El cocinero del Ejército Mexicano

Manuel Burgos Elenes invirtió 50,000 pesos para crear 16 guisos enlatados para los militares; así inició "marcialmente" su marca Mi Cocina, que ahora tiene clientes en Japón, EU y España.
Manuel Burgos, dueño de Mi Cocina. (Patricia Madrigal)
Nora Vasconcelos

Hace 16 años, Manuel Burgos descubrió que la única forma de cerrar un gran negocio era meterse hasta la cocina, y lo hizo. En 1991 se acercó al 31 batallón del Ejército Mexicano para ofrecer arroz y frijol, ya que en ese entonces tenía un negocio de venta de semillas. Tras esa experiencia, se le ocurrió que también podría venderles comida procesada.

Sin más armas que su intuición y la asesoría del laboratorio de alimentos de la Universidad Autónoma de Sinaloa, Burgos empezó a maquilar salchichas enlatadas y más. “Primero me pidieron un picadillo, luego, un bistec ranchero. Yo a todo les decía que sí. Así empecé a ser cocinero”. Invirtió 50,000 pesos y meses de experimentación para crear 16 guisos para el ejército, en latas de un kilo.

Para 1993 ya producía 300 unidades diarias, pero se enfrentó a un nuevo reto: las latas eran poco prácticas para los militares. Primero intentó con alimentos deshidratados, “pero los mexicanos acostumbramos platillos caldosos”. Luego accedió a la tecnología coreana e israelí para empacar alimentos al alto vacío en bolsas de plástico, que podrían durar hasta 10 años sin conservadores, les llamó ‘bolsa militar’.

El director general de Comunicación Social de la Sedena, general brigadier Mario Lucio González Cortés, comenta que la ‘bolsa militar’ se usa para el consumo de sus elementos que realizan operaciones donde no es posible conseguir alimentos frescos.

En 2006, Burgos pensó que si el producto era exitoso para el ejército, también podría comercializarlo y creó la marca Mi Cocina. “Lo que nos atrajo para distribuir este producto es su empaque atractivo y la caducidad de tres años”, afirma Rodolfo Morales, gerente de Regio Distribuidora, de Monterrey.

Burgos recibió ayuda del gobierno sinaloense, que incluyó a Mi Cocina en ferias de alimentos, con lo que pudo contactar a posibles clientes en Japón, EU y España. José Luis López Valle, director de Mipymes de esa entidad, afirma que Mi Cocina “tiene un gran potencial por la innovación de sus productos y la tecnología de empaque”.

Por ahora, Burgos espera facturar 15 mdp. En breve construirá una planta de 5,000 m2, lo que le permitiría cuadruplicar su capacidad productiva actual hasta 50,000 unidades diarias. En tanto, tramita su certificación internacional TIF.

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