Huida de emergentes, ¿reacción excesiva?

Los inversores homologan erróneamente la realidad de los mercados en desarrollo, dice Dan Steinbock; pese a que aún representan cierto riesgo, cuentan con sistemas bancarios y financieros saludables.
inversionistas  (Foto: Getty)
Dan Steinbock*
NUEVA YORK -

Durante años, el mantra del mercado era que los mercados emergentes representaban el crecimiento futuro. Últimamente, sin embargo, los inversionistas han retirado niveles récord de capital de esas economías, desde Brasil a la India. Esa salida es una reacción desproporcionada; numerosos inversores y analistas se están centrando en las fluctuaciones a corto plazo en lugar de mantener la vista en las perspectivas a largo plazo de los mercados emergentes.

A pesar de que el ritmo de esos retiros ha disminuido, los fondos de mercados emergentes experimentaron salidas masivas que ascendieron a más de 33,000 millones de dólares en las 15 semanas previas a febrero, según Morgan Stanley.

Varios eventos contribuyeron a la zozobra, entre ellos la crisis monetaria de Argentina, las señales de que la economía china se está desacelerando, así como la inestabilidad política en Turquía, Ucrania y Tailandia.

Los inversionistas se mostraron reacios al riesgo, y decidieron mejor apostar su dinero en economías avanzadas e ignorar algunos datos no tan halagüeños de Reino Unido y Estados Unidos. La medida que tomó la Reserva Federal estadounidense de reducir sus compras masivas de bonos tampoco ayudó a los mercados emergentes, contribuyó a una liquidación global.

Artículo relacionado: EU responde a críticas de emergentes

Los mercados, no obstante, se calmaron esta semana cuando las principales economías del mundo, incluido Estados Unidos, prometieron en la reunión del G20 que sus bancos centrales estarían atentos y tomarían en cuenta los “impactos” que acarrean los ajustes de política monetaria, si bien EU no indicó ningún cambio en el enfoque actual de la Fed.

No obstante, si la volatilidad volviera a presentarse en un futuro próximo, no demuestra que los inversores están “regresando” a los mercados japoneses, europeos o estadounidenses. Más bien, refleja la incertidumbre de los inversores en una época en que no se entienden cabalmente ambos mercados, ni los emergentes ni las economías avanzadas que a duras penas salen de sus crisis de deuda.

Los mercados emergentes están lejos de ser un grupo homogéneo, son muy distintos entre sí, y el problema es que los inversionistas suelen, equivocadamente, agruparlos. En la mayoría de las economías emergentes, el PIB per cápita por paridad del poder adquisitivo varía de 2,000 a 9,000 dólares (China), o incluso 16,800 dólares (Rusia).

Artículo relacionado: Los emergentes dividen a Wall Street

El PIB per cápita de la emergente Corea del Sur, de 32,000 dólares, es todavía mayor, por encima incluso de la media de la Unión Europea, así como de otras economías desarrolladas, entre ellas Italia y España. En Taiwán, el PIB per cápita es de unos 39,000 dólares, casi el mismo que el de Suecia y Alemania y más alto que el PIB de Reino Unido, Japón y Francia. Así pues, no se tratan de mercados emergentes típicos.

Inclusive algunas de las más prestigiosas casas de inversión desatienden estas diferencias y otras distinciones críticas. Y en consecuencia utilizan modelos muy complicados para generar proyecciones que tienen un valor dudoso.

Mucha atención han recibido los “cinco frágiles”: India, Indonesia, Brasil, Turquía y Sudáfrica. Los mercados se han centrado en los desafíos internos de estas cinco naciones, sobre todo los retos fiscales y el déficit en cuenta corriente, la caída del crecimiento, la inflación excesiva y la incertidumbre política. Pero los mercados han ignorado que el potencial de crecimiento de las economías emergentes se ve afectado por diferentes condiciones de crecimiento regional, y diferentes niveles de desarrollo económico.

Artículo relacionado: México, el menos expuesto a volatilidad

Además, estos países se han visto afectados por factores económicos externos. Debido a su relación con Estados Unidos, algunos se han visto expuestos a las entradas de “dinero especulativo” en el pasado y a la actual disminución del estímulo de la Reserva Federal. Otros se han visto afectados por las reducidas perspectivas de crecimiento de China y el final del súper ciclo de los commodities.

La verdadera pregunta es por qué los “cinco frágiles” deberían ser castigados ahora, siendo que muchos de ellos llevan tiempo afrontando desafíos estructurales.

Ciertamente, en el corto plazo, muchos se enfrentan a difíciles sacrificios, aunque no necesariamente el riesgo de una crisis económica a gran escala. Después de todo, hoy en día estas economías tienen sistemas bancarios y financieros más saludables, ratios de deuda tolerables, tipos de cambio flexibles y grandes reservas. En el mediano y largo plazo, gozan de perspectivas prometedoras, gracias al sólido potencial de crecimiento.

En el futuro, las economías emergentes concentrarán una mayor proporción del crecimiento mundial. Pero no será un camino fácil. La promesa del crecimiento potencial no es idéntica al crecimiento real. Algunos países ganarán, otros perderán.

Inicia el día bien informado
Recibe todas las mañanas las noticias más importantes para empezar tu día.

Sin embargo, los inversionistas que confunden las fluctuaciones cortoplacistas con el potencial a largo plazo tienen más que perder.

*Dan Steinbock es director de investigación de negocios internacionales en el centro de estudios India, China and America Institute y profesor invitado del Shanghai Institute for International Studies con sede en China y del EU Center con sede en Singapur. Para más información, consulte http://www.differencegroup.net

Ahora ve
México, EU y Colombia dialogan para combatir en conjunto el consumo de drogas
No te pierdas
×