Etgar Keret, el escritor que contrarresta el odio con finales felices

El autor israelí más leído en su país, dice que el humor en su obra es una protección ante el dolor por vivir en una zona en conflicto
| Otra fuente: CNNMéxico

El escritor Etgar Keret prefiere escribir que hablar. Lo supo a los 19 años cuando realizaba el servicio militar en su país natal, Israel, “y cada que decía algo me metía en problemas”, recuerda.

Fue en esa época, producto del “poco tino” para comunicarse que escribió su primera historia, la cual no tuvo un final feliz, dice a CNNMéxico tras su participación en la Feria del Libro de Guadalajara 2012, el escritor israelí contemporáneo más leído en su país y cuya obra ha sido traducida a más de 16 idiomas.

“Una de las noches para entretenerme empecé a escribir una historia, pero no encontré a nadie en el Ejército que quisiera leerla. Cuando volví a casa se la di a mi hermano una noche que salimos a pasear al perro. Él me dijo que era una historia excelente pero me preguntó si tenía una copia porque había limpiado con ella la caca del perro, ahí fue a parar mi primera historia”, cuenta el autor de 46 años nacido en Tel Aviv.

En la obra de Keret, un hombre de figura menuda, mirada melancólica y hablar tímido, abundan las anécdotas cotidianas con tono pícaro y de humor negro, características que son parte de su personalidad.

Cuando se escribe bajo los mísiles

Ejército, conflicto, mísiles, enfrentamientos raciales, son palabras con las que el también director de cine y guionista de televisión creció en su país natal. Sin embargo, Keret, judío e hijo de padres sobrevivientes del holocausto, llena su obra de finales felices, según cuenta.

Cuando se crece en medio de este ambiente, ¿es posible escribir historias divertidas y con finales felices?

“Eso viene de la desesperación y el miedo que a veces se siente y cuando eso pasa los tienes que contrastar con un poco de humor. Si la vida es mala, con eso lo contrarrestas, si es buena, no lo necesitas, pero cuando es mala, este tipo de humor te protege como si fuera una airbag (bolsa de aire) de un carro”, responde.

Keret cuenta que hace poco caminaba por las calles de Tel Aviv con su pequeño hijo de siete años cuando quedaron atrapados en medio de un ataque con misiles, ambos tuvieron que esconderse en un refugio.

“Es difícil criar hijos en un sitio así. Cuando estábamos escondidos me di cuenta de cuánto odio puede generar en los niños esta situación, mi hijo decía que se quería vengar, que quería matar a todos los que estaban haciendo eso, me di cuenta de que los niños de esta generación van generando más odio, miedo, resentimiento”, manifestó.

Israel y el grupo militante palestino Hamas mantienen un conflicto desde hace décadas con Gaza como epicentro. Los israelíes ocuparon esta zona desde la Guerra de los Seis Días, en 1967, hasta el 2005.

Los combatientes de Hamas lanzan con regularidad ataques con cohetes desde Gaza hacia el sur de Israel. En noviembre pasado el conflicto se reactivó, en los enfrentamientos militares israelíes localizaron y mataron al líder militar de Hamas, Ahmed al Jaabari.

De la soledad del escritor a la luz de los foros

Keret ha publicado cuatro libros de relatos cortos, una novela, tres libros de cómics y un libro para niños, todos ellos éxitos de ventas en Israel.

La literatura lo llevó a la escritura de guiones de televisión, más de 40 cortometrajes se han basado en sus historias y abrieron el camino a su carrera como director cinematográfico.

Su película Meduzot, hecha con la colaboración de su esposa, la actriz Shira Geffen, ganó los premios Cámara de Oro, Mejor Película y Mejor Guión en la Semana de la Crítica del Festival de Cannes del año 2007.

“Escribir es una profesión muy solitaria, estás en tu casa, estás solo, escribes un libro, después lo publicas y ya está. La primera vez que estuve en un plató de televisión me encantó, porque vi a toda esa gente en grupo colaborando y tuve envidia y decidí que quería hacer las dos cosas, ahora combino hacer una película, escribir, una película para poder disfrutar de lo que me gusta de las dos cosas”, dice sobre su tránsito de una profesión a otra.

En su más reciente obra De repente un toquido en la puerta (Sexto Piso 2012), Keret comparte 39 relatos breves llenos de humor, situaciones absurdas pero en la que sus personajes también tienen momentos de tristeza y compasión.

Críticos literarios consideran esta entrega el trabajo más maduro del autor y lo catalogan como uno de los escritores más originales de su generación.

“Para mí este libro es muy importante porque es el primero que escribí después de ser padre y antes cuando no tenía hijos yo sentía que estaba luchando constantemente con el mundo. Con este libro quise reconciliarme, intentar que así mi hijo tuviera una vida con menos conflictos, más tranquila”, advierte con una leve sonrisa.

El también profesor de Cine y Televisión de la Universidad de Tel Aviv, destaca el momento en la producción literaria por la que atraviesa su país y que será invitada especial en la Feria Internacional del Libro de Guadalajara 2013.

“La literatura en Israel es muy diversa porque ha empezado a representar a grupos de la población que antes no tenían ninguna representación como los homosexuales, inmigrantes, ortodoxos y ha creado una variedad que es muy buena para la literatura de hoy en día en Israel”, detalla.

Israel publica 7,000 libros en hebreo cada año, y tiene un interés creciente por la literatura que se hace en América, según la embajada de este país en México, a propósito de la participación israelí en la FIL.

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