Ricos de EU ‘inflan’ recuperación

La fortaleza de los consumidores en los últimos meses podría ser una ilusión, dice Stephen Gandel; el gasto se enfoca en los artículos de lujo, mientras el consumo en el otro extremo sigue estancado.
ricos  (Foto: Getty)
Stephen Gandel
FORTUNE -

Una de las razones que quizás haya motivado a Ben Bernanke a pensar que es hora de que la Reserva Federal retire su programa de estímulo son los consumidores estadounidenses.

Durante un discurso en el Council on Foreign Relations pronunciado la semana pasada, al gobernador de la Fed, Jeremy Stein, se le preguntó qué creía que impulsaba el crecimiento económico, y él respondió que los consumidores eran una de las principales razones de su optimismo. "En términos generales, los consumidores parecen estar mostrando algunos signos de fortaleza".

Y así puede juzgarse, pues a pesar del aumento al impuesto sobre los salarios, las licencias sin sueldo impuestas por algunas dependencias gubernamentales y el resto de los recortes presupuestarios, los consumidores en general están gastando más este año. Pero eso puede ser una ilusión.

Y justo la semana pasada tuvimos una prueba de ello. El miércoles, el Gobierno informó que la economía creció 1.8% en el primer trimestre, por debajo de la estimación previa de 2.5%. La principal causa de ese ajuste a la baja fue el gasto del consumidor. Los estadounidenses no abrieron su cartera tanto ni tan a menudo como originalmente se pensaba.

Es más, la mayor parte de ese gasto se hizo en artículos costosos. De hecho, si reparamos en el gasto en servicios básicos (gas, luz, etc.), con un invierno más frío que hace un año, y la compra de artículos cotidianos, como las comidas, notamos que estos apenas crecieron.

El jueves, el Gobierno dijo que el gasto de los consumidores repuntó en mayo, pero volvió a mostrar un panorama similar. Gran parte del aumento del gasto provino de las compras de automóviles y mejoras en la vivienda. Si excluimos esos rubros, no hubo en realidad mucho crecimiento.

El economista del Center for Economic and Policy Research, Dean Baker, sospecha que lo que realmente está impulsando las cifras del consumo no es que las finanzas de los estadounidenses promedio hayan mejorado, sino que lo que estamos viendo es un impulso proveniente de los dividendos especiales que las empresas pagaron a fines del año pasado con el objeto de evitar las alzas impositivas del llamado precipicio fiscal.

Y esos dividendos fueron a parar sobre todo a los bolsillos de los estadounidenses ricos. La evolución positiva del  mercado bursátil también sirvió en gran medida para mejorar las finanzas de los más acomodados. Eso puede explicar por qué los artículos de mayor precio están aumentando más rápido que el gasto en general.

La preocupación, por lo tanto, es que cuanto más tiempo pase desde el pago de esos dividendos, junto con el hecho de que el mercado de valores se ha estancado recientemente, el gran aumento en el gasto de los estadounidenses ricos podría desaparecer también.

El director de Retail Metrics, Ken Perkins, sostiene que las tiendas de lujo han salido más airosas que otras tiendas incluso desde los primeros días de la recuperación. Pero señala que la brecha entre los minoristas como Tiffany -que venden a los estadounidenses ricos- y los establecimientos más populares como Target se ha ampliado este año. Perkins destaca que Wal-Mart, por ejemplo, ha estado añadiendo más y más artículos básicos a su oferta en un esfuerzo por aumentar las ventas.

"Eso refleja directamente el hecho de que los clientes de Wal-Mart no tienen mucho dinero para gastar al margen de las necesidades del hogar", apunta Perkins.

Durante un tiempo, cuando los economistas hablaban del gasto de los consumidores en esta recuperación, hablaban de un gasto parejo. Tanto las tiendas de descuento como las tiendas de lujo iban bien. Ahora, la balanza parece estar inclinándose hacia un extremo, e incluso esa bonanza podría no durar.

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