Steve Jobs: una deidad del diseño

El ex CEO de Apple logró que la alta tecnología fuera compatible en ‘gadets’ simples y elegantes; las industrias de la construcción, de la aviación y la moda se han beneficiado con la iPad.
ipad apple steve jobs  (Foto: AP)

Incluso antes de morir, Steve Jobs se había asegurado un lugar en el panteón del diseño industrial como una de las figuras más influyentes del último siglo.

El Mac, iPod y iPhone, nacidos de su visión de unir la alta tecnología con una forma simple y elegante, ya son reconocidos entre los diseñadores como algunos de los productos más icónicos de la era digital.

Las creaciones del fundador de Apple no sólo han cambiado la forma en la que la gente se comunica, ve películas, escucha música y compra en Internet, sino que las pantallas de mayor tamaño de la Mac y su software también han simplificado la vida para arquitectos, editores, artistas y diseñadores de moda.

"Uno de los diseñadores y mentores verdaderamente grandes", dijo el arquitecto británico Norman Foster, conocido por trabajar en importantes proyectos como el Millennium Bridge y la sede de Swiss Re de Londres y el viaducto Millau en el sur de Francia.

El iPod, el dispositivo de Apple que cambió el juego hace una década, tiene un lugar especial en la pared de la fama de los íconos mundiales de consumo, junto al escarabajo de Volkswagen, la botella de Coca-Cola, la navaja del ejército suizo y la máquina de escribir portátil de Olivetti.

Cada país o cultura tiene sus propios íconos del diseño (como Italia tiene la moto Vespa o Estados Unidos el Cadillac) pero sólo unos pocos se vuelven realmente mundiales y perduran.

Aún más raros son aquellos que cambian el modo en que la gente hace las cosas.

"Steve Jobs ha mostrado que los productos vanguardistas proceden de adoptar riesgos por intuición, no de escuchar a grupos a los que van dirigidos. Fue un maestro de la semiótica del diseño", dijo el diseñador industrial británico James Dyson, conocido por la aspiradora que lleva su apellido.

Desde su irrupción en 2001, el iPod se extendió como la electricidad y rediseñó la industria de la música de un modo que su predecesor, el Walkman de Sony, no consiguió hacer de forma duradera.

Apple era una empresa informática y aún así fue la primera en comercializar con éxito música digital en Internet mucho antes que gigantes de la industria como EMI, Warner Music Group y Sony Music, y ayudó a salvar a la industria de una muerte lenta a manos de la piratería.

Se han vendido cientos de millones de iPods, todos ellos con un sencillo dial retro que lleva el sello de la filosofía de diseño de Jobs: un minimalismo sencillo.

En todo el mundo, los iPods están en el bolsillo o atados en los brazos de los corredores o sirven de entretenimiento a los viajeros en su tedioso retorno a casa.

"Muchos atribuyen a Apple ser probablemente el mejor anunciante del diseño profesional y del papel del diseño que hemos visto nunca", dijo Brandon Gien, miembro ejecutivo del International Council of Societies of Industrial Design.

Después llegó la iPad, lanzada en 2010, que cambió el modo en que la gente lee los periódicos y libros, toma notas, navega por Internet, llama por Skype y lidia con problemas prácticos de cada día gracias a cientos de aplicaciones inteligentes.

En la Semana de la Moda de París, que acabó el miércoles pasado, los compradores de moda hacían fotos de los vestidos con sus iPad, y una vez que el desfile acababa, los repasaban como si formaran parte de un catálogo que acababan de crear y decidían cuáles querían comprar.

"Hemos visto muchas iPad en primera fila", dijo Marigay McKee, directora de belleza de Harrods Fashion, que estuvo presente en la pasarela.

"Todos los blogueros y muchos editores de moda diligentemente llevaban una iPad", añadió. Muchas marcas de lujo, como Louis Vuitton y Hermes (a un precio de 1,400 dólares), fabrican fundas para guardar la iPad como accesorio chic.

La iPad también está llevando a la industria de la aviación a repensar la tecnología de entretenimiento que usa a bordo. Las aerolíneas como la australiana Quantas estudia si usar estas tablets para entretenimiento durante el vuelo para ayudar a reducir costes y peso.

Los diseñadores profesionales consideran a Jobs no sólo uno de ellos per se sino un innovador y empresario que reconoció que la forma era tan importante como la función para el éxito de un producto.

Dicen que no hay dudas sobre si Jobs dirigió los fundamentos del diseño en Apple (desde la eliminación de cualquier tornillo antiestético en la carcasa del producto, hasta los tipos de fuentes usados para su grabado) sino que también confió en diseñadores profesionales con talento, desde Hartmut Esslinger en la década de 1980 a Jonathan Ive que se unió a la firma en la siguiente 90 y sigue siendo jefe de diseño de productos de Apple.

Jobs estaba tan obsesionado con el diseño que contrató a Esslinger en 1982, con el entonces astronómico salario de un millón de dólares al año, para crear la estrategia de diseño de Apple, que produjo el diseño "blancanieves" en los productos de la compañía para el resto de esa década.

"El diseño no era un departamento enterrado en burocracia. Lo elevó hasta donde le correspondía estar por derecho", dijo Gien, diseñador industrial con sede en Sídney.

Caligrafía convertida en tecnología

A Jobs le inspiró el diseño desde muy pronto, y reveló en un famoso discurso a estudiantes de la Universidad de Stanford en 2005 que una de sus experiencias formativas fue acudir a una clase de caligrafía en el Reed College antes de abandonar la universidad.

"Nada de esto tenía ni siquiera una esperanza de una aplicación práctica en mi vida. Pero 10 años más tarde, cuando estábamos diseñando el primer ordenador Macintosh, todo volvió a mí. Y lo diseñamos en el Mac. Fue el primer ordenador con una tipografía bonita", dijo Jobs aquella vez.

Los museos de todo el mundo han coleccionado productos de Apple y Jobs de la primera época, empezando por el original Apple I desarrollado en un dormitorio en la década de 1970 por Jobs y el cofundador de Apple Steve Wozniak a la primera computadora NeXt, un "cubo" de magnesio desarrollado por Jobs durante el tiempo que estuvo apartado de Apple en los 80.

En el Powerhouse Museum de Sídney, que colecciona íconos de la cultura contemporánea, no tienen duda de que el iPod, y quizá el iPhone un día tendrán su lugar junto a grandes de otras eras como la máquina de escribir Olivetti Lexikon 80 diseñada por el italiano Nizzoli Marcello o la máquina de afeitar Braun desarrollada por el legendario diseñador alemán Dieter Rams en 1951.

"Puede que (el iPod) no esté funcionando dentro de 20 años, pero continuará en ese nivel de grandes diseños, eso seguro", dijo Campbell Bickerstaff, conservador de las colecciones de tecnología de comunicación e información del museo.

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