ISO para responsabilidad social

Una nueva generación de profesionistas se capacita para orientar a las empresas en el tema soci la nueva norma se hará llamar ISO 2600 y saldrá para el 2010.
Victor Hugo Martín, Brunnet Ortega, Carlos Muñoz, Iker Pinon  (Foto: )
Carlos Gutiérrez Bracho

En 2006, Michael Layton coordinó una investigación titulada ¿Cómo donan las empresas en México? El resultado fue revelador: dan sin fijarse a quien y apoyan proyectos asistenciales sin medir el impacto de la inversión. Además, detrás hay directivos con poca información, coordinadores de recursos humanos o ejecutivos de relaciones públicas.

Layton hizo este estudio apoyado por el Instituto Tecnológico Autónomo de México (ITAM) y Fondo Unido, filial de United Way International. “Algo que descubrimos fue la falta de preparación de la gente que maneja programas de responsabilidad social y filantropía corporativa. Falta oferta de capacitación en esta área. De parte de las universidades, no hay mucha formación”, asegura Layton, director del Proyecto sobre Filantropía y Sociedad Civil del ITAM.

Por ello, creó el Seminario de Filantropía Corporativa y Responsabilidad Social Empresarial (RSE), en conjunto con Alternativas y Capacidades, una organización que busca contribuir al desarrollo social, por medio de la formación de recursos humanos. Es un curso abocado a dar elementos y conocimientos a la gente que maneja estos programas dentro de las compañías.

Forma parte de un creciente número de opciones educativas que buscan sintonizar a las empresas con las discusiones sobre qué es y qué no es la RSE y a profesionalizar el desarrollo de este pensamiento y estrategias. “El interés de nosotros es que la gente pueda tomar decisiones informadas sobre dónde hacer una inversión social”, explica Adriana Abardía, coordinadora de Fortalecimiento Institucional de Donantes de Alternativas y Capacidades.

Hay alternativas de formación en distintos formatos y regiones del país. Cemex, el Banco Mundial y el Tec tienen un seminario de capacitación en línea. La Universidad Anáhuac ofrece una maestría presencial en la Ciudad de México que comenzó hace cuatro años con 35 inscritos, y ahora tiene 150. Para 2013 esperan que 550 alumnos hayan pasado por sus aulas, dice Zulima García, coordinadora académica del programa. Empresas como Grupo Modelo, Ernst & Young, Banamex, Bristol Mayer, Colgate Palmolive, Genomma Lab y HSBC envían a sus empleados al programa, que hace énfasis en ética empresarial, desarrollo de proyectos y medición del impacto social.

El Centro Mexicano para la Filantropía (Cemefi), la Coparmex y el Consejo Mexicano para el Desarrollo Económico y Social también se han preocupado por formar en RSE. Este tema “debe ser entendido como una filosofía, un cambio en la cultura organizacional, inmersa en la estrategia corporativa”, comenta García.

Para Jorge Ortiz, se trata de “un nuevo principio de cultura organizacional”. Él es gerente de Cursos In Company, en la firma Promoción Empresarial, que promueve un congreso con la Coparmex, el Grupo Fidalex y la revista Ganar-Ganar. En este congreso anual presentan “casos de éxito” que detectan a través del Cemefi.

En el ITAM prevén repetir el seminario en octubre. “Lo ideal sería volverlo un diplomado con un valor curricular más alto y poder abordar con más profundidad todos los temas”, dice Adriana Abardía. Por lo pronto, harán un seguimiento y asesoría de los proyectos y planes de acción de sus ex alumnos cada seis meses, durante año y medio.

Y las áreas de oportunidad laboral están surgiendo. La Universidad Anáhuac, sin proponérselo, se ha convertido en bolsa de trabajo. Las empresas buscan, ahí, a profesionistas formados en RSE. Su campo de acción va desde los gobiernos federal, estatal y municipal, la investigación en desarrollo social y profesores hasta directivos en fundaciones privadas y sociales. Además, pueden ser consultores en RSE, ya que, como asegura García, “la ISO 26000 es la nueva norma que se está creando y que saldrá para 2010. Se trata de la norma de responsabilidad social”.

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