3 hábitos de Buffett que son claves para el éxito

Ser paciente y aprender constantemente han ayudado al inversor a destacar en los negocios; estas lecciones sel oráculo de Omaha pueden aplicarse a cualquier ámbito de la vida profesional.
warren buffett inversores  (Foto: tomada de CNNMoney)
Patrick Morris
NUEVA YORK (CNNMoney) -

Warren Buffett pasó de ser un niño que a los siete años recorría las calles de Omaha vendiendo botellas de Coca-Cola por cinco centavos a un hombre que ahora rige el imperio Berkshire Hathaway que creó, con más de 525,000 millones de dólares en activos.

¿Tienes curiosidad por saber qué hábitos lo ayudaron a llegar hasta allí? Bueno, hay tres que todos podemos y debemos adoptar.

1. Nunca dejes de aprender

En la quincuagésima carta anual a los accionistas de Berkshire Hathaway, Charlie Munger, por largo tiempo el segundo al mando en Berkshire, habló sobre uno de los rasgos más perdurables e importantes que lo llevaron al éxito:

  • "La decisión de Buffett de limitar sus actividades a unas pocas y maximizar su atención en ellas, y seguir haciéndolo durante 50 años, fue un ejemplo excepcional. Tuvo éxito por la misma razón por la que Roger Federer se hizo bueno en el tenis.
  • De hecho, el inversor utilizaba el método ganador del famoso entrenador de baloncesto, John Wooden, que ganó con más constancia después de que aprendió a asignar prácticamente todo el tiempo de juego a sus siete mejores jugadores. Y Buffett perfeccionó la lección, ya que en su caso la práctica de su talento se concentraba en una sola persona, no siete, y su talento mejoró y mejoró a medida que maduraba durante 50 años”.

En otras palabras, descubrió en qué era bueno y se dedicó a ello en las buenas y en las malas, siempre perfeccionando su habilidad.

En el libro ‘Outliers’ Malcolm Gladwell sugiere que para convertirse en un verdadero experto en algo, interviene cierto elemento de habilidad inherente, pero también está el componente clave de la práctica. Y la clave está en dedicar al menos 10,000 horas de tiempo para convertirse en un verdadero experto. Gladwell afirma: "La práctica no es lo que haces una vez que ya eres bueno. Es lo que practicas lo que te hace ser bueno".

Cita ejemplos como el de Bill Gates, quien cuando cursaba la escuela secundaria se salía a hurtadillas de casa para aprender código informático, o los Beatles, que tocaban ocho horas diarias en varios bares de Hamburgo, Alemania, antes de dominar su oficio.

Y lo mismo puede decirse de Buffett, como él mismo dijo una vez:

"Insisto en que hay que dedicar mucho tiempo, casi todos los días, para sentarse y pensar. Eso es muy poco común en las empresas estadounidenses. Yo leo y pienso. Así que leo y pienso más, y tomo decisiones menos impulsivas que la mayoría de las personas en los negocios. Lo hago porque me gusta este tipo de vida".

Así que no importa a dónde te lleve la vida o lo que hagas, siempre recuerda que aunque nunca llegues a la perfección, la práctica constante siempre te ayudará a estar un paso más cerca.

2. La paciencia es la clave

El mundo a nuestro alrededor se mueve a una velocidad que es difícil entender. Como informó The Wall Street Journal, "Tomó 75 años para que los teléfonos alcanzaran los 50 millones de usuarios, mientras que Angry Birds alcanzó esa meta en tan sólo 35 días".

Otro de los rasgos distintivos y admirables de Buffett es su paciencia. En el 2003, declaró:

  • "Compramos algunas acciones de Wells Fargo el año pasado. Pero la última vez que cambiamos nuestra posición en Coca-Cola fue en 1994, de American Express en 1998, Gillette en 1989, Washington Post en 1973, y Moody’s en el año 2000. Los corredores bursátiles no nos aman".

Pero consideremos por un momento sus palabras en la carta a los accionistas de 2010, en la que dijo que para garantizar el éxito de Berkshire:

  • "Necesitaremos el buen desempeño de nuestros negocios actuales y más adquisiciones importantes. Estamos preparados. Nuestro rifle para elefantes está cargado, y el dedo del gatillo está ansioso”.

Significaba que Buffett tenía la intención de hacer una gran compra, una sola empresa por valor de decenas de miles de millones de dólares. Aunque su dedo en el gatillo estaba ávido de acción en 2010, y la pila de efectivo de Berkshire ahora supera los 60,000 millones de dólares, él sabe esperar en el banquillo hasta que la oportunidad adecuada se presente.

Claro que hay valor en actuar rápidamente si se trata de una decisión obvia y el tiempo es vital, pero por lo demás, todos haríamos bien en dar un paso atrás y mostrar un poco más de paciencia.

3. Reconocer a quien lo merece

Otros de los rasgos es su afán de felicitar al equipo de gestores que le rodean.

Recordemos sus comentarios en 2009 sobre Ajit Jain, quien encabeza Berkshire Hathaway Reinsurance y se baraja como candidato para reemplazar a Buffett al frente de Berkshire: "Si Charlie, yo y Ajit alguna vez estuviéramos en un bote que se hunde… y sólo pueden salvar a uno de nosotros, salven a Ajit".

O sus observaciones sobre Todd Combs y Ted Weschler - cada cual a cargo de una considerable cartera de valores en Berkshire Hathaway - en la carta de 2013:

  • "En un año en el que la mayoría de los gestores de renta variable no pudo superar al S&P 500, Todd Combs y Ted Weschler lo hicieron con soltura. Cada uno ahora dirige una cartera de más de 7,000 millones de dólares. Se lo han ganado. Una vez más debo confesar que sus inversiones superaron las mías (Charlie opina que debería decir "superaron por mucho".) Si estas comparaciones humillantes continúan, no tendré más opción que dejar de hablar de ellos. Todd y Ted también han creado un valor significativo para ustedes en varios asuntos no relacionados con las actividades de sus carteras. Sus contribuciones están apenas comenzando: Ambos hombres tienen sangre Berkshire en sus venas".

O rememoremos los elogios que le dedicó a Tony Nicely en 2005:

  • "Agradezcámosle a Geico -y a su brillante CEO Tony Nicely- por nuestros resultados estelares en el segmento de los seguros en un año plagado de desastres... El año pasado, Geico ganó cuota de mercado, obtuvo beneficios encomiables y fortaleció su marca. Si en 2006 espera un nuevo hijo o nieto, póngale de nombre Tony".

Este hombre, con una fortuna estimada en 70,000 millones de dólares, entiende que el trabajo de los demás es tan importante para su éxito como su propio trabajo. Así que no importa donde estemos, siempre hay que tomarse el tiempo para agradecer a las personas que nos ayudaron a llegar allí.

Adoptar estos tres hábitos nos ayudará sin importar a dónde nos lleve nuestro camino.

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