Autoconstrucción, apuesta para viviendas

En México 6 millones de familias con ingresos menores a 5 salarios mínimos son un mercado potencial; el déficit de casas para personas de escasos recursos representa un nicho de negocios.
Depas online  El mercado de bienes raíces se transformará con eCommerce en los próximos años.  (Foto: Thinkstock)
Carmen Luna
CIUDAD DE MÉXICO (CNNExpansión) -

El déficit de hasta seis millones de casas para la población de la llamada base de la pirámide –integrada por los hogares con ingresos menores a los cinco salarios mínimos-, ha despertado el interés de desarrolladores de vivienda que apuestan por la autoconstrucción como modelo de negocios, aseguraron especialistas.

El déficit total de hogares mexicanos suma nueve millones de familias, de las cuales tres millones pueden ser atendidas por las instituciones de Gobierno como el Instituto del Fondo Nacional de la Vivienda para los Trabajadores (Infonavit) o el Fondo de la Vivienda del Instituto de Seguridad y Servicios Sociales de los Trabajadores del Estado (Fovissste), mientras que para los seis millones restantes han comenzado a crearse alternativas.

Iniciativas como ¡Échale! a tu Casa, Ayúdame que yo también soy mexicano, el Fondo Económico para el Desarrollo Empresarial (Fomepade) y el programa Patrimonio Hoy de Cemex, entre otros, son proyectos que han impulsado los procesos de autoconstrucción de hogares.

¡Échale a tu Casa! apoya a poblaciones con ingresos menores a cinco salarios mínimos que cuentan con un terreno y trabaja de la mano de la Comisión Nacional de la Vivienda (Conavi) y un intermediario financiero como el Fideicomisos Instituidos en Relación con la Agricultura (FIRA), Financiera Rural o algún acreditado por la Sociedad Hipotecaria Federal, explicó Francesco Piazzesi, fundador y director del programa de autoproducción de vivienda.

“El beneficiado debe ahorrar el 10% del valor de la vivienda (220,000 pesos), la Conavi otorga un subsidio de entre 25% a 30% y el resto se busca con un crédito de un intermediario y la gente construye las casas con material sustentable”.

Otro ejemplo es “Ayúdame que yo también soy mexicano”, que apoya a comunidades de alta y muy alta marginación con la colaboración de la Comisión Nacional de Vivienda (Conavi), el Fideicomiso Fondo Nacional de Habitaciones Populares (Fonhapo) y donativos de empresas relacionadas con la construcción para que las familias construyan casas de hasta 120,000 pesos.

“Se hace un diagnóstico de la comunidad para ver su capacidad de pago y armar una solución adecuada para cada familia, luego se forman grupos para que se construyan las viviendas”, comentó Christopher Gebara, presidente de la asociación.

Las familias de la base de la pirámide pueden sufragar un préstamo para la construcción o mejoramiento de su vivienda, siempre que los productos financieros se diseñen considerando su realidad, que incluye informalidad laboral o salarios bajos, falta de garantías apropiadas y un ingreso fluctuante, apunta un reporte del Banco Interamericano de Desarrollo (BID).

“Es rentable el tema de otorgar crédito si se reúne una demanda de 30 o 50 casas, un intermediario tiene los clientes necesarios. En 2010 solo había un intermediario y un desarrollador (nosotros) ahora hay 20 intermediarios y 20 desarrolladores para esta población”, comentó Piazzesi.

Otra iniciativa exitosa es el Fomepade, señala el BID, que proporciona un producto clave para préstamos sin garantía y a largo plazo para viviendas. Se enfoca en las familias con ingresos insuficientes para calificar a préstamos hipotecarios y que tenían que recurrir a la construcción progresiva de sus viviendas combinando sus ahorros y créditos de consumo.

Base la de pirámide una oportunidad de negocios: BID

Los mercados de la vivienda para la base de la pirámide urbana en toda la región de América Latina y el Caribe representan una importante oportunidad de negocios, señala el estudio del BID, en donde puntualiza que ya es el segundo mercado más grande en el mundo, con inversiones anuales de casi 56,700 millones de dólares.

En México los mercados de vivienda de la base de la población urbana alcanzan los 16,000 millones de dólares en gastos anuales, agrega el Banco en su estudio ‘Varios caminos hacia una nueva vivienda’.

No obstante, la falta de una casa adecuada representa un problema en toda la región en donde 40% de las familias reside en un hogar irreparable, sin título de propiedad, acceso a agua o instalaciones sanitarias, materiales de construcción apropiados o espacio suficiente y se estima que para 2015 la brecha crecerá en 10%.

Por lo que los propietarios optan por la autoconstrucción, lo que a su vez encarece y demorara el proceso para las familias; sin embargo, es la única solución para este segmento de población que generalmente se encuentra en el sector informal de la economía. Como consecuencia, más del 25% la población urbana de América Latina y el Caribe reside actualmente en asentamientos irregulares.

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