Las mujeres que investigan…en la sombra

Se nota poco, pero en México hay más científicas que en países con mayor grado de discriminació aquí encontrarás 10 perfiles de mujeres que viven la investigación como una pasión poco reconoc
Lorena Orozco, descubrió las secuencias del genoma humano de

Desde que Virginia Woolf dijo, en los años 40, que la ciencia es burguesa y masculina, parece que poco ha cambiado, al menos en lo que a participación femenina se refiere. Una década antes había fallecido Marie Curie, una de las 12 mujeres que han recibido el Premio Nobel dentro de la ciencia (frente a 520 hombres).

El papel de la mujer en la investigación científica queda, en el mejor de los casos, a nivel anecdótico y recibe una que otra mención en las recopilaciones del quehacer científico. “Las científicas mexicanas han crecido en su participación y aporte al país pero ocupan pocos puestos directivos”, dice Julia Tagüeña, directora de Divulgación de la Ciencia de la UNAM. Además, su trabajo no es evaluado al mismo nivel que el de sus pares masculinos, figuran menos entre los receptores de fondos y becas y ganan menos. No es privativo de México. La Comisión Europea patrocinó el estudio global El papel de las mujeres en la ciencia, en 2003, y sus conclusiones reflejan lo mismo.

Mientras, el país sigue inmerso en el homenaje. Hay incontables  premios, reconocimientos y más ‘incentivos’ para promover la participación femenina en la ciencia. La idea es que haya más como la astrónoma Julieta Fierro, la científica mexicana más reconocida fuera del país. Desde el año pasado, el Instituto Nacional de las Mujeres otorga un premio con su nombre a inventoras mexicanas.

Cientos de instituciones públicas y privadas tienen sus propios galardones. La Red Global de Mujeres Inventoras e Innovadoras (GWIIN, por sus siglas en inglés) otorga un reconocimiento local, desde 2006.

“Es un paliativo; se está reconociendo que hay un hueco”, opina Tagüeña. No es que la presencia de las mujeres sea pobre en el quehacer científico del país (es más alta que en muchos países de la región, de Europa y de Asia), sino que hay una especie de olvido colectivo por lo que hacen. Además, hay una verdad incómoda: muchas mujeres privilegian su familia y sacrifican su carrera en la ciencia.

Con todo, hay mejoras. Juan Pedro Laclette, presidente de la Academia Mexicana de Ciencias (AMC), presentó en junio pasado un volumen con biografías de 14 científicas mexicanas, editado por FCE. Laclette dice que el porcentaje de mujeres en la AMC es mayor que en otras academias ‘del primer mundo’. En la academia, las científicas ocupan 21% de su membresía, contra 3% de su contraparte italiana, 5% de la danesa y 2% de la alemana.

 Las Marie Curie mexicanas

Silvia Álvarez Bruneliere

Directora adjunta del Conacyt - 60 años - Guanajuato.

Desde que fue rectora de la Universidad de Guanajuato, intenta mejorar las condiciones de los científicos. Fue presidenta de la Comisión de Ciencia y Tecnología en la Cámara de Diputados (58 Legislatura) donde promovió la Conferencia Nacional de Ciencia y Tecnología y el Foro Consultivo Científico y Tecnológico. Su labor como directora de Formación y Desarrollo de Tecnólogos de Conacyt le ha valido para ser la más fuerte candidata a dirigir la institución.

Lilia Arechavala

Directora de TechBa, SE - 53 años - DF.

Decenas de firmas de tecnología tienen una aliada en sus planes de internacionalización. TechBa, la aceleradora e incubadora de empresas de la Secretaría de Economía ya tiene un pie en Austin, Montreal, Silicon Valley y Madrid. Ya hay 48 firmas con oficinas fuera del país atrayendo inversiones y ventas por 312 MDP.

Ella realizó estudios en la Fundación México-EU para la Ciencia, para desarrollar la economía del conocimiento a nivel binacional.

Victoria Chagoya

Investigadora Emérita del Instituto de Fisiología Celular, UNAM - 65 años - DF.

