Los caballos protagonizan cuadros y esculturas de los grandes artistas

Desde épocas antiguas hasta la fecha son los animales que más han sido dibujos y representados en el mundo artístico
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James Masters
Autor: James Masters | Otra fuente: 1
CNN -

El reino animal está lleno de bestias, pero es la naturaleza elegante del caballo la que tiene más influencia en el lienzo de los pintores.

Desde el principio, los caballos han despertado una pasión y asombro entre los humanos, ya que sus imágenes han sido pintadas en cuevas.

Han inspirado novelas, películas y han tenido gran éxito en el mundo artístico, manteniendo a coleccionistas que gastan millones de dólares cada año.

"Personalmente, no puedo pensar en otro animal que sea tan estimulante artísticamente, como el caballo. Su elegancia, poder, y velocidad demandan ser capturados por un lápiz, pintura o barro", señaló Deborah Burt, presidenta de la Sociedad de Artes Ecuestres.

"El caballo es fuerte, pero al mismo tiempo, frágil; tiene la capacidad de ser peligroso y dócil".

"Uno puede imitar su elegancia a través de la moda del Ascot o del campo de polo. Puede ser encontrado en los lugares más salvajes, hasta las vastas llanuras estadounidenses (Remington) o un bosque en Gran Bretaña".

"He dibujado caballos desde que pude sostener un lápiz en la mano, y lo seguiré haciéndolo hasta el día que muera. Más que cualquier otro animal, el caballo es capaz de ser protagonista de tu trabajo. Es la musa perfecta".

Si Burt fue seducido, el pintor del siglo XVIII, George Stubbs, fue quien pintó la belleza del animal de una manera que su trabajo finalmente transcendió a otra generación de artistas.

Inicialmente, estaba fascinado con la estructura anatómica del caballo. Stubbs empezó con dibujos pequeños antes de continuar con pinturas en lienzos más grandes, como su famosa pintura Whistlejacket, que fue terminada en 1762.

La publicación de su trabajo, The Anatomy of the Horse en 1766, le permitió capturar la naturaleza distinguida que no muchos animales poseen.

Gracias a su trabajo, obtuvo muchos admiradores, y después de mudarse a Londres en 1759, Stubbs empezó a pintar para la aristocracia Inglesa.

En su libro, The Anatomist Anatomis'd - an Experimental Discipline in Enlightenment Europe, Andrew Cunningham explica el desarrollo del estilo de Stubbs.

"Su dedicación hacia la anatomía muscular y esquelética del caballo ha permitido que Stubbs produzca muchos retratos reales de caballos, especialmente sobre su musculatura, que fue logrado por los grandes maestros de pintura", dice Cunningham.

"Nadie había retratado a los caballos con tanta precisión. Él era más apegado al método natural, de lo que le hubiera gustado".

Coleccionistas modernos luchan por tener en sus manos cualquier pintura por Stubbs, y en julio 2011, su Gimcrack on Newmarket Heath, with Trainer, a Stable-Lad, and a Jockey fue vendido por 35.9 millones de dólares, siendo la tercer pintura más valiosa en la casa de subasta, Christie's.

Gimcrack, uno de los más famosos caballos de carreras del siglo (XVIII), ganó 28 de sus 36 carreras.

La pintura muestra Gimcrack dos veces, en el fondo siendo acicalado y lavado en el establo, mientras aparece también triufando en una carrera. 

"Stubbs lo llevó a otro nivel, ya que también tenía un interés anatómico en los caballos y dibujó la estructura muscular", dijo Brandon Lindberg de Christie's, el líder mundial en negocios sobre arte.

"En Gran Bretaña, las pinturas de caballos fueron más populares durante el siglo XVII junto con la restauración de la monarquía inglesa y la construcción del palacio de Charles II en Newmarket".

"A ello le siguió el crecimiento de interés en carreras de caballos junto con la popularización de la cacería, y más tarde la cacería de zorros en el siglo XVIII".

"Se volvió un aliado artístico, un registro para el interés humano y el deporte".

Miles de años antes de que Stubbs pintara, el caballo fue visualizado en cuevas paleolíticas que adornaban las paredes de las Cuevas de Lascaux, en el sureste de Francia

"Es el cuerpo más pintado en el mundo animal", comentó Terence J. Gilbert, pintor famoso.

"El caballo es un animal hermoso e inspira a cualquier persona".

"Un caballo de carreras tiene varias formas, colores y estilos".  

Gilbert empezó su trabajo como ilustrador antes de continuar con pinturas.

De niño, acompañaba a su padre a las pistas de carreras por el sur de Gran Bretaña, y fue ahí que su amor por los caballos empezó.

Desde entonces, ha pintado de los más famosos e icónicos caballos en la historia, como Denman, Kauto Star y Yeats, al mismo tiempo que se encargaba de pintar a la Reina Elizabeth II durante su visita a los establos de Coolmore en Irlanda.

"Una pintura clásica de Gilbert le tomaba alrededor de dos a tres semanas mientras trabajaba en la pintura de la Copa de Oro de Ascot para la reina.

"Lo que me interesa, es el movimiento del caballo".

"Puedes pintar cualquier aspecto de tal manera que lo haces perfecto. Es difícil de hacer eso con una fotografía".

"En una fotografía, puedes tener una parte que se vea bien, pero otra que no. Con una pintura, es posible hacer todo perfecto”.

Para algunos, como Michelle McCullagh, la oportunidad de retratar a un caballo mientras cabalga es una de las cosas más fascinantes de tu trabajo.

"Un campo grande y exuberante lleno de caballos pura sangre tomando el sol es lo más hermoso de ver".

Estar ahí con ellos, mientras dibujo, atribuye un elemento especial a la experiencia. Pero, no hay nada más emocionante y desafiante que estar a lado de la pista de carreras, donde el ambiente es tan diverso.

"Siempre hay algo para el pintor, un caballo acicalado, paseando por el paddock, jockeys brincando, caballos aterradores y exhaustos, hay mucho que ver de la anatomía de la situación. Es excelente. Me encanta".

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