Alemania, ¿cuánto soportará la crisis?

Aunque la economía germana se ha beneficiado de sus vecinos, su nivel de exportación ha caído; el país creció apenas 0.3%, por lo que la ‘ventaja’ que tiene no es señal de seguridad financiera.
Alemania Francia  (Foto: Cortesía CNNMoney)
Paul R. La Monica*
NUEVA YORK -

Los inversionistas parecen aliviados por las últimas cifras del Producto Interno Bruto (PIB) que Europa publicó el martes. Pero ¿por qué?

Claro, supongo que las cifras podrían haber sido mucho peor. Pero la economía de la eurozona en su conjunto se contrajo 0.2% del primer al segundo trimestre. Y la economía alemana creció solamente 0.3% respecto al primer trimestre. ¡Y recordemos que Alemania es la estrella de Europa!

Si Europa fuera un equipo de béisbol, Alemania tendría un promedio de bateo de sólo .255, lo que no luce tan mal porque Francia (que no reportó ningún cambio en el PIB) tiene una tasa de bateo de .240, mientras que Grecia, España, Italia y Portugal están luchando para mantenerse por encima de .200. Ser el "mejor" de un triste hatajo no significa necesariamente que eres bueno.

Para empeorar las cosas, es difícil imaginar por cuánto tiempo más podrá Alemania continuar apuntalando al resto de Europa.

Los economistas de la firma de corretaje Brockhouse Cooper señalaron en un informe emitido el martes que "no es ningún secreto que Alemania es muy dependiente del comercio".

Los economistas expresaron su preocupación de que Alemania no sea capaz de impulsar la demanda interna lo suficiente como para "amortiguar los círculos de la tormenta en el resto de Europa", y advirtieron que Alemania "debe prepararse para un difícil camino por delante a medida que los socios comerciales del país sigan en mal estado".

Los propios alemanes parecen estar cada vez más nerviosos por los derroteros del resto de Europa. Un informe publicado el martes por el Centre for European Economic Research indicó que el índice que mide la confianza económica en Alemania se encontraba en su nivel más bajo en el año, una señal de que los germanos esperan que su economía se desacelere todavía más en la segunda mitad del año.

Si Alemania no puede apoyar a la zona del euro, ¿quién puede? ¿Francia? Es poco probable. Así que los inversionistas no deberían engañarse y pensar que la crisis de deuda ha terminado solamente porque los rendimientos de los bonos a largo plazo de España e Italia han descendido de los niveles pico.

Más importante aún, el presidente del Banco Central Europeo, Mario Draghi, no debería dejarse llevar por una sensación de falsa seguridad.

Aunque Draghi obviamente preferiría que las naciones soberanas solucionaran sus propios problemas fiscales, es cada vez más evidente que a algunos líderes europeos les falta la voluntad política (o el conocimiento técnico económico) para hacerlo.

Draghi aún tiene que dejar todas las opciones abiertas, incluyendo más compras de deuda de las naciones más atribuladas del sur de Europa. También le corresponde a Draghi continuar ejerciendo presión sobre Alemania para que reconsidere su posición con respecto a la emisión de deuda europea común.

Alemania se ha mostrado renuente a considerar los llamados eurobonos, porque esos bonos probablemente conllevarían un aumento en las tasas de interés que estropearía el bajísimo rendimiento que paga Alemania de 1.5% por su bono a 10 años. Pero esa es una visión miope.

La mayor locura de la zona euro es que los distintos miembros comparten una moneda, pero no la deuda. Es como si Estados Unidos no tuviera los bonos federales del Tesoro y en su lugar solamente tuviera 50 bonos estatales diferentes y notas de deuda para cada uno de los estados.

Lo que es más, Alemania claramente se beneficia del hecho de que sus vecinos están en tan malas condiciones. Si no hubiera euros y volviéramos de nuevo a un mundo de dracmas, liras, pesetas, escudos y francos, el marco alemán sería sin duda mucho más fuerte que casi todas las otras monedas europeas individuales. Y eso perjudicaría la capacidad exportadora de Alemania.

Quizás a Alemania no le agrade subvencionar al resto de Europa. Sin embargo, la alternativa puede ser más aterradora. Así que esperemos que Draghi pueda convencer a Angela Merkel de trabajar más estrechamente con el francés Francois Hollande, y otros líderes europeos clave.

Recordemos que la crisis europea comenzó desde principios de 2010. Todos hemos estado esperando que un colapso épico de una nación o una gran institución financiera cimbre los cimientos de Europa como le ocurrió a Estados Unidos en 2008.

Con todo, tal vez eso nunca suceda. En lugar de que Grecia, España o Italia imiten a Lehman, Fannie Mae y AIG, quizá continuemos presenciando una lenta hemorragia a menos de que Europa finalmente decida que la única manera de salir del malestar económico es a través de una acción unificada real.

Hasta que no haya una sólida evidencia de una verdadera cooperación, sería ingenuo que los inversionistas creyeran cualquier bombo que publicite una recuperación europea. Pero como muestra el gráfico de abajo, los inversionistas que tienen acciones de compañías francesas y alemanas ignoran las señales y esperan lo mejor.

Gráfica del CAC 40 y el DAX

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 * Fuente: CNN Money

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*Paul R. La Monica es columnista de CNNMoney.com

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