El oro, ¿una inversión de locos?

Los programas de flexibilización monetaria de los bancos centrales benefician el precio del metal; el oro ha aumentado su costo más de 12% desde principios de año y no parece detenerse pronto.
barras oro  (Foto: Cortesía CNNMoney)
Paul R. La Monica*
CIUDAD DE MÉXICO (CNNExpansión) -

El oro a menudo es etiquetado, despectivamente, como una inversión que sólo puede gustarle a los chiflados que se preparan para el fin del mundo en un búnker. Pero tal vez sea hora de ponerle fin a ese prejuicio.

Cierto, los planes de volver al patrón oro todavía pueden parecer un poco extremos. Sin embargo, si nos fijamos en la razón por la que el oro ha tenido últimamente tan buen desempeño, parece lógico esperar que el precio del metal amarillo siga subiendo, rebase el máximo histórico (no ajustado a la inflación) de alrededor de 1,923 dólares la onza y supere los 2,000 dólares en el proceso.

El oro se ubica al día de hoy en unos 1,770 dólares la onza. El precio ha subido más de un 12% desde principios de año y ha escalado 6.5% tan solo en el último mes. El rally del oro comenzó a acelerarse hace unas semanas, a raíz del plan del Banco Central Europeo (BCE)  de comprar bonos de países soberanos en problemas.

La Reserva Federal de Estados Unidos (Fed) siguió el ejemplo del BCE y lanzó la QE3 apenas una semana después. Los bancos centrales de Japón e Inglaterra también están implementando medidas de flexibilización monetaria y con la desaceleración de la economía china, no sería una gran sorpresa si el Banco Popular de China anunciara pronto su tercer recorte a la tasa de interés en el año.

Sumemos todo lo anterior y el panorama pinta muy alcista para el oro. Que los bancos centrales estén imprimiendo dinero a lo loco conllevará, en última instancia, a una depreciación en el valor de las monedas de los países en ciclos de flexibilización monetaria, así como a la inflación. Y la inflación es la mejor amiga del oro.

"Yo no soy un forofo del oro. Pero creo que el oro puede subir mucho más. No hay una cifra para el precio del oro que barajes que pueda sorprenderme", apunta Ron Carson, fundador y CEO de Carson Wealth Management Group en Omaha. "Si la Fed y otros bancos centrales siguen acumulando más deuda, los precios de las materias primas se irán por las nubes".

Carson, quien tiene participaciones en la empresa minera Goldcorp así como en el fondo cotizado del sector iShares MSCI Global Gold Miners, dice que los inversionistas deben tener cierto grado de exposición al metal en sus carteras. Pero no deben exagerar. En su opinión, una asignación del 10%, dividida entre el producto real y las acciones de las compañías mineras, es la adecuada.

Rob Lutts, presidente de Cabot Money Management en Salem, Massachusetts, coincide. Él está aconsejando a los clientes tener entre 10% a 12% de su cartera en activos de oro.

Lutts recomienda el fondo cotizado SPDR Gold Shares ETF, que invierte en lingotes de oro, así como la minera Barrick Gold y el fondo cotizado Market Vectors Gold Miners ETF.

Lutts advierte que el error más grande que cometen algunos inversores cuando desestiman el oro es olvidar que a los bancos centrales les tomará muchos años solucionar los numerosos problemas monetarios del mundo. Y mientras los bancos estén recurriendo a la flexibilización, el oro saldrá beneficiado.

"Cuando primero empecé a recomendar el oro a 400 dólares la onza, la gente pensaba que sólo podía llegar a los 1,000 dólares. Pero lo que ha cambiado en los últimos años es la noción de cuán temporal es toda esta flexibilización monetaria".

En esa línea, los economistas de Goldman Sachs predijeron recientemente que el programa QE3 de la Fed podría ascender, en última instancia, a los 2 billones de dólares y durar hasta 2015. Lutts agrega que la cantidad de dinero que el BCE tendrá que gastar en Grecia, España y otros países debería ser "importante y todavía desconocida".

Por supuesto, los inversionistas siempre deben tener cuidado de no dejarse seducir por el rendimiento. Pero tampoco es inteligente concluir simplemente que porque un activo ya ha aumentado en valor, ahora le toca bajar bruscamente de forma rápida.

Apple comenzó su milagrosa carrera alcista hace una década con una acción que cotizaba a un sólo dígito. Cualquier inversionista que pensó que Apple sólo podía subir a 50, 100, 200, 300, 400, 500 ó 600 dólares se ha equivocado tremendamente. La acción hoy está cotizando alrededor de los 700 dls.

Pero atención, no estoy tratando de sugerir que el oro es el nuevo Apple. El oro, después de todo, es un activo que no produce nada. Su valor radica en la oferta y la demanda.

Con todo, el oro también se podría beneficiar en los próximos años de la fuerte demanda de China, India y otros mercados emergentes. Para muchos inversionistas, el oro no es solamente una alternativa a la divisa o una cobertura contra la inflación. Lutts cree que el oro podría alcanzar los 3,000 dólares en los próximos tres a cinco años.

"Más inversionistas institucionales pueden subirse al tren y hacer que el oro suba aún más", dice.

Un precio objetivo de 3,000 dólares para el oro puede sonar de entrada como una predicción descabellada. Pero no hace tanto tiempo muchos se reían de los pronósticos de 750 dls, 1,000 y 1,500 dólares para la onza áurea.

A menos que la economía dé un giro súbito para mejorar, o que los bancos centrales decidan que no pueden seguir apoyando ad infinitum a los mercados financieros con flexibilización cuantitativa, el oro bien puede seguir subiendo.

Las opiniones expresadas en este comentario son responsabilidad exclusiva de Paul R. La Monica, quien no posee ninguna posición accionaria individual aparte de Time Warner y Abbott Laboratories.

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