México, ahora sí, a un paso del Mundial

La Selección Mexicana venció 1-0 a Honduras con gol de penal de Cuauhtémoc Blanco; la victoria le permitió al conjunto mexicano llegar a 15 puntos en el hexagonal de la Concacaf.
cuauhtemoc-futbol-reu  (Foto: CNN)
Sergio Álvarez Reiset
CIUDAD DE MÉXICO (mediotiempo.com) -

Fue la cuarta victoria consecutiva, pero sobre todo, fue su segundo líder derrocado durante el Hexagonal Final y que le permitió a la Selección Mexicana escalar al segundo puesto en sus aspiraciones de clasificar al Mundial de Sudáfrica 2010.

Para derrotar a Honduras, el Tri le dio unas palmaditas a su memoria para recordar que cuando no puede derrotar a un complejísimo rival -que se defendió con uñas, dientes y por momentos una línea de ocho zagueros- la paciencia es un excelente aliado.

Las dificultades para el representativo mexicano en su octavo juego de la clasificación se incrementaron también porque nuevamente no tuvo un atacante que metiera las oportunidades generadas, pero sobre todo por el excelente planteamiento del colombiano Reinaldo Rueda, quien se propuso llevarse el empate del Azteca y estuvo a punto de conseguirlo.

La noche del pasado sábado, México le quitó el liderato a Costa Rica y hoy le hizo lo mismo a Honduras, a quien sólo le duró una semana el gusto.

Por ello, al menos hasta el próximo 10 de octubre cuando reciba a El Salvador, el Tri ocupará el segundo lugar del Hexagonal, con la oportunidad más clara que nunca de conseguir un boleto al Sudáfrica 2010.

Ganar una vez más en el Coloso de Santa Úrsula, en esta ocasión fue gracias a un penal marcado por Cuauhtémoc Blanco, sólo hasta entonces, cuando se vieron abajo en el marcador y sin su liderato en las manos, fue que los catrachos se preocuparon por ganar el juego. Ahora, con sus 13 puntos y en el tercer lugar del grupo, deberán esperar la visita de Estados Unidos para seguir soñando con asistir a su segundo Mundial.

El partido

La baja de Guillermo Franco por acumulación de amarillas, el "Vasco" la sustituyó con el atacante Miguel Sabah. Dicha decisión fue la que opacó el desempeño del Tri, al menos durante el primer tiempo.

Cuau y Gio y hasta Efraín Juárez se encargaron de abastecer de centros a Sabah y él desaprovechó el primero, el segundo y tercero, pero el más angustiante de sus errores fue cuando Salcido metió un centro al 39' y solo, solito frente al arco nuevamente, el atacante del Morelia la echó por un costado con un frentazo.

Todo lo anterior generó que de inmediato el auxiliar Mario Carrillo llamara a Juan Carlos Cacho para, aparentemente, explicarle lo que debía hacer -o no hacer- al momento de ingresar. Pero la esperanza de que Miguel marcara gol, a Aguirre le duró 71 minutos, hasta que entró Cacho para sustituirlo.

En cambio, la ausencia de Gerardo Torrado se quedó sin sustituto, con Israel Castro como único contención en un 4-3-3, pero con apoyo de los volantes y sólo por momentos de Gio al retrasarse.

En el otro costado, Honduras siempre se mostró con una nula propuesta ofensiva, a la espera de un contragolpe y con un 4-4-2 inamovible -por momentos luciendo como una línea de seis- y sólo esperando el descuido mexicano que nunca llegó.

Su pasividad provocó que la responsabilidad de mantener el cero recayera en el arquero Noel Valladeros que supo hacerlo impecable. Le sacó un remate de cabeza a Sabah a una mano, un tiro de media distancia de Cuauhtémoc Blanco y estuvo cerca de desviar el tiro penal con el que por fin batieron su arco.

La lluvia, ese "asistente incómodo" que se temió su visita durante la semana, se presentó desde el minuto 17, pero sin ser factor en el juego. La falta de goles en el encuentro definitivamente fue a causa de los hondureños.

Pero la prueba más evidente de que el empate no les desagradaba a los catrachos fue al 43' cuando Valladares se llevó la mano a la cadera anunciando un potente dolor que se le quitó apenas el silbante le amenazó con amonestarlo.

En su afán por anotar, Aguirre ingresó a Pablo Barrera por el "Gringo" y a Cacho por Sabah. Ninguna modificación dio resultado. Fue hasta el 73' cuando una barrida por detrás a Giovani generó el penal que cambiaría el juego. El besito que le dio Noel Valladares previamente a la pelota no afectó para que Blanco marcara el 1-0.

Hasta el minuto 75 fue cuando Honduras se preocupó por ganar. Sólo entonces, la que por momento pareció una línea de ocho defensas, se convirtió en una decente línea de cuatro. La modificación en su estilo hizo parecer que hasta prisa tenían. Pero ya nada pudieron hacer.

Bajo el estruendo del "Cielito lindo" cantado por más de 100 mil personas, "Rambo" De León tuvo en sus pies el empate con un potente disparo. La hazaña se la impidió Guillermo Ochoa, demostrando que pese a estar prácticamente estático todo el juego, para el 86' aún tenía suficiente concentración para desviar un complejo disparo.

La atajada significó, además del segundo líder derrocado, el segundo peldaño escalado en igual número de juegos disputados.

El Arbitraje

Regular de Courtney Campbell, de Jamaica, quien si bien tuvo mérito al no caer en los engaños de los jugadores y dar fluidez el juego, echó a perder su trabajo al fallar en jugadas clave.

Anuló una jugada en la que Blanco mandó el balón a las redes cuando parece no existir fuera de juego: cuando sale el centro, Cuau está en línea pero luego viene un roce en el que la duda queda, pues sí la tocó un hondureño como parece suceder, no hay posición adelantada, pero la tocó un mexicano, está bien marcada.

Al 61' falló al no dar ley de la ventaja cuando México atacaba con mucho peligro para amonestar a Osman Chávez que había pateado a Blanco.

Por último, la entrada de Osorio parecería de roja y sólo marcó la falta, provocando un conato de bronca en el que también se comió al menos dos amonestaciones.

 

Ahora ve
En 20 frases, así fue la defensa de Emilio Lozoya sobre el caso Odebrecht
No te pierdas
×