas tasas más bajas mediante la reducción de exenciones fiscales, principalmente para los ricos, a pesar de que el ingreso proveniente de esa pequeña porción de la población no sería suficiente.

Estén atentos para escuchar más detalles de los planes Obama y Romney. Por ahora te presentamos un resumen de las propuestas fiscales clave de cada candidato hasta el momento.

Tasas individuales de impuesto sobre la renta: En la actualidad son de 10%, 15%, 25%, 33% y 35%, después de haber sido creadas como parte de los más amplios recortes fiscales de George W. Bush. Estas tasas están programadas para expirar a finales de año.

Obama: Haría que los recortes fiscales de Bush fueran permanentes para todos, excepto para los que ganan más de 200,000 dólares (250,000 dólares si están casados). Para esos hogares de altos ingresos, Obama mantendría las tasas de impuestos de Bush en el extremo inferior (10%, 15% y 25%), pero elevaría las dos primeras tasas hasta el 36% y 39.6%.

Romney: Reduciría las actuales tasas de la era Bush en 20% cada una. Por lo tanto, la tasa máxima bajaría al 28% y la tasa mínima se reduciría a un 8%.

Impuesto Mínimo Alternativo (AMT, por sus siglas en inglés): En la actualidad, a menos que el Congreso haga ajustes especiales por la inflación a la cantidad de ingresos exentos del AMT, el llamado impuesto sobre el patrimonio afectaría a decenas de millones de personas de clase media. Hacer ajustes es costoso; deshacerse por completo del AMT es muy costoso.

Obama: Ajustaría permanentemente el Impuesto Mínimo Alternativo respecto a la inflación.

Romney: Aboliría el Impuesto Mínimo Alternativo.

Tasas de impuesto sobre la renta de inversión: Las ganancias de capital y dividendos calificados a largo plazo están gravadas con un 15%. El interés está sujeto a las tasas ordinarias de impuesto sobre la renta. Sin embargo, los que están en o por debajo del nivel de ingresos de impuestos del 15%, tienen una tasa de ganancia de capital y dividendo del 0%.

Obama: Aumentaría la tasa de ganancias de capital a 20% y gravaría los dividendos ordinarios en tasas de impuesto sobre la renta para los que ganan más de 200,000 dólares (250,000 dólares si están casados).

Romney: Mantendría las actuales tasas de impuesto sobre la renta de inversión, pero exentaría de impuestos las ganancias de capital, dividendos e intereses de las personas con un ingreso bruto ajustado de hasta 100,000 dólares (200,000 dólares para parejas casadas).

Tasa fiscal de participación diferida: Los administradores de capital privado, capital de riesgo y fondos de cobertura son gravados con 15% en la parte de su compensación conocida como participación diferida; que representa una parte de las ganancias de los fondos que gestionan.

Obama: Gravaría la participación diferida como ingresos ordinarios, lo cual significaría que las tasas para los gestores de fondos aumentarían a más del doble.

Romney: En el pasado dijo que la tasa no debía ser elevada. Sin embargo, durante este ciclo de la campaña, los asesores de Romney han dejado abierta la posibilidad de que vuelva a considerar el aumento de la tasa.

Exenciones fiscales: Créditos fiscales, deducciones y otras exenciones reducirían los ingresos en más de 1 billón de dólares cada año. Para costear las menores tasas de impuesto sobre la renta y reducir el déficit, muchos de los cientos de exenciones en los registros tienen que ser eliminadas o reducidas, según los expertos.

Obama: Ha propuesto limitar el valor de las deducciones detalladas y otros beneficios impositivos tales como exclusiones para las personas con un ingreso bruto ajustado de más de 200,000 dólares. Hoy en día, la mayoría de los contribuyentes de ese grupo puede deducir un 33% o 35% de un gasto calificado. Obama limitaría ese tope a 28%.

Obama también ha propuesto hacer permanente la ampliación de algunas exenciones fiscales para la clase media, como por ejemplo una para gastos universitarios.

Romney: No ha especificado cuáles impuestos eliminaría o reduciría para ayudar a pagar los recortes de impuestos que ha propuesto. El mes pasado, en el programa de CBS Face the Nation, sugirió que los limitaría a los contribuyentes de altos ingresos, pero no ofreció detalles.

Impuesto sobre el patrimonio: Hasta el final de este año, las propiedades valoradas en más de 5.12 millones de dólares estarán sujetas a una tasa máxima de impuesto al patrimonio de hasta 35%. A menos que el Congreso actúe, el valor de las propiedades sujetas a impuestos caerá a 1 millón de dólares y estará sujeta a una tasa máxima del 55% el próximo año.

Obama: Restablecería el impuesto al patrimonio a los niveles de 2009; lo que significaría que las propiedades con un valor de más de 3.5 millones de dólares estarían sujetas al impuesto y afrontarían a una tasa máxima del 45%.

Romney: Derogaría el impuesto al patrimonio, pero mantendría la tasa de impuesto sobre donaciones en 35%.

Impuestos corporativos: En la actualidad, la tasa máxima es del 35%. A muchas personas les gustaría reducirla de manera importante. Pero incluso si todas las exenciones de impuestos corporativos fueran eliminadas, sólo servirían para pagar por un porcentaje de reducción de 5.6 puntos, a 29.4%, estima el Servicio de Investigación del Congreso de servicio.

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Obama: Bajaría la tasa al 28% y pagaría por ello mediante la eliminación de "docenas" de exenciones en impuestos corporativos.

Romney: Bajaría la tasa máxima a 25% y pagaría por ella reduciendo exenciones de impuestos corporativos.

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