La economía arrincona a Obama

El Presidente enfrenta fuertes tasas de desempleo que amenazan con frenar su intento de reelección; el crecimiento del PIB en el segundo trimestre puede darle un impulso positivo a su imagen.
Obama.cnn  (Foto: Cortesía CNNMoney)
Charles Riley
NUEVA YORK -

A menos que la economía atraviese por un cambio radical, el Presidente estadounidense Barack Obama se verá obligado a pedir un segundo mandato a los votantes con una tasa de desempleo ubicada en más del 8%.

Cualquier asesor de campaña diría que ésa es una mala noticia para el titular del cargo; y la situación podría empeorar.

El robusto crecimiento del mercado laboral en los tres primeros meses del año ha dado lugar a tres decepcionantes reportes de empleo consecutivos. El mercado de vivienda sigue estando atascado. Y el crecimiento es lamentablemente deficiente.

Europa está sumida en una crisis de deuda irresoluble que muestra pocas señales de alivio. En casa, el inminente precipicio fiscal tiene el potencial de perturbar los negocios hasta el punto en que se están mostrando renuentes a realizar inversiones o tomar decisiones de contratación.

El panorama económico resultante -especialmente desde la perspectiva de la campaña de Obama- no es especialmente halagador. Con sólo cuatro reportes mensuales de empleo restantes antes de las elecciones, parece poco probable que el desempleo caiga por debajo del 8%.

La tasa de desempleo actual es de 8.2%. Patrick Sims, un director de Hamilton Place Strategies, dijo que conseguir que caiga por debajo de 8.0% es algo que "no sucederá" para el día de las elecciones.

Sims calcula que se necesitarían 219,000 nuevos empleos al mes para que la tasa bajara de 8.0%. En contraste, la economía añadió solamente un promedio de 75,000 empleos por mes en el segundo trimestre.

Como el mismo Presidente admite, el mercado laboral no está funcionando bien. "No estamos donde tenemos que estar", dijo Obama después de la publicación del reporte de empleo de mayo. "No estamos allí todavía".

Pero incluso para una campaña que seguramente alguna vez fantaseo con una sólida recuperación económica capaz de llevar al Presidente a la victoria, no todo está perdido.

La aprobación de Obama se ha mantenido constante. La firma de predicción de mercados Intrade prevé que el Presidente obtendrá un segundo mandato, opinión que es compartida por muchos previsores académicos.

Vale la pena mirar más allá de la tasa de desempleo para hallar una explicación.

La tasa de desempleo es el indicador básico favorito de las campañas políticas que buscan fustigar a un oponente por el estado de la economía, pero sólo es uno de muchos.

Un indicador más importante que la tasa de desempleo es el número real de empleos que son añadidos. El crecimiento económico en general, la confianza del consumidor, la inflación y la actividad industrial también son indicadores útiles.

"Estas pequeñas piezas -los pequeños puntos de datos- no importan mucho por separado, pero en su conjunto dicen mucho acerca de la economía", dijo Christopher Wlezien, profesor de Ciencias Políticas de la Universidad Temple.

Wlezien dijo que los votantes forman su opinión acerca de la economía durante un largo período, pero advirtió que sería un error pensar que los cuatro meses que quedan antes de las elecciones no tendrán importancia.

"Estos cuatro meses podrían inclinar la elección de una u otra manera", dijo. "No estamos en un auge ni en una depresión en estos momentos. Una ligera ventaja podría convertirse en una verdadera delantera si la economía mejora".

Por supuesto, lo inverso también es cierto. Una desaceleración brusca beneficiaría a Mitt Romney, el candidato republicano.

La investigación sugiere que la tendencia de la economía -o como Wlezien la llama, la pendiente de la economía- es el factor más importante a considerar al pronosticar los resultados de las elecciones con base en las condiciones económicas.

Es por ello que no es extremadamente importante que la tasa de desempleo sea del 8.2%. Lo que más importa es la tendencia a medida que se acerca la jornada electoral.

Wlezien señaló la reelección del ex presidente Ronald Reagan en 1984 como prueba. Incluso con una tasa de desempleo del 7.2%, Reagan obtuvo una victoria arrolladora después de que la economía mejorara rápidamente antes de las elecciones.

Si Obama puede conseguir un leve impulso, el primer indicador podría surgir la próxima semana, cuando el Gobierno publique su primera lectura del Producto Interno Bruto (PIB) para el segundo trimestre.

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Pero los economistas -que, para empezar, no esperan un crecimiento robusto en general- han estado reduciendo sus proyecciones para el crecimiento del segundo trimestre en las últimas semanas.

"No queda mucho tiempo", dijo Wlezien. "Muchos de los votantes ya han tomado su decisión. A medida que pasa el tiempo se vuelve cada vez menos probable que ésta cambie".

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