Es parte del equipo que descubrió unas enzimas que pueden atacar males hepáticos y podrían curar la cirrosis, una de las cinco causas de muerte en el país. Su trabajo la llevó a ganar la primer edición del Premio Julieta Fierro. Probiomed, una farmacéutica mexicana, ya trabaja con ella y con el Conacyt para comercializar en farmacias del país un producto hecho con base en su descubrimiento.

Mayra de la Torre Martínez

Directora del Laboratorio de Fisiología Celular, CIAD - 55 años - DF.

Detonó nuevas formas de aprovechar integralmente la caña de azúcar, desde el jugo hasta el bagazo. También desarrolló bioinsecticidas contra las plagas del jitomate. Acredita casos de éxito con Agrobionsa, la única mexicana que elabora y vende estos productos. Es ganadora del Premio Nacional de Ciencias y Artes (1988) y como tal integra el Consejo Consultivo de Ciencias de la Presidencia, un grupo definido como ‘digno de Premio Nobel’.

Socorro Flores

Directora del Laboratorio del Instituto de Biotecnología, UANL - 52 - Coahuila.

Patentó un método de diagnóstico para la amibiasis invasiva (100,000 muertes por año en el mundo). Tiene dos patentes en México y dos en EU relacionadas con eso. Recibió 12 premios en México y otros países, y en 2006 la Red Global de Mujeres Innovadoras e Inventoras (GWIIN) le dio un reconocimiento. Ella representará al país en el foro global de GWIIN en India en 2008.

Isaura Meza

Jefa del depto. de Biomedicina Molecular, Cinvestav - 65 años - DF.

Lleva 30 años estudiando los procesos fisiológicos de las células. Con su equipo de doctorado en Berkeley descubrió en los erizos la forma en que las proteínas de las colas de sus espermatozoides se mueven y fertilizan el óvulo. Con esto se puede saber cómo se generan algunas enfermedades como el dengue e intervenirlas. Ha presidido la Sociedad Mexicana de Biología Celular.

Esther Orozco

Profesora del departamento de Patología Experimental, Cinvestav - 62 años - Chihuahua.

Es cuestión de tiempo para ver la vacuna que serviría a 10% de la población mundial. Estudió los factores de virulencia del parásito que produce amibiasis y trabaja en un método para atacarlo. El año pasado, L’Oréal y la UNESCO le dieron el Women in Science, el mayor galardón otorgado a las científicas en reconocimiento a su trabajo. La UNESCO también le dio el Premio Pasteur en 1997.

Teresa Shamah Levy

Jefa del departamento. de Vigilancia de la Nutrición, CNIS - 46 años - DF.

Estudió a fondo la obesidad infantil y ha alertado sobre la situación de millones de niños en áreas rurales. En el Centro de Investigación en Nutrición y Salud (CNIS) participó en la metodología y lideró la operación de las Encuestas Nacionales de Alimentación y Nutrición. Ganó el 2º Premio Panamericano de Nutrición de Bimbo y el de Persona Innovadora por la ONG Ashoka, por aportar soluciones para cambiar patrones en la sociedad.

Evangelina Villegas

Doctora en Química de Alimentos - 83 años - DF.

Se le atribuye la segunda ‘Revolución Verde’ en México. En 2000, junto con un colega indio, ganó el Premio Mundial de la Alimentación por el desarrollo de un maíz con alta calidad proteínica (el doble que el común). La FAO lo considera uno de los mayores hallazgos para la lucha contra el hambre. Se cultiva en México, Brasil, Colombia y Venezuela, y ella asesora su siembra en otras regiones del mundo.

Lorena Orozco

Directora del Laboratorio del Instituto Mexicano de Medicina Genómica - 47 años - Chihuahua.

Poder evitar generaciones con asma y otras enfermedades respiratorias crónicas es a lo que la inspira. Como directora de uno de los dos laboratorios del Instituto Mexicano de Medicina Genómica, la doctora en biología molecular descubrió las secuencias del genoma humano (mexicano) que son más proclives al asma. En su laboratorio, Orozco le quita más ficción al futuro con sus descubrimientos que serán referencia en Latinoamérica

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