Techo de deuda, el tiempo corre en EU

Los legisladores de EU tienen el poder para evitar una crisis que puede derivar en una recesión; varios países y organismos han urgido ya a Washington a elevar el límite de endeudamiento.
capitolio  (Foto: Getty)
Rich Barbieri

Se agota el tiempo para que el Congreso estadounidense eleve el techo de deuda. El próximo jueves, el Departamento del Tesoro sólo contará con el dinero que le resta (el que queda en sus arcas más lo que ingresará en estos días) para pagar las cuentas del Gobierno del país.

Y después de ese punto, los pagos superarán a los ingresos y al dinero disponible en algún momento determinado. Así que algo tendrá que sacrificarse. Alguien, tal vez los adultos mayores que reciben pagos de la seguridad social, no recibirá su pago a tiempo. Es así de simple.

Además, la reacción en los mercados muy probablemente será negativa. La única pregunta es qué tan negativa.

El mercado bursátil acaso se desplome. Los baratísimos costos de endeudamiento del Gobierno estadounidense quizás aumenten. En el peor de los casos, los engranajes del sistema financiero podrían atascarse, pues la deuda del Tesoro es un lubricante de suma importancia.

Algunos economistas temen una recesión que destruirá el empleo si persiste esta crisis del techo de la deuda. Ello se debe a que el resultado real de no subir el límite de la deuda sería un recorte masivo y abrupto en el gasto federal.

La única buena noticia es que esta última crisis manufacturada en Washington tiene un obvio interruptor para activarla o desactivarla. No es demasiado tarde, los legisladores pueden desactivarla ahora, aún pueden pulsar el botón de ‘apagado'.

¿Pero lo harán? El veterano experto en presupuesto Stan Collender, quien alguna vez fuera asesor demócrata en el Congreso, dice que las probabilidades de que el Congreso eleve el techo estatutario de la deuda antes del jueves son 50/50, como lanzar una moneda al aire.

"Uno de los mayores problemas con la situación actual que combina el shutdown o cierre gubernamental y el techo de la deuda es que nadie tiene la seguridad de que la persona con la que está negociando tiene autoridad para acordar algo", escribió Collender el domingo. Así que el mundo aguarda.

Más información: Techo de deuda, la lucha que viene en EU

China y Japón, que poseen entre ambos 2.4 billones de dólares en deuda estadounidense, han hecho saber que esperan que Washington actúe de manera responsable.

Por su parte, el mercado de bonos del Tesoro ha mostrado señales de advertencia en los últimos días, pues los compradores de algunas notas a corto plazo han exigido tasas más altas.

Al mismo tiempo, los directivos empresariales han alertado sobre las presiones que sus negocios enfrentarían en el peor de los escenarios.

Es difícil no retrotraerse a lo ocurrido hace cinco años. Por estas mismas fechas en octubre del año 2008, había pasado un mes de la quiebra de Lehman, y el crédito se había congelado a escala mundial.

Las acciones habían caído pero el 13 de octubre se dispararon un vertiginoso 10%. El Tesoro estaba a punto de implementar el nuevo rescate TARP de 700,000 millones de dólares aprobado por el Congreso con un margen muy estrecho. Además, la Reserva Federal y otros bancos centrales estaban trabajando a destajo inyectando dinero en el sistema. Así que los inversores pensaron que tal vez lo peor ya había pasado.

Evidentemente, resultó que no era así, y hubo muchos momentos más oscuros en los meses siguientes. Citigroup casi colapsa. El gobierno intervino para administrar las quiebras de General Motors y Chrysler. Lo peor de todo, aparecieron informes tras informes de recortes de empleo que devastaron la economía y trastornaron las vidas de los estadounidenses.

Cinco años más tarde, los bancos y la economía son mucho más fuertes. Pero el Congreso puede poner a prueba esa fortaleza si no consigue elevar el techo de la deuda.

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