El ritmo de la tierra de Elvis está muy vivo en Dinamarca

La réplica de la casa Graceland de Elvis fue construida por uno de sus mayores fanáticos en Dinamarca
Simon Hooper
Autor: Simon Hooper
(Reuters) -

Si el Rey viviera, hubiera cumplido 80 años este 2015.

Para Hendrik Knudsen, este año trae otro aniversario significativo que vale la pena celebrar.

Hace 25 años, decidió renunciar a su trabajo vendiendo herramientas de energía para convertirse en el único fanático profesional de Dinamarca de Elvis Presley.

"Fui un agente de ventas durante mucho tiempo y decidí que ya no quería ser eso. Pensé, imagina si pudiera ser un fanático de Elvis de tiempo completo”, dice. “Sabía que era un gran salto pero sentía que tenía que hacerlo. Y unos años después lo era”.

Incluso por los niveles obsesivos de fanatismo inspirados por el artista del siglo 20, casi cuatro décadas después de su muerte, Knudsen toma sus deberes seriamente.

Se sienta en una cabina en la réplica de la mansión Graceland de Elvis Presley que construyó a las afueras de su ciudad natal de Randers en Jutland central.

“Muchos noruegos se detienen. Si no son por los recuerdos, entonces por la comida”, dice Knudsen.

Sándwiches de Elvis

Tiene que decirse que no hay demasiadas opciones de comida para el camionero nórdico con una predilección por zapatos azules de gamuza, saliendo del ferry de Stavanger y con hambre de un sándwich de mantequilla de maní, mermelada, plátano y tocino, el tributo en colesterol del lugar al apetito de su héroe estadounidense.

Al igual que el exuberante Knudsen, Graceland Randers es más grande que la vida.

Desde afuera, la entrada neoclásica, protegida por leones de piedra y persianas verdes es inconfundible, pero es dos veces el tamaño de la original en Memphis donde Elvis vivió de 1957 hasta su muerte en 1977.

Así como el restaurante, la mansión alberga la colección de recuerdos de Knudsen valuada en 1.6 millones de dólares, instrumentos y trajes, además de objetos más idiosincráticos como las mancuernas que Elvis obtuvo del presidente de Estados Unidos, Richard Nixon, y un guante de beisbol utilizado mientras sirvió como soldado en Alemania.

La colección también presenta una fotografía de la actual reina Margarita de Dinamarca y otros reales escandinavos conociendo a Elvis durante una visita a Hollywood en 1960.

"Esa es una gran pieza, porque puedes hablarles sobre eso a los daneses, quienes están muy orgullosos de su reina, y a los estadounidenses porque les gusta la realeza”, dice Knudsen.

La tienda es un tesoro para los coleccionistas de vinyl.

Un vistazo ocasional descubre álbumes exóticos de la exYugoslavia, India y Japón, y una rareza holandesa con canciones alternativas de Elvis y la maravilla galesa de la década de 1980, Shakin’ Stevens.

‘Todo con buen gusto’

Abajo en el museo, Aloha from Hawaii, la transmisión satelital seminal de Elvis de 1973, se reproduce en un ciclo perpetuo, mientras que Graceland Randers también transmite Always Elvis, una estación de radio 24/7 disponible a través de una aplicación para smartphones, resumida por un crítico como “brillante si te gusta Elvis”.

Los tours dirigidos personalmente por Knudsen y el entusiasmo sin límites son una gran parte de la atracción.

"En 1972 me volví fan de Elvis, y tenía 13 años cuando murió”, dice.

"Para mí comenzó con la música. Es difícil de explicar. Escuchaba todo tipo de música en ese entonces, y hoy en día todavía, pero no hay nada que atrape mi interés como Elvis”.

Desafortunadamente para más obsesivos con Elvis, no hay réplica de la suite del baño donde famosamente salió del edificio por última vez, con el primer piso sirviendo como una sala de funciones.

"Nos percatamos de que estamos en una línea delgada aquí”, explica Knudsen.

"¿Es de mal gusto? ¿Es genial? ¿Es una broma? La mayoría de las personas que vienen lo entienden. Creemos que hicimos esto con buen gusto”.

Knudsen tuvo la idea de construir un Graceland danés en 2006 cuando vio una réplica de Sun Studio durante una visita a Nashville, Estados Unidos.

Para entonces, ya organizaba exhibiciones desde 1993 y buscaba un hogar permanente para su colección que se expandía.

"Me preguntaba cuánto costaría, y pensé que quizá 822,000 dólares. Contacté a un arquitecto, sabía que su esposa era fan de Elvis y fue por eso que me atreví a llamarlo.

"Fuimos a Memphis para ver la de verdad. Y cuando regresamos a casa hicimos algunos dibujos y dijimos, ‘esos no son cinco millones de coronas, son 20 millones’”.

Regalo de cumpleaños

Respaldado por negocios locales y líderes cívicos, la casa abrió con un costo eventual de 4.27 millones de dólares en 2011 y ahora atrae casi 120,000 visitantes al año.

"Nunca hubo un plan de negocios, sino que un paso llevo al otro”, dice Knudsen.

"Si alguien me hubiera dicho en 1972 que viviría de Elvis le hubiera dicho que estaba loco. Si me hubieras dicho en 1990 que tendría personas trabajando para mí, te hubiera dicho que estabas loco.

"Y si alguien me hubiera dicho que construiría Graceland en Randers, no lo hubiera creído”.

En estos días Knudsen es un gran jugador en la industria de Elvis, incluso sin la bendición de Elvis Presley Enterprises (EPE), que licencia productos y empresas oficiales, y fue promocionada como compradora potencial de los aviones de Elvis, que fueron puestos en venta el año pasado.

Leer: Elvis, la leyenda musical tras su muerte

"Tengo una carta linda en la que Priscilla (Presley, la exesposa de Elvis) escribió a Graceland Randers con una carita sonriente, pero a EPE no le gustamos en lo absoluto. Creo que deben de estar agradecidos de que alguien ponga dinero en sus bolsillos.

"Toda la mercancía que vendemos tiene licencia y llevo daneses a Estados Unidos con tours de Elvis”.

Aun así, la devoción de Knudsen fue un regalo de cumpleaños para fanáticos locales con la TCB Band, los músicos de apoyo de Elvis durante sus años en Las Vegas, y otros que compartieron un escenario con él para presentarse en Randers la noche de este jueves, cuando el cantante cumpliera 80 años.

"Tenemos a la TCB Band, que es la banda que utilizó desde 1969 hasta su muerte. Luego tenemos a sus cantantes de apoyo, los Imperial, y tenemos a su director musical, Joe Guercio.

"Que ellos estén en Randers, de todos los lugares del mundo, en su cumpleaños, creo que es bastante destacable”.

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Graceland Randers, Vej 3, 8960 Randers, Dinamarca; +45 86 42 96 96

Simon Hooper trabajó como periodista cubriendo noticias internacionales, política y deportes para sitios web y publicaciones incluidas CNN, New Statesman, Sports Illustrated y The Blizzard. Fue nombrado Escritor Freelance del Año en los Premios Online Media 2014. Tuitea en @simonhooper.

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