La entrega de los Oscar 2013, una premiación con tintes políticos

La aparición de la primera dama de EU y los temas políticos de algunas películas nominadas, un elemento pocas veces visible en la ceremonia
obama
ben affleck obama  obama  (Foto: )
  • A+A-
Por:
Breeanna Hare
Autor: Breeanna Hare
(Reuters) -

Uno de los momentos más sorprendentes de los Oscar de este año se presentó al final, cuando la primera dama de Estados Unidos, Michelle Obama, apareció en un video para colaborar en anunciar el ganador a mejor película.

Si eres como nosotros, inmediatamente te preguntaste cuál sería su significado, especialmente debido a que anunciaba el premio desde la Casa Blanca.

Pero cuando lo piensas, tener a Obama para llevar a la ceremonia de los Oscar al final fue una forma adecuada de terminar esta temporada de premios políticamente saturada.

El drama de la vida real de la política estadounidense puede ser lo suficientemente absorbente por su propia cuenta, pero mézclalo en la maquinación de Hollywood y podrías crear una película que hay que ver. Los temas políticos han sido populares en los Premios de la Academia en el pasado, pero la lista de contendientes a mejor película de este año estaba llena de éstos.

Estaba Zero Dark Thirty, que fue nominada en varias categorías grandes el pasado domingo y terminó en un empate por el Oscar a mejor edición de sonido.

Sin importar su falta de estatuillas, el proyecto de Kathryn Bigelow permanece como una de las películas más habladas de 2012, debido a su trama centrada en la búsqueda de Osama bin Laden. El guión, escrito por Mark Boal, generó los debates encendidos sobre la tortura.

Lincoln de Steven Spielberg, un recuento de cómo el presidente número 16 de Estados Unidos terminó con la Guerra Civil y aprobó la décimo tercera enmienda, fue un gigante en camino a los Oscar. El retrato de Daniel Day-Lewis de Abraham Lincoln lo hizo ganar el Oscar a Mejor actor y Day-Lewis se aseguró de agradecer al hombre que inspiró su papel. (Por cierto, su barba en la película era real).

Y por supuesto estaba Argo, la ganadora de este año a Mejor película, que siguió una operación secreta de la CIA para rescatar a seis diplomáticos estadounidenses durante la crisis de rehenes en Irán en 1980.

La película no solo fue un éxito crítico, sino que también provocó muchos pensamientos. Desde su estreno en otoño pasado, su precisión histórica ha sido cuestionada y su descripción del mandato de Jimmy Carter ha sido refutada. (El periódico Los Angeles Times puso una caricatura de un monumento a Lincoln sorprendido después de la ceremonia de los Oscar. “¿¡Argo?!”, se leía en la caricatura. “¡¿Quieres decir que perdí contra la administración de Carter?!”).

Eso sin mencionar el alcance internacional de Argo, ya que generó críticas por parte de las autoridades de Irán.

Conocemos bien la versión de la política de Hollywood (qué celebridad dice qué, cuándo, y a quién), pero parece que esta temporada de premios cambió nuestro enfoque a temas más grandiosos.

Estos “contendientes a Mejor película”, escribió el colaborador de CNN John Avlon, “lograron dar resultado en la taquilla aunque llevaron la política y la historia a la gran pantalla; lo que es prueba de que preferiremos lo inteligente sobre lo estúpido siempre y cuando estemos entretenidos mientras estamos educados”.

Ahora ve