El 'fin del mundo', ¿pretexto para conocer el corazón del mundo maya?

El Gran Museo del Mundo Maya, en Yucatán, es una alternativa para que la gente conozca más de la civilización maya
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| Otra fuente: CNNMéxico

Atraídos por el interés que ha despertado el supuesto fin del mundo inscrito en  códices mayas, al menos 61 mil personas han visitado el Gran Museo del Mundo Maya, que concentra la colección más grande de piezas de esta civilización en México.

"Las profecías mayas encierran misterios que jamás van a ser descifrados, a lo mejor se acaba el mundo y nunca sabremos si eran realidad (las profecías). Yo creo que eso es algo del misterio que envuelve venir a esta región", dijo a CNNMéxico Martha Ornelas, visitante del museo.

El Gran Museo del Mundo Maya fue abierto de manera provisional en septiembre pasado, aunque su inauguración oficial ocurrirá el 21 de diciembre, según información proporcionada a CNNMéxico por la administración del recinto. A partir del próximo viernes, los visitantes podrán apreciar todo el concepto museológico, la sala Maya Max —de tecnología IMAX—, así como librería y tienda.

Hasta el momento, un total de 61,222 personas han visitado las salas temporales del recinto, entre ellos alumnos de 190 escuelas. Además, 27,847 ciudadanos han apreciado el espectáculo de luz y sonido que se proyecta por las noches.

"Mucha gente viene por este asunto de las profecías", añade Juan Carlos Bustos, originario de Mérida y quien considera que su estado está en el ojo del mundo, lo que ayudará a difundir la historia y el legado de los mayas.

Para María del Socorro Sánchez, una turista originaria de Campeche, la difusión sobre el presunto fin del mundo le despertó interés por visitar Yucatán, y en específico, el museo.

"Es muy importante porque no conocíamos mucho de los mayas, ahorita tenemos la oportunidad de que nos están recordando para que conozcan nuestras raíces mayas", dice.

La representación de una ceiba gigante, el árbol sagrado de los mayas, recibe desde lo alto del edificio a los visitantes que se internarán en las cuatro salas del museo, donde exhiben unas 900 piezas de valor histórico, antropológico y arqueológico.

"(Con) el árbol de la ceiba, conocido también como el árbol de la vida y también como el eje cósmico, estás hablando de tres dimensiones, el supramundo, conocido como la parte del cielo, a nivel terrestre y el inframundo, conectado con toda esa biodiversidad. Flora, fauna y otros grupos sociales estaban representados en el eje vertical de su civilización", dijo a CNNMéxico Oscar González, antropólogo e integrante del equipo de guías del museo.

En el recinto, la historia de los mayas es contada en retrospectiva, así que lo primero que verán los visitantes serán objetos, vestuarios y formas de vida del mayab contemporáneo, pasando por el proceso de colonización, decadencia y esplendor de esta civilización.

Las salas cuentan con pantallas interactivas en las que el usuario puede consultar a historiadores, antropólogos y otros especialistas acerca de sus dudas respecto a esta civilización. Uno de los temas más consultados por los visitantes, según los guías de turistas y el registro de las pantallas interactivas del lugar, es lo referente a las profecías mayas y el supuesto fin del mundo.

González enumera las que considera son algunas de las 'joyas' más preciadas del museo: un Chac Mool (utilizado para depositar ofrendas en los altares), el ajuar mortuorio de un gobernante de Ek Balam y el edificio que reconstruye su mausoleo.

Conceptos como el de la belleza son destacados a través del legado que quedó grabado en pirámides y piedras.

"Deformar la belleza era para ellos algo muy significativo y que no podía portar cualquier persona, tanto las escarificaciones, como las deformidades de los dientes, los bizcos —en referencia al estrabismo— o los entablillados de la cabeza", cita como ejemplo Oscar Padilla, integrante del grupo de guías del museo.

El museo dedica uno de sus muros a explicar el sistema de numeración maya y la forma en que elaboraron sus calendarios.

Este espacio llama la atención de los visitantes, quienes se acercan en busca de información sobre el supuesto fin del mundo.

"No es que se acabe la cuenta del calendario maya o que llegó el fin del mundo, simplemente vamos a presenciar un cambio de Baktun, que es la suma de la cuenta corta con la suma de la cuenta larga, te dan esos 5,125 años, que este 21 de diciembre vamos a ser testigos de ello", explica por su parte González.

El museo cuenta con 1,600 metros cuadrados de exposiciones permanentes y más de 600 metros cuadrados de salas temporales.

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