El lado empresarial de Jennifer Aniston

La actriz es la imagen pero también copropietaria de la firma de productos de belleza Living Proof; la marca ha dado a la actriz una perspectiva de negocios con sus champús y tratamientos científicos.
Jennifer Aniston  (Foto: Fortune)
Colleen Leahey

Hay algo confuso acerca de Rosemary Moran. Bueno, mejor dicho, hay algo confuso acerca de los ojos de esta mujer de 63 años de edad. Vistos de forma separada, cada lado de la cara de Moran cuenta una historia muy diferente. La piel debajo de su ojo izquierdo se hunde convirtiéndose en una bolsa digna de cualquier mujer de edad avanzada. ¿Pero el lado derecho? Está tenso, con el soplo saludable de una mujer 20 años más joven.

Moran muestra su mirada curiosamente desigual en Living Proof, la empresa de belleza comenzada en 2005 por Polaris Partners que ha recaudado más de 50 millones de dólares en financiamiento y que presume a la actriz Jennifer Aniston como portavoz e inversionista.

A pesar de su enfoque en la estética, la sede de Living Proof se ubica en medio de gigantes de la biotecnología como Amgen y Biogen en Cambridge, Massachusetts. La ubicación es estratégica: está a algunas cuadras del laboratorio del científico del Instituto Tecnológico de Massachusetts (MIT, por sus siglas en inglés) Robert Langer, donde la tecnología de los productos Living Proof comienza.

Neotensil, el adhesivo transparente que comprime la piel bajo el ojo derecho de Moran, es la prueba viviente de desarrollo más reciente surgido del equipo de Langer. Fue construido a partir de Strateris, una marca registrada desarrollada por la Dra. Betty Yu, una experta en la administración de medicamentos transdérmicos, y por los dermatólogos Rox Anderson y Barbara Gilchrest. Strateris, una película de polímero 'utilizable' que imita la fuerza y elasticidad de la piel joven, se coloca encima de la piel flácida y la moldea. Piensa en ella como el equivalente facial de la ropa interior para contraer el abdomen Spanx. Sus efectos duran hasta por 16 horas, y alcanzan un máximo tres horas después de la aplicación.

La compleja ciencia detrás de Strateris no es nueva para Living Proof. Su línea de cuidado para el cabello —de la cual Aniston es la imagen— también está cubierta con las huellas de Langer. “Mucho de lo que hacemos en el MIT es trabajo fundamental que puede ser aplicado en todos los ámbitos”, explica Langer.

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Uno de los ingredientes utilizados en el champú de Living Proof, el agente para dar volumen Polyalkylaminoester-1 (PBAE), fue desarrollado a partir de una biblioteca de decenas de miles de polímeros que Langer y sus colegas organizaron para estudiar la terapia génica. “Al crear nuevos polímeros, se puede resolver todo tipo de cosas, ya se trate de cáncer o de terapia génica o de cuidado del cabello”.

Langer incursionó en el mundo de la belleza gracias al socio fundador de Polaris Jon Flint. A pesar de ser padre de cuatro hijas, Flint nunca estuvo interesado en el cuidado del cabello y la piel hasta que escuchó acerca de la venta de Bumble and Bumble a Estée Lauder en 2000, por 100 millones de dólares, según reportes. Llamó a un asociado de Polaris y le pidió que reuniera informes de la industria y que comprara “literalmente docenas” de productos para el cabello y la piel.Al colocar los productos uno a un lado del otro, Flint se dio cuenta de que todos los ingredientes de las botellas —aunque formulados de manera distinta— eran prácticamente idénticos. “Esto es un negocio”, se dijo a sí mismo, e inmediatamente llamó a Langer.

El par organizó a un grupo de cinco científicos que no tenían experiencia previa en belleza y les pidió que crearan productos para la piel y el cabello que produjeran resultados que “se pudieran ver desde el otro lado de la habitación”. Langer dice que el reto era fácil. “La competencia era tan mala. Había muy poca innovación en comparación con lo que se observa en la industria farmacéutica. En cierto modo, era algo fácil de alcanzar". Sin embargo, un laboratorio lleno de científicos no crea automáticamente un producto reconocido.

Living Proof reclutó a Aniston en octubre de 2012. A pesar de que estaba vendiendo un número decente de productos a través de QVC (10 millones de dólares en su primer año, dice Flint) y en tiendas como Sephora y Ulta, necesitaba la fuerza de una celebridad para llamar la atención.

La ex jefa de mercadotecnia de PepsiCo Jill Beraud se convirtió en la presidenta ejecutiva de la empresa a finales de 2011 y Flint ayudó a reclutar a la estrella de primera línea. Junto con su estilista desde hace mucho tiempo Chris McMillan, Aniston probó el champú Living Proof durante tres meses. El equipo de investigación y desarrollo de la empresa la llevó entonces a su laboratorio, y le mostró la ciencia detrás de los champús, un recorrido que recordaba a una clase de química de la escuela preparatoria. “Y ésa era la única materia en la que era buena”, ríe Aniston.

Pero había un truco. Living Proof quería algo más que un portavoz; querían a alguien que hiciera una inversión emocional y financiera en el éxito de la empresa. “Recuerdo que pensé: '¿Es esto la vida real?'”, dice Aniston. Ella se convirtió en copropietaria de la empresa hace poco más de un año, y lanzó la campaña del Perfect Hair Day con McMillan. Desde que Aniston se unió, Beraud dice que el negocio se ha duplicado. (El Women's Wear Daily reportó que los ingresos son de alrededor de 100 millones de dólares).

Aniston no está preocupada por el riesgo de tener un interés financiero en la empresa. “No estoy nerviosa porque creo mucho en ella. Sólo estoy esperando que suceda”. Tanto es así que ella asiste en las decisiones de producto: Convenció recientemente al equipo de no cambiar la fragancia del champú y también ayudó a diseñar una tienda que pronto abrirá en Cambridge. “(Al ser más que) la cara de un producto, tienes mucho más inversión en ello y quieres que sea grandioso. Quieres que funcione. Quieres que signifique lo que afirma”.

A pesar de su amor por el champú Living Proof, no esperes que Aniston promocione el Neotensil. Como la cara de la marca de cuidado para la piel Aveeno, a la actriz no se le permite promover oficialmente otro producto para el cuidado de la piel. Pero Beraud dice que Aniston podrá seguir trabajando con las dos marcas porque Neotensil no es competitivo con los productos de Aveeno.

Neotensil sólo se vende a través de la red de médicos de Valeant —Living Proof llegó a un acuerdo de distribución de 75 millones de dólares con la empresa farmacéutica en enero, el cual divide las ganancias en un 60/40—; y cuesta 500 dólares por 7 semanas de uso.

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Langer dice que el Neotensil es sólo el comienzo para Strateris. “No soy un experto en lo que va a suceder después, puedo decir lo que podría pasar después. “La plataforma puede ser utilizada para resolver la celulitis, problemas de la piel como la psoriasis ayuda y la xerosis, o permitir un perfume más duradero. “Hay todo un rango de implicaciones médicas y no médicas donde puedes colocar distintos agentes en este tipo de crema tipo Spanx”, dice Langer.

¿Y cuáles son las esperanzas de Aniston para la empresa? “Sólo quiero que las mujeres sepan que hay algo ahí fuera que realmente funciona y que es digno de su dinero. ¡Y que (Living Proof) simplemente sigue creciendo”.

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