Tiempo personal

Blancier Lottermann & Söhne, relojera alemana, lleva la personalización de sus piezas a Interne quien así lo desee, puede jugar al diseñador y ordenar un reloj armado a su propio gusto y medi
Jugando al diseñador de relojes. (Cortesía Blancier)
Ana Santín

Hay pocas compañías que aprovechan al máximo el recurso de Internet para atender la demanda personalizada de sus clientes. Una de esas firmas es precisamente Blancier. Ubicada en la ciudad alemana de Mannheim, esta relojera ha diseñado un sitio en el que es posible armar tu propio reloj, eligiendo entre distintas opciones de personalización, pero sin hacer de lado el trabajo delicado y minucioso de la relojería mecánica tradicional.

La historia empieza con Willian Kamerman, un entusiasta de los movimientos mecánicos y de la relojería clásica, cuya investigación continua y pasión por la restauración de relojes antiguos lo llevó hasta la fábrica de Till Lotterman, reconocido maestro relojero, coleccionista y organizador de seminarios para los amantes de la confección de relojes. De esta fusión surgió la idea de ofrecer piezas de relojería a la medida, a través de un laboratorio virtual en el que fuera posible mostrar el resultado antes de que la pieza estuviera terminada. Cada reloj hecho a mano se trabaja artesanalmente y aprovecha las posibilidades ilimitadas del mundo de la web. Los pasos son simples: en la página de la firma, www.blancier.com, aparecen distintas opciones que el usuario puede elegir en cualquier orden: cadrán, caja, agujas, bisel, corona, movimiento, cristal e inscripción (opcional). En cada paso es posible diseñar la pieza y finalmente ver el precio, que varía a partir de 616 dólares. Pero la historia no termina aquí. Cada reloj es cuidadosamente inspeccionado por los maestros relojeros, y no es enviado hasta que cumple con todos los estándares de calidad. El proceso dura tres semanas, durante las cuales el cliente recibe por correo electrónico fotografías del proceso de fabricación. El resultado es único y personalizado, y puede ir desde la utilización de numerales clásicos, arábigos o romanos, hasta un estilo que aboga por la belleza del art déco, en numerales grandes. Existen seis combinaciones posibles de manecillas y color, que incluyen formas alargadas y estilizadas con diferentes terminaciones.

El sitio de Internet, que ha estado funcionando por más de año y medio, vende en promedio 10 relojes Blancier al mes y, aunque puede parecer poco, cada pieza lleva inscrita la firma inequívoca de su comprador, lo que los convierte en objetos nada despreciables. Una de sus piezas más interesantes es el Regulateur. Tomando como base su movimiento BL0401, han diseñado un reloj en el que cada medida está posicionada en una subesfera distinta. Las horas a las 3, los minutos al centro y los segundos a las 9.

Otro caso interesante, en donde han aprovechado el recurso de Internet, es el sitio Factory 121, el cual ofrece la posibilidad de elegir entre distintas opciones de brazaletes, materiales, cadranes y colores para armar relojes a la medida. Sin embargo, se trata de relojes con movimiento de cuarzo y piezas de ensamblaje estandarizadas. De esta manera, Blancier puede jactarse aún de ser la única firma online que ofrece relojes hechos a la medida con la calidad y precisión de la relojería tradicional.

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