Una estrella de ballet fusiona las culturas occidentales y orientales

La bailarina española, Tamara Rojo, visitó China para mezclar ambas culturas dentro del ámbito de la danza
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china ballet  china  (Foto: )
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Por: George Webster
Autor: George Webster | Otra fuente: 1
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Nota del editor: En parte un show de cultura, en parte un show de viaje, por seis semanas Fusion Journeys toma a seis estrellas del mundo creativo en un viaje de descubrimiento en un lugar de su elección. Allí, aprenderán de una cultura diferente y crearán algo nuevo inspirados en su experiencia. Mira el show cada lunes, miércoles y viernes desde el 9 de abril hasta el 18 de mayo, durante Connect the World, a las 20:00 hora mundial.

(CNN) — Tamara Rojo es a menudo descrita como la mejor actriz de baile de su generación, probablemente sea cierto.

La prima ballerina con el prestigioso Ballet Real de Londres por más de una década, se garantiza que la presencia de la española en el ensamble llene cualquier teatro en Londres, Nueva York y París.

Sus combinaciones elegantes y arabescos perfectamente formados pueden haber cautivado a audiencias en todo el mundo, pero ¿cómo le irá a la bailarina de 37 años cuando se lance a una cultura de la danza que nunca ha conocido?

Este fue el desafío en el episodio de Fusion Journey de Rojo. Dentro del curso de 10 días, la bailarina clásica viajó desde Londres a Beijing para adentrarse en las tradiciones de la danza china y para crear una nueva pieza inspirada en este encuentro de lo oriental con lo occidental.

Guiada en su viaje por una estrella en ascenso local de la danza china contemporánea, el corógrafo de 34 años Fei Bo, Rojo dijo que la experiencia cambiará cómo piensa sobre la ejecución de su baile para siempre.

En sus propias palabras, esta es la historia de su viaje.

Tamara Rojo: El ballet afecta todo lo que haces. En un nivel físico impacta lo que como y bebo, qué tanto duermo, cuándo salgo. Pero también afecta cómo veo el mundo. Cuando leo un libro, veo televisión, voy al teatro, pienso: "¿Cómo puedo asimilar eso en la forma en que hago arte? ¿Cómo traduzco eso al escenario?".

Esta es una de las razones por las que el viaje a Beijing fue tan emocionante para mí.

El ballet clásico está basado en ideas muy particulares de belleza, muchas de las cuales se derivan del concepto griego de armonía: no mucho, pero no tan poco, todo en proporciones perfectas, todo en buena relación con todo lo demás.

Pero por supuesto, otras formas de arte y culturas tienen diferentes nociones de belleza. Lo primero que observé sobre el ballet chino es que está mucho más influenciado por la filosofía que por algo físico; había mucho más énfasis en el significado.

Estas ideas son normalmente expresadas con pequeños gestos en las manos o la cabeza. Estos movimientos puede que no sean lo más bello, pero comparten un significado cultural, un significado que es entendido por los que lo ven como parte de su tradición, por eso es bello para ellos.

Uno de los principales desafíos que viví allí fue tratar de entender el idioma tan complicado. Mientras siempre admiraba la danza china y asiática a distancia, sentía que nunca podría entender la profundidad del significado, y todo lo que conlleva, hasta que me sumergiera en la cultura de primera mano.

Descubrí que el ballet chino es una forma de arte todavía muy joven. Fue introducida por Madam Mao durante la Revolución Cultural (1966-76) y, recientemente, fue usada como forma de propaganda para el régimen comunista, con heroínas comunistas que eran salvadas por héroes comunistas.

Pero esa parte de la historia es vista con desconfianza por las generaciones más jóvenes, así que en estos momentos el ballet está pasando por una etapa de reinvención. Lo que realmente es sorprendente es que la juventud de China ahora está obsesionada con la incorporación de tradiciones desde antes de la revolución.

Desafortunadamente, mucho de eso se ha perdido, y cuando no pueden encontrar lo que buscaban, lo inventan. Así que lo que llaman danza clásica china realmente sólo tiene 10 o 20 años de vida y tiene pedazos de ballet tradicional, un poco de Kung Fu, un poco de danza contemporánea, un poco de todo.

Después de dos días inmersa en la cultura china, Fei Bo y yo combinamos nuestras influencias de las culturas occidentales y orientales para crear algo nuevo: una fusión de culturas de la danza.

La pieza fue coreografiada por Fei Bo. Quería crear algo sobre un filósofo que tenía un sueño y cuando despertó no estaba seguro en qué realidad estaba.

Y luego recordé una obra española muy famosa por Pedro Calderón de la Barca titulada La Vida es Sueño.

Y es gracioso que exista el mismo dicho en chino, español e inglés, así que pensamos que era la fusión perfecta, la combinación perfecta de culturas para el título.

Mientras que la coreografía fue hecha por Fei Bo, la interpretación fue hecha por mí. Imagina una representación de Hamlet por una compañía teatral china; los actores interpretarían el texto a través de sus tradiciones, y lo que creen que actuar significa, pero esas palabras se quedan intrínsecamente en el inglés. Así que, de alguna manera, no serían en inglés ni en chino.

Mi interpretación de La vida es sueño es la misma. Estaba haciendo pasos creados por el coreógrafo contemporáneo chino y yo fui entrenada en danza clásica europea, así que mi interpretación es donde la fusión ocurrió.

No voy a pretender que en una semana entendí la profundidad de la cultura china o que puedo mover mis manos como una bailarina tradicional china; eso sería ingenuo y arrogante de mi parte.

Sin embargo, encontré que la necesidad de los seres humanos para entender el mundo a través del arte y las historias es universal; sólo tenemos diferentes vocabularios. Me gusta pensar que, en un futuro, mis propias interpretaciones serán enriquecidas con nuevas maneras de comunicarse.

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