La Biblioteca de la Ciudadela, un espacio para los lectores del futuro

La tecnología será protagonista en la Ciudad de los Libros y la Imagen, tanto en la experiencia de lectura como en la arquitectura
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| Otra fuente: CNNMéxico

La memoria y la personalidad de cinco grandes escritores mexicanos convergen en un espacio creado para los lectores del futuro. Se trata de la Biblioteca José Vasconcelos de la Ciudadela, que será transformada en la nueva Ciudad de los Libros y la Imagen.

La remodelación de este recinto representa el rescate del edificio de la Ciudadela que cuenta con más de 200 años de historia, en el centro de la Ciudad de México. Ahí revivirán las bibliotecas personales de Antonio Castro Leal, José Luis Martínez, Jaime García Terrés, Alí Chumacero y Carlos Monsiváis.

Esta primera gran hazaña cultural del siglo 21, como lo describió el cronista mexicano Carlos Monsiváis, es un proyecto cultural vanguardista. Su apuesta por digitalizar más de 216,000 libros lo convierte en un espacio inédito.

"Estamos haciendo un proyecto que no solo es guardar los libros y difundirlos, sino lo que estamos haciendo es digitalizarlos para que alimenten el cerebro de la palabra que se sumará a los cerebros de la imagen y del sonido", dijo a CNNMéxico Consuelo Sáizar, presidenta del Consejo Nacional para la Cultura y las Artes.

La Biblioteca José Vasconcelos de la Ciudadela, junto a la Fonoteca y la Cineteca Nacional, forma parte del Proyecto Cultural del Siglo XXI a través del cual Conaculta busca acercar el legado artístico y cultural del país a un mayor número de personas a través de espacios digitales alimentadas por "cerebros digitales" que perservarán archivos sonoros, audiovisuales y bibliográficos.

El uso de nuevas tecnologías será una constante en estas bibliotecas que se concentran en el llamado "patio de los escritores" de La Ciudadela. Libros con una antigüedad de más de 400 años ahora podrán ser consultados a través de dispositivos móviles como iPads.

Cámaras de 160 megapixeles le dieron a este proceso de digitalización una calidad que permite a los usuarios observar detalles que el ojo no logra percibir en las publicaciones impresas.

Los espacios que albergan el legado de estos cinco escritores jugará también un papel importante en esta nueva experiencia de la lectura, pues en ellos se buscó reflejar la personalidad de cada uno de los escritores.

Los arquitectos Alejandro Sánchez y Bernando Gómez-Pimienta fueron los encargados del proyecto de remodelación del recinto en general, así como del diseño de dos de las bibliotecas personales.

"(La idea) era mantenerlas tal cual como las tenían esos escritores en sus casa, manteniendo el mismo orden de estas colecciones", dijo Gómez-Pimienta.

La colección adquirida más recientemente fue la de Monsiváis, uno de los impulsores de este proyecto cultural. Su biblioteca consta de aproximadamente 24,000 ejemplares, donde destaca una amplia hemeroteca, así como grandes volúmenes de fotografía, arte y grabado.

Para Sánchez y Gómez-Pimienta, era importante que en cada una de las bibliotecas personales de estos personajes de la cultura se plasmara su espíritu. En el caso de la colección de Monsivais, por ejemplo, el pintor oaxaqueño Francisco Toledo diseñó el piso con la figura de un gato, la mascota favorita del escritor.

Preservan lo antiguo con lo moderno

La tecnología no solo estará presente en la experiencia de la lectura, sino también en los espacios que conforman este edificio del siglo 18, el primero en su tipo que tendrá bajo consumo energético y de agua.

En los últimos dos años, el plan maestro de esta remodelación ha consistido en "entender el edificio" que desde 1946 ha sido la Biblioteca México, para que éste guíe a los arquitectos en esta "cirugía", con el fin de recuperar los valores originales del recinto. 

"No solamente redignificando el edificio, sino abasteciéndolo de toda la tecnología vigente, al día en todos los términos de tecnología hidráulica, sanitaria, eléctrica, voz, datos, ahorro de energía, etcétera", dijo Alejandro Sánchez.

Innovaciones en el sistema bioclimático para lograr una mejor preservación de los libros, con salas a 22 grados celsius y 50% de humedad, forman parte del proceso.

El arquitecto Bernardo Gómez-Pimienta espera que este, proyecto, "único" por su magnitud, se convierta en una "pauta y ejemplo para recuperar muchos edificios en el país".

"Los edificios deben tener vida, deben estar activos, y además se mantienen de mejor forma al tener este tipo de actividades (…) un edificio abandonado envejece muy mal", aseguró el arquitecto.

Alejandro Sánchez, quien es conocido por su experiencia en la intervención en recintos antiguos, piensa que "no hay cosa más sustentable que reciclar un edificio histórico, en vez de pensar en construir uno nuevo, pueden aprovecharse edificios que están casi cayéndose, revitalizarlos e inyectarles otros usos".

